Las pastillas para la ansiedad, como las benzodiazepinas o algunos antidepresivos, pueden indicarse para aliviar síntomas como insomnio, dificultad para concentrarse, cansancio excesivo y preocupación constante, ya que actúan en el cerebro regulando sustancias químicas relacionadas con la ansiedad.
Sin embargo, estos medicamentos por lo general son recetados por el psiquiatra cuando otras opciones de tratamiento, como la psicoterapia, no han sido suficientes para ayudar a controlar la ansiedad.
Lea también: Ansiedad: qué es, síntomas, tipos y tratamiento tuasaude.com/es/ansiedadTambién existen opciones naturales para casos leves, como tés de pasiflora, valeriana y manzanilla, siempre que se usen con orientación de un profesional. Además, pueden ayudar las técnicas de relajación y la práctica regular de actividad física.
Pastillas para la ansiedad
Las principales pastillas para la ansiedad son:
1. Antidepresivos
Algunos ejemplos de antidepresivos que el psiquiatra puede indicar para el tratamiento de la ansiedad son la imipramina, sertralina, paroxetina o venlafaxina.
Los antidepresivos son medicamentos indicados para el tratamiento a largo plazo de la ansiedad, ya que actúan regulando los niveles de neurotransmisores en el cerebro, como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina, lo que ayuda a aliviar los síntomas.
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Aunque son eficaces para tratar la ansiedad, los antidepresivos pueden causar efectos secundarios que varían de una persona a otra, como náuseas, somnolencia, aumento de peso, agitación, dolor de cabeza y cambios en el apetito.
2. Benzodiazepinas
Las benzodiazepinas son medicamentos ansiolíticos indicados para el tratamiento de la ansiedad, estos se prescribe durante un corto período de tiempo, ya que actúan disminuyendo las funciones del cerebro, causando un efecto tranquilizante e incluso, somnolencia, ayudando a la persona a relajarse y reducir la tensión.
Normalmente, los ansiolíticos se indican al inicio del tratamiento de la ansiedad, junto con los antidepresivos, pero no se recomienda su uso prolongado debido a su capacidad de causar dependencia y reducir el estado de alerta y afectar la coordinación.
Ejemplos de benzodiazepinas utilizadas en el tratamiento de la ansiedad son lorazepam, bromazepam, diazepam o clonazepam, por ejemplo.
3. No benzodiazepínicos
Los medicamentos no benzodiazepínicos, como la buspirona, son medicamentos ansiolíticos de la clase de las azapironas, con menos riesgo de abuso, dependencia o abstinencia, así como una baja interacción con otros medicamentos hipnóticos o alcohol. Además, esta sustancia no causa sedación o alteraciones a nivel psicomotor.
Generalmente, este medicamento está indicado en personas que presentan antecedentes de abuso de medicamentos o a otras sustancias tóxicas.
4. Betabloqueadores
Aunque tienen una menor eficacia en relación con los medicamentos descritos anteriormente, los betabloqueantes pueden ser útiles en personas con síntomas somáticos intensos.
Estos medicamentos tienen acción periférica, reduciendo la percepción de los síntomas somáticos periféricos como temblores y latidos cardíacos acelerados, en los síntomas cognitivos de la ansiedad.
Una ventaja de los β-bloqueantes en relación con las benzodiazepinas es la menor incidencia de problemas a nivel cognitivo. Ejemplos de betabloqueantes utilizados en la ansiedad son el propranolol, el oxprenolol y el nadolol.
5. Antihistamínicos
Aunque los antihistamínicos sea usados principalmente para el tratamiento de alergias, algunos de ellos han demostrado efecto en el tratamiento para la ansiedad. Entre ellos, el más usado es la hidroxizina, un antagonista H1.
Sin embargo, son necesarios más estudios sobre el efecto de estos medicamentos sobre la ansiedad, por lo que los antihistamínicos normalmente se indican al inicio del tratamiento.
Lea también: Antihistamínicos: qué son, tipos y nombres de los más comunes tuasaude.com/es/antihistaminicosOpciones naturales para la ansiedad
Algunas opciones naturales que pueden ayudar a aliviar la ansiedad, en casos leves o como complemento del tratamiento médico, son:
1. Remedio natural
Algunas plantas tienen propiedades calmantes y ansiolíticas, y pueden utilizarse en forma de tés o jugos, como el jugo de maracuyá, el té de pasiflora, el té de toronjil (melisa) o el té de hierba de San Juan, ya que contienen compuestos activos que ayudan a disminuir la ansiedad. Consulta cuáles son los principales tés para la ansiedad.
2. Terapia
La terapia, especialmente la terapia cognitivo-conductual, es un enfoque eficaz para tratar la ansiedad, ya que ayuda a identificar y modificar los pensamientos que alimentan el ciclo ansioso.
Lea también: Terapia cognitivo conductual: qué es y cómo funciona tuasaude.com/es/terapia-cognitivo-conductualAdemás, enseña estrategias prácticas para manejar situaciones que pueden detonar el problema. Puede realizarse de forma individual o en grupo.
3. Cambios en el estilo de vida
Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a equilibrar la forma en que el cuerpo y la mente reaccionan al estrés y la ansiedad, e incluyen:
- Técnicas de relajación, como meditación, respiración profunda, yoga y mindfulness, que ayudan a calmar la mente, reducir la tensión física y mejorar el enfoque en el momento presente. Vea otras técnicas de relajación;
- Practicar actividad física, como caminar, correr, nadar, bailar o hacer entrenamiento de fuerza, ya que estimula la producción de endorfinas y serotonina, hormonas relacionadas con el bienestar y la mejora del estado de ánimo;
- Mantener una alimentación equilibrada, como aumentar el consumo de alimentos ricos en magnesio, omega-3 y triptófano, por ejemplo plátano, sardina y chocolate. Esto se debe a que estos nutrientes favorecen la producción de serotonina, ayudando a controlar la ansiedad.
Vea en el siguiente video algunos alimentos que ayudan a controlar la ansiedad: