Mastitis: qué es, síntomas y tratamiento

abril 2022

La mastitis es una inflamación aguda del tejido mamario que produce síntomas como dolor, hinchazón o enrojecimiento, pudiendo estar o no acompañada de una infección y, por consecuencia, provocar fiebre y escalofríos.

Las mastitis es más común en mujeres que están amamantando, principalmente en los tres primeros meses, debido a la obstrucción de los canales por donde pasa la leche o a la entrada de bacterias a través de la boca del bebé. Sin embargo, también puede ocurrir en hombres o en cualquier otra fase de la vida de la mujer, debido a la entrada de bacterias en la mama en casos de heridas del pezón, por ejemplo. 

En la mayoría de los casos, la mastitis afecta sólo a una mama, y los síntomas normalmente se desarrollan en menos de dos días. La mastitis tiene cura y debe ser tratada lo más pronto posible de forma que se prevenga una infección y empeoren los síntomas. 

Síntomas de la mastitis

La mastitis produce síntomas de congestión mamaria como:

  • Mama hinchada, dura, caliente y enrojecida;
  • Dolor intenso en la mama;
  • Fiebre superior a 38ºC;
  • Escalofríos;
  • Malestar general;
  • Náusea y vómitos.

La mastitis no tratada puede evolucionar a un absceso mamario, que normalmente necesita ser drenado quirúrgicamente, y además aumenta el riesgo de una infección generalizada. De esta forma, en caso de que sospeche de mastitis, es muy importante consultar a un médico, con el objetivo de confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento más adecuado. 

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico de mastitis puede ser confirmado por el médico mediante la evaluación de los síntomas y de los antecedentes médicos de la persona. No obstante, en caso de que exista sospecha de infección, el médico puede incluso pedir un análisis de leche materno o de alguna secreción liberada por la mama, con la finalidad de verificar la presencia de bacterias. 

Principales causas

Son varios los factores de riesgo que pueden originar una mastitis. La mayor probabilidad de que ocurra es en mujeres que están en período de lactancia, siendo más frecuente en las primeras semanas luego del nacimiento, principalmente si el amamantamiento se realiza siempre en la misma posición. Además, si la madre está demasiado cansada o estresada, tiene una mala alimentación, usa ropa demasiado apretada o si carga bolsos u objetos muy pesados, también podrá desarrollar mastitis con mayor facilidad. 

En el caso de los hombres o en mujeres que no están amamantando, el surgimiento de cortes o heridas en el pezón pueden originar la mastitis; sin embargo, su desarrollo podría ocurrir tan solo debido al envejecimiento natural de la mama, en especial en la menopausia.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento para la mastitis debe iniciarse cuando surgen los primeros signos y síntomas de inflamación, siendo que el médico puede indicar:

1. Tratamiento casero

El tratamiento en casa es fundamental para que haya un alivio de los síntomas, disminuya la inflamación y se acelere la recuperación, siendo recomendado:

  • Beber alrededor de 2 litros de líquidos por día, como agua, tés o agua de coco;
  • Aplicar compresas calientes en la mama o tomar un baño caliente;
  • Darse un masaje con movimientos circulares suavemente en la parte afectada.

En los casos en que la mastitis esté relacionada con el proceso de lactancia, el médico también puede indicar:

  • Aplicar compresas tibias en las mamas antes de retirar la leche;
  • Amamantar varias veces al día, para evitar que la leche se acumule en la mama afectada;
  • Utilizar un sostén de lactancia forme y justo para impedir que el cuerpo produzca mucha leche;
  • Masajear los senos antes de amamantar, para facilitar la salida de la leche;
  • Observar si el bebé está vaciando completamente la mama al terminar de mamar;
  • Retirar la leche manualmente o con bombas en caso de que el bebé no esté vaciando completamente la mama.

A pesar de que la mastitis produzca dolor y malestar, no se recomienda la interrupción de la lactancia, debido a que el acto de amamantar ayuda a tratar la mastitis y proporciona varios beneficios al bebé, como reducción de alergia y cólicos. Además, al continuar la lactancia, es posible evitar la retención de más leche y el desarrollo de bacterias.

Sin embargo, si a pesar de esto, la mujer no desea amamantar, debe drenarse la leche para vaciar la mama, lo cual ayuda a aliviar los síntomas. Vea cómo almacenar la leche materna.

2. Uso de medicamentos

El médico puede indicar el uso de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, como el paracetamol o el ibuprofeno, para aliviar el dolor y disminuir la inflamación en la mama. Además, cuando se confirma la presencia de signos de infección por las bacterias Staphylococcus aureus y Staphylococcus epidermidis, el médico puede prescribir el uso de antibióticos durante 10 a 14 días de acuerdo a la recomendación del médico.

3. Cirugía

La cirugía está indicada en los casos en que se confirma la presencia de abscesos en la mama debido a la mastitis, siendo recomendado un procedimiento quirúrgico para realizar un drenaje del absceso. Después del procedimiento, el médico puede indicar el uso de antibióticos y antiinflamatorios para aliviar el dolor y el malestar, y evitar el desarrollo de infecciones. 

Cómo prevenir la mastitis

En casos de mujeres que están amamantando, la probabilidad de desarrollar una mastitis puede reducirse de la siguiente manera:

  1. Vaciar completamente la mama después de amamantar;
  2. Dejar que el bebé vacíe la primera mama antes de cambiar de seno, alternando las mamas la próxima vez;
  3. Cambiar la posición para amamantar de forma que la leche sea retirada de todos los segmentos de la mama;
  4. Amamantar con más frecuencia, principalmente si la mama estuviera llena de leche;
  5. Colocar al bebé en la posición adecuada, posicionándolo frente a la mama, con la boca a la altura del pezón, evitando que sea la madre quien force la postura, ya que puede provocar lesiones en el pezón.
  6. Evitar usar ropa apretada, optando por aquella que sostenga la mama sin crear presión en exceso.

En otros casos, es importante tratar correctamente las heridas cercanas al pezón para evitar la entrada de bacterias que producen la mastitis. Un buen ejemplo es tratar adecuadamente heridas causadas por la colocación de piercings en el pezón.

Conozca una guía sobre cómo amamantar de forma correcta.

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Atualizado por Dr. Gonzalo Ramírez - Médico general y Psicólogo, em abril de 2022. Revisión médica por Drª. Sheila Sedicias - Ginecóloga, em enero de 2019.

Bibliografía

  • FREBASGO. Mastite puerperal. Disponível em: <https://www.febrasgo.org.br/pt/noticias/item/309-mastite-puerperal>. Acceso en 21 abr 2021
  • ROSSATO, NATHALIA C.; MORAIS, ELISA F. M.; MATTOS, GUILHERME; ZERWES, FELIPE. Processos Inflamatórios da mama: caracterização e manejo terapêutico. Disponível em: <https://docs.bvsalud.org/biblioref/2018/04/882369/processos-inflamatorios-da-mama-caracterizacao-e-manejo-terapeutico.pdf>. Acceso en 21 abr 2021
Abrir la bibliografía completa
  • SPENCER, Jeanne P.. Management of Mastitis in Breastfeeding Women. American Family Physician. Vol.78, n.6. 727-731, 2008
  • NHS. Mastitis. Disponível em: <https://www.nhs.uk/conditions/mastitis/>. Acceso en 21 abr 2021
Revisión médica:
Drª. Sheila Sedicias
Ginecóloga
Mastóloga y ginecóloga formada por la Universidad Federal de Pernambuco en 2008, bajo el registro profesional en el colegio de médicos CRM PE 17459.