Ejercicios de rehabilitación para la mastectomía

Los ejercicios después de una mastectomía ayudan a recuperar la movilidad del brazo y el hombro e incluyen respiraciones profundas, movimientos de la mano y ejercicios suaves para movilizar las articulaciones.

La fisioterapia después de una cirugía por cáncer de mama ayuda a aliviar el dolor y la rigidez, facilita actividades cotidianas como vestirse, bañarse o peinarse y favorece la recuperación mediante un programa adaptado a las necesidades de cada persona.

Es importante realizar los ejercicios suavemente, sin forzar las articulaciones, e interrumpirlos si provocan dolor o aumentan la hinchazón. Además, se deben seguir las indicaciones del cirujano y el fisioterapeuta, quienes determinarán cuándo iniciar cada ejercicio, especialmente si hay drenajes o se ha realizado una reconstrucción mamaria.

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Mujer realizando ejercicio de rehabilitacion de mastectomía

Cuándo es indicada la fisioterapia

La fisioterapia es indicada por el médico después de una mastectomía, se haya realizado o no radioterapia, para ayudar a recuperar la movilidad y tratar las limitaciones del brazo y del hombro.

Cuando se recibe radioterapia, los ejercicios también ayudan a mantener la flexibilidad, por lo que puede ser necesario continuarlos después de terminar el tratamiento.

Algunos movimientos suaves pueden comenzar en los primeros días, mientras que otros deben esperar hasta que se retiren los drenajes o la herida permita avanzar, según las instrucciones del equipo que realizó la cirugía.

La duración de la rehabilitación y la frecuencia de las sesiones dependen de las limitaciones y de la evolución, por lo que no existe un programa único para todas las personas.

Ejercicios de rehabilitación para la mastectomía

Para determinar qué ejercicios realizar después de una mastectomía, el fisioterapeuta debe evaluar el estado de salud y las limitaciones de la persona, y enseñar los movimientos adecuados para cada etapa de la recuperación.

Los ejercicios deben realizarse lentamente, sin superar la altura permitida para levantar el brazo ni tirar de los drenajes. El número de repeticiones y las sesiones diarias deben ajustarse al plan indicado por el profesional.

1. Respiración profunda

Los ejercicios de respiración suelen recomendarse desde el primer al tercer día después de una mastectomía para favorecer la expansión del pecho y ayudar a recuperar el patrón respiratorio.

Para realizarlos, la persona debe sentarse cómodamente en una silla e inhalar lentamente por la nariz, dejando que se expandan el pecho y el abdomen.

Después, debe soltar el aire despacio por la boca, manteniendo los hombros relajados y repitiendo el ejercicio según las indicaciones del fisioterapeuta.

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2. Abrir y cerrar la mano y mover el codo

Sentarse cómodamente, apoyar el brazo sobre una almohada al lado del cuerpo y, con el codo ligeramente flexionado, abrir y cerrar la mano suavemente varias veces.

Después, doblar y estirar el codo despacio, sin forzar los movimientos ni ejercer tensión sobre la herida o los drenajes.

Estos ejercicios ayudan a mantener la movilidad del brazo y el codo durante la recuperación y favorecen la circulación.

Deben realizarse siguiendo las indicaciones del fisioterapeuta, quien determinará el número de repeticiones, la frecuencia diaria y la posición del brazo más adecuada según la cirugía y la evolución de cada persona.

3. Hacer círculos con los hombros

Sentarse o permanecer de pie con la espalda erguida y los brazos relajados a los lados del cuerpo. Elevar los hombros lentamente, llevarlos hacia atrás y bajarlos, formando círculos pequeños.

Al llevarlos hacia atrás, juntar suavemente las escápulas, sin forzar el movimiento.

Comenzar con movimientos cómodos y ampliar progresivamente los círculos, siempre que no causen dolor y respeten las restricciones de la cirugía. Realizar de 5 a 10 repeticiones lentas, según las indicaciones del fisioterapeuta.

4. Deslizar el brazo sobre una mesa

Sentarse frente a una mesa, con la espalda erguida, y apoyar sobre ella el brazo del lado operado, con la palma hacia abajo y el codo estirado.

Colocar una toalla pequeña debajo de la mano y deslizar el brazo lentamente hacia adelante, sin inclinar el cuerpo ni forzar el hombro, hasta donde resulte cómodo y esté permitido según las indicaciones posoperatorias.

Mantener la posición final durante unos segundos, si no causa dolor, y regresar a la posición inicial para descansar antes de repetir. Realizar de 5 a 10 repeticiones, según las indicaciones del fisioterapeuta.

5. Levantar un bastón con ayuda

Acostarse boca arriba, con las rodillas flexionadas, y sujetar un bastón ligero con ambas manos, separadas aproximadamente a la anchura de los hombros y con las palmas hacia arriba.

Mantener el bastón frente al pecho y elevarlo lentamente, ayudándose con el brazo que no fue operado, hasta sentir un estiramiento suave, sin forzar los hombros ni superar la altura permitida.

Después, bajar el bastón despacio, evitando arquear la espalda y respirando con normalidad durante todo el movimiento.

Este ejercicio debe realizarse únicamente cuando el médico o el fisioterapeuta lo autoricen, respetando las limitaciones de la recuperación.

Si se operaron ambas mamas, el fisioterapeuta debe adaptar el movimiento para que ambos brazos se eleven de forma gradual, sin forzar los hombros ni superar la amplitud permitida.

6. Caminar con los dedos por la pared

Para realizar este ejercicio, colocarse frente a una pared y apoyar las yemas de los dedos a una altura cómoda, siempre que el médico o el fisioterapeuta hayan indicado que ya es posible hacerlo.

Subir los dedos lentamente por la pared mientras se exhala, hasta sentir un estiramiento suave, sin dolor ni superar el límite indicado.

Mantener la posición durante unos segundos, si resulta cómodo, y bajar lentamente mientras se inhala, evitando arquear la espalda. Realizar de 5 a 10 repeticiones, según las indicaciones del fisioterapeuta.

Otras técnicas de rehabilitación

Además de los ejercicios, el fisioterapeuta puede recurrir a otras técnicas para favorecer la recuperación después de una mastectomía.

Entre ellas se encuentran la movilización de la cicatriz, una vez que esté completamente cerrada, los ejercicios posturales y el fortalecimiento progresivo, adaptando las cargas y las repeticiones a la evolución de cada persona.

Cuando existe linfedema, el tratamiento puede incluir drenaje linfático manual, vendajes y prendas de compresión seleccionadas por un profesional. 

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En algunos casos, la estimulación eléctrica nerviosa transcutánea (TENS) puede utilizarse como complemento para aliviar el dolor, aunque su eficacia varía según la persona y la situación clínica.

Además, la rehabilitación puede incluir actividades como pilates adaptado y ejercicios en el agua, siempre que el equipo sanitario lo autorice.

Para realizar actividades en la piscina, es necesario esperar a que la herida haya cicatrizado por completo.

Recomendaciones después de la mastectomía 

Algunas recomendaciones después de una mastectomía incluyen:

  • Mantener la piel hidratada, evitar las prendas ajustadas y bañarse diariamente cuando el cirujano lo autorice, utilizando sobre la herida únicamente los productos indicados por el equipo quirúrgico;
  • Apoyar el brazo afectado sobre almohadas durante el descanso y realizar los movimientos autorizados para ayudar a reducir la hinchazón y prevenir la rigidez;
  • Aplicar compresas frías únicamente si el cirujano lo autoriza, envolviéndolas en un paño y durante un máximo de 15 minutos por aplicación, y evitar su uso en zonas con pérdida de sensibilidad.

Además, se recomienda ducharse con agua tibia para ayudar a relajar los músculos antes de realizar los ejercicios, comprobando siempre la temperatura del agua y evitando el calor intenso, especialmente si existe pérdida de sensibilidad o linfedema.