Traqueostomía: qué es, para qué sirve y cuidados

La traqueostomía es un procedimiento quirúrgico que consiste en crear una abertura en la garganta, a través de la cual se inserta una cánula que permite el paso del aire hacia los pulmones, ayudando a mantener la respiración y las vías respiratorias abiertas.

Generalmente, la traqueostomía se realiza en el hospital y puede estar indicada en casos de tumor o cáncer de garganta, parálisis, anafilaxia, apnea obstructiva del sueño grave o infección grave por COVID-19, entre otras situaciones.

Para evitar complicaciones graves, como asfixia o infecciones pulmonares, es importante realizar algunos cuidados, como mantener la cánula interna limpia, cuidar la piel alrededor de la abertura, humidificar el aire y aspirar las secreciones cuando sea necesario.

Dibujo de traqueostomía

Para qué sirve

Las principales indicaciones médicas para la traqueostomía incluyen:

  • Tumores benignos o cáncer en la región de la cabeza, el cuello o la laringe;
  • Presencia de objetos grandes que bloquean la vía respiratoria;
  • Lesiones graves en la cara, el cuello o la boca;
  • Quemaduras faciales o fracturas craneofaciales complejas;
  • Hinchazón u obstrucción causadas por la inhalación de humo, vapor o gases tóxicos, así como por anafilaxia o angioedema;
  • Apnea obstructiva del sueño grave;
  • Epiglotitis, angina de Ludwig y laringotraqueobronquitis;
  • Estenosis subglótica, parálisis de las cuerdas vocales y laringomalacia;
  • Síndromes como el de Treacher-Collins y la secuencia de Robin;
  • Insuficiencia respiratoria grave;
  • Aspiración de secreciones y limpieza de las vías aéreas en casos de parálisis, accidente cerebrovascular, encefalopatía, esclerosis lateral amiotrófica o distrofia muscular.

Este procedimiento también puede indicarse en personas que serán sometidas a cirugías complejas y extensas en la región de la cabeza, el cuello o la laringe.

Además, la traqueostomía puede indicarse en personas hospitalizadas con infección grave por COVID-19 cuando existe necesidad de intubación prolongada debido a insuficiencia respiratoria. Vea cómo se realiza el tratamiento para el COVID-19.

Traqueostomía en bebés y niños

La traqueostomía en bebés y niños puede ser indicada por el médico en situaciones que requieren ventilación mecánica prolongada, principalmente para salvar la vida de bebés prematuros extremos o de aquellos que nacen con condiciones complejas, como la displasia broncopulmonar.

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Otras indicaciones de la traqueostomía en bebés y niños incluyen malformaciones anatómicas o congénitas de la laringe, lesiones en el cuello o tumores benignos en la vía aérea, como la papilomatosis respiratoria, además de problemas neurológicos y debilidad muscular.

Diferencia entre traqueotomía y traqueostomía

Las diferencias entre traqueotomía y traqueostomía son las siguientes: la traqueotomía es el procedimiento quirúrgico que consiste en abrir la tráquea mediante un corte en el cuello, mientras que la traqueostomía es la abertura resultante de la cirugía, donde se coloca una cánula que permite la respiración.

Cómo se realiza

Existen dos tipos de traqueostomía y dependiendo de cual sea la utilizada el procedimiento puede realizarse de diferentes maneras:

1. Traqueostomía quirúrgica abierta

La traqueostomía quirúrgica abierta se realiza siguiendo los siguientes pasos:

  1. Corte: el cirujano realiza una incisión en la piel del cuello, debajo del cartílago tiroideo;
  2. Acceso a la tráquea: se separan los músculos y el tejido adiposo del cuello y desplazan hacia los lados; si la glándula tiroides cubre la zona, puede ser ligada y dividida;
  3. Apertura de la tráquea: se realiza un corte en los anillos cartilaginosos de la tráquea para crear la abertura;
  4. Inserción: el tubo que la persona estaba usando para respirar se retira ligeramente y se coloca la cánula de traqueostomía en el orificio creado;
  5. Fijación: la cánula se asegura a la piel del cuello mediante puntos de sutura, cordones o fijadores especiales.

Este procedimiento se realiza en quirófano bajo anestesia general y puede indicarse en personas con acceso difícil al cuello por cirugías previas, alteraciones anatómicas, obesidad extrema o presencia de masas y tumores cervicales.

También puede estar indicado en casos de insuficiencia respiratoria grave, problemas de coagulación severos o compromiso agudo de la vía aérea.

2. Traqueostomía percutánea dilatadora

La traqueostomía percutánea dilatadora es una técnica mínimamente invasiva que generalmente se realiza directamente en la cama dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos.

En este procedimiento, el médico realiza primero una punción con aguja e inserta un hilo guía.

A continuación, los tejidos se dilatan progresivamente mediante dilatadores sucesivos que se pasan sobre el hilo, lo que permite la colocación de la cánula.

Todo el proceso se realiza bajo visualización directa con un broncoscopio, un instrumento con cámara que permite controlar la posición y seguridad de la cánula.

Cánula de traqueostomía

Una cánula de traqueostomía es un tubo que se inserta en la abertura creada en la tráquea durante la cirugía de traqueostomía y su función principal es mantener abierta la vía respiratoria, permitiendo que el aire llegue directamente a los pulmones, y facilitar la conexión a ventilación mecánica o la aspiración de secreciones cuando la persona no puede expulsarlas por sí mismo.

Cuándo se retira

La cánula de traqueostomía se retira cuando la persona ya no la necesita, es decir, cuando ha mejorado la condición que motivó su colocación.

Esto ocurre cuando puede respirar por sus vías naturales sin ventilación mecánica, tiene las vías respiratorias despejadas, secreciones mínimas, tos efectiva y un estado de consciencia adecuado.

El retiro se realiza de forma gradual y supervisada en el hospital, comenzando con una cánula más pequeña, luego probando la respiración con la cánula parcialmente bloqueada, y finalmente extrayéndola por completo si la persona lo tolera.

Tras el retiro, el estoma se cubre con un vendaje y se observa la respiración hasta que el orificio se cierre espontáneamente, generalmente en pocos días.

Cuidados de la traqueostomía

Los cuidados de la traqueostomía son esenciales para prevenir infecciones, mantener la vía aérea despejada y garantizar la seguridad y comodidad de la persona.

Entre los principales cuidados durante el uso de la traqueostomía se incluyen:

1. Mantener la cánula interna limpia

Para mantener la cánula interna de la traqueostomía libre de secreciones y en buen estado, es fundamental lavarse las manos antes de manipularla.

La cánula interna debe retirarse y limpiarse de 3 a 4 veces al día, preferiblemente antes de las comidas y se recomienda lavarla con agua corriente y detergente neutro, utilizando un cepillo fino o una pinza con gasa para eliminar completamente la suciedad interna y externa.

Una vez limpia, debe secarse bien y colocarse de inmediato en la cánula externa, asegurándola correctamente.

No se deben usar blanqueadores ni productos a base de cloro en las cánulas metálicas, ya que pueden dañarlas.

La cánula externa, que está en contacto con la piel, solo debe retirarla o cambiarla un profesional de la salud.

2. Cuidar la piel y el estoma

Los cuidados de la piel y del estoma, u orificio, son fundamentales para prevenir irritaciones e infecciones.

Es importante lavarse las manos antes y después de manipular la zona, así como limpiar cuidadosamente la piel alrededor del estoma y de la placa de fijación con agua tibia y jabón neutro o con hisopos, asegurándose de secarla correctamente después de la higienización.

Se recomienda colocar compresas de gasa dobladas o un apósito específico debajo de la placa de fijación para proteger la piel y absorber el moco, cambiándolo diariamente o siempre que se ensucie o humedezca, y evitando cortarlo con tijeras, ya que los hilos sueltos podrían ser aspirados hacia los pulmones, provocando tos, irritación o asfixia.

3. Cambiar el fijador

Imagem ilustrativa número 2

El fijador que mantiene la cánula en su lugar debe reemplazarse siempre que esté sucio o húmedo.

Para hacerlo de manera segura y evitar que la cánula se mueva o se salga accidentalmente, primero se debe colocar y atar un cordón limpio antes de retirar el fijador usado, o contar con la ayuda de otra persona para sujetarla.

Tras retirar el fijador sucio, se debe limpiar cuidadosamente la piel alrededor del estoma con suero fisiológico y se coloca el fijador nuevo, ajustándolo de manera firme pero cómoda, dejando suficiente holgura para poder pasar un dedo entre el fijador y el cuello.

4. Humidificar y aspirar las secreciones

Como el aire entra directamente por el cuello, no pasa por las vías respiratorias superiores, por lo que no se filtra, calienta ni humidifica, lo que favorece la acumulación de moco.

Para mantener las secreciones fluidas, se recomienda realizar inhalaciones únicamente con suero fisiológico al 0,9 %, colocando la mascarilla sobre el cuello para humedecer las vías respiratorias.

Además, se recomienda beber abundante cantidad de agua, jugos y tés dado que estos contribuyen a mantener las secreciones más fluidas.

Si la persona no puede expulsar las secreciones por sí misma, es necesario aspirarlas mediante un aparato de vacío, utilizando guantes y una sonda de aspiración.

La sonda debe introducirse con suavidad y girarse ligeramente mientras se aplica el vacío, para retirar las secreciones de manera segura y eficaz.

5. Cuidados diarios

Entre los cuidados diarios se recomienda usar un protector de tela ligero sobre la traqueostomía para evitar la entrada de polvo, insectos y aire frío, así como evitar ropa que suelte pelusas o hilos y no aplicar talco ni aerosoles cerca del cuello.

Durante el baño, la traqueostomía no debe mojarse, ya que el ingreso de agua al tubo puede afectar la respiración. Para evitarlo, se recomienda usar una regadera dirigida del pecho hacia abajo, un collar protector de baño o cubrir la abertura con la mano formando una “concha”.

En las comidas y hasta 40 minutos después, la persona debe permanecer sentada con la cabecera elevada. Además, los alimentos deben cortarse en trozos pequeños y masticarse despacio.

También se recomienda no hablar mientras se come y evitar mezclar alimentos sólidos con líquidos en el mismo bocado.

Posibles complicaciones

La traqueostomía es generalmente segura, pero puede presentar complicaciones durante o después de la cirugía.

Entre las más frecuentes se encuentran hemorragia, edema pulmonar, daños en la tráquea, la tiroides, el esófago, los nervios o la piel del cuello, así como problemas con la cánula, como colocación incorrecta, desplazamiento o bloqueo del tubo.

También pueden aparecer enfisema subcutáneo, estrechamiento de la tráquea, traqueítis e infecciones en el estoma o en capas más profundas.

Algunas complicaciones afectan la respiración y la deglución, lo que aumenta el riesgo de aspiración de alimentos, y la formación de tejido cicatricial alrededor del estoma o dentro de la tráquea puede dificultar tanto la respiración como el cambio de la cánula.

Menos frecuentes, pero igualmente importantes, son el neumotórax, los hematomas en el cuello, el debilitamiento o ablandamiento del cartílago traqueal y la aparición de fístulas.

Por estas razones, es fundamental el seguimiento médico y acudir de inmediato ante cualquier signo de alarma.

Cuándo acudir al médico

Algunos signos que indican que debe acudir de inmediato al servicio de urgencias o a la clínica de salud más cercana son:

  • Falta de aire que persiste incluso después de aspirar la cánula;
  • Dificultad para retirar o colocar la cánula interna durante la limpieza;
  • Daños visibles o problemas físicos en la cánula;
  • Náusea o vómito;
  • Salida accidental de la cánula externa;
  • Fiebre o escalofríos;
  • Salida de alimentos, saliva o líquidos por la traqueostomía o alrededor de ella;
  • Secreción con olor fuerte o desagradable;
  • Sangrado por el tubo de la traqueostomía o presencia de manchas de sangre en la secreción.

Asimismo, es importante buscar atención médica inmediata ante signos de infección, como enrojecimiento o hinchazón en el cuello, el rostro o la piel que rodea la traqueostomía.