Clitoromegalia: 6 posibles causas (y cómo tratar)

La clitoromegalia, también conocida como clítoris grande, es el término médico que describe un clítoris de mayor tamaño de lo esperado para la edad y el desarrollo corporal, y puede estar presente desde el nacimiento o aparecer posteriormente debido a cambios hormonales, tumores, alteraciones genéticas o crecimiento de tejido en la zona.

En muchos casos, la clitoromegalia está relacionada con niveles elevados de andrógenos, hormonas que pueden provocar cambios físicos de características masculinas, como menstruaciones irregulares, acné, crecimiento excesivo de vello, caída del cabello, voz más grave o cambios en la forma del cuerpo.

El tratamiento de la clitoromegalia depende de su causa y puede incluir terapia hormonal, cirugía o la atención de varios especialistas, por lo que es importante realizar una valoración médica cuando el aumento del clítoris aparece recientemente, progresa con el tiempo, está presente desde el nacimiento o se acompaña de otros signos de virilización.

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Posibles causas

Las posibles causas de clítoris grande incluyen:

1. Hiperplasia suprarrenal congénita

La hiperplasia suprarrenal congénita (HSC) es una alteración genética que afecta la producción de hormonas por parte de las glándulas suprarrenales y es una de las causas más comunes de clitoromegalia, especialmente cuando el aumento del clítoris está presente desde el nacimiento.

En muchos casos, el organismo produce un exceso de andrógenos debido a una deficiencia de enzimas que intervienen en la producción de cortisol y aldosterona.

Las recién nacidas con HSC pueden presentar genitales ambiguos, que pueden incluir clitoromegalia, fusión de los pliegues labioscrotales y seno urogenital.

Durante la adolescencia o la edad adulta, la HSC puede causar acné intenso, crecimiento excesivo de vello corporal, caída del cabello, menstruaciones irregulares o ausencia de menstruación, debido a los niveles elevados de andrógenos.

Cómo tratar: el tratamiento generalmente incluye terapia de reemplazo hormonal para ayudar a equilibrar los niveles de cortisol y aldosterona y reducir la producción excesiva de andrógenos. Conozca más sobre la terapia de reemplazo hormonal.

En algunos casos, puede considerarse una cirugía, como la clitoroplastia, para reducir el tamaño del clítoris y preservar, en la medida de lo posible, su sensibilidad y función, así como una cirugía para ampliar la abertura vaginal y mejorar la calidad de vida.

2. Síndrome ovárico metabólico poliendocrino

El síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), anteriormente conocido como síndrome de ovario poliquístico (SOP), es una alteración hormonal y metabólica que se caracteriza por niveles elevados de andrógenos y que, en algunos casos, puede causar clitoromegalia, aunque esta manifestación es poco frecuente.

Otros signos del SOMP pueden incluir retraso de la primera menstruación, menstruaciones irregulares, ausencia de menstruación, acné y crecimiento excesivo de vello, y en algunos casos, niveles muy elevados de testosterona que pueden provocar un aumento evidente del tamaño del clítoris, aunque los síntomas pueden variar considerablemente de una persona a otra.

Cómo tratar: el tratamiento se enfoca en controlar el desequilibrio hormonal y reducir los efectos de los andrógenos, por lo que la terapia hormonal puede ayudar a mejorar las menstruaciones irregulares, el acné, el crecimiento excesivo de vello y otros síntomas relacionados con estas hormonas.

Si la clitoromegalia es significativa y causa malestar, puede considerarse una cirugía una vez que los niveles hormonales estén estables.

3. Tumor de células de Sertoli-Leydig

El tumor de células de Sertoli-Leydig es un tumor ovárico poco frecuente que se origina en las células de los cordones sexuales y del estroma, puede producir andrógenos y provocar cambios progresivos de masculinización, incluida la clitoromegalia y otros signos de virilización.

Los síntomas pueden comenzar con anovulación, menstruaciones irregulares, ausencia de menstruación o pérdida de características físicas típicamente femeninas.

También pueden incluir crecimiento excesivo de vello, voz más grave, acné, adelgazamiento del cabello en las sienes, aumento de la masa muscular y niveles elevados de testosterona, cuyos efectos pueden continuar progresando si el tumor no se trata.  

Cómo se trata: es importante realizar un diagnostico y tratamiento temprano para evitar que la virilización continúe progresando.

Generalmente, el tratamiento consiste en una cirugía para extirpar el tumor, que en algunos casos puede incluir la extirpación del ovario y la trompa de Falopio, especialmente en pacientes jóvenes con enfermedad localizada en quienes se busca preservar la fertilidad.  

En casos con enfermedad avanzada o características de mayor riesgo, el tratamiento puede requerir un abordaje más amplio, que puede incluir quimioterapia además de la cirugía.

4. Otros tumores ováricos secretores de andrógenos

Los tumores de células de Leydig y los tumores de células esteroideas son tumores ováricos poco frecuentes que pueden producir niveles elevados de andrógenos y, en algunos casos, causar clitoromegalia.

Debido a su pequeño tamaño, algunos pueden ser difíciles de detectar mediante estudios de imagen.

Además del clítoris grande, estos tumores pueden causar hirsutismo, caída intensa del cabello, voz más grave, acné y otros signos de virilización, que pueden hacerse más evidentes cuando los niveles de andrógenos aumentan rápidamente.

Cómo se trata: el tratamiento busca eliminar la fuente de producción excesiva de andrógenos y, generalmente, consiste en la extirpación quirúrgica del ovario afectado, una vez descartadas otras causas de niveles elevados de estas hormonas.

En mujeres posmenopáusicas, puede recomendarse la extirpación de ambos ovarios incluso cuando parecen normales.

5. Neurofibromatosis tipo 1

La neurofibromatosis tipo 1 (NF1) es una alteración genética que puede provocar el crecimiento de tumores benignos llamados neurofibromas en los nervios y tejidos blandos.

En la NF1, la clitoromegalia puede estar presente desde el nacimiento y suele ser indolora, aunque la afectación del clítoris es poco frecuente y puede deberse al crecimiento de un neurofibroma o al aumento del tejido blando en la zona, llegando a ser el primer signo evidente de la enfermedad.

En algunos casos, el clítoris puede adquirir una apariencia similar a la de un falo pequeño y acompañarse de otras manifestaciones de la NF1, como manchas café con leche, neurofibromas plexiformes y pecas en las axilas, mientras que las pruebas hormonales suelen mostrar resultados normales y los estudios de imagen de la pelvis pueden revelar un neurofibroma que afecta el clítoris o se extiende a otras estructuras pélvicas.  

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Cómo se trata: cuando el agrandamiento del clítoris provoca molestias funcionales o estéticas, puede ser necesario realizar una cirugía llamada clitoroplastia, aunque la decisión depende de la extensión del neurofibroma y de los posibles beneficios y riesgos del procedimiento.  

En los casos en los que es necesario confirmar el diagnóstico de la lesión, también puede realizarse una biopsia para analizar el tejido. 

6. Síndrome de Fraser

El síndrome de Fraser es una enfermedad hereditaria poco frecuente que puede afectar diferentes partes del cuerpo y cuyos principales signos incluyen genitales ambiguos, como la clitoromegalia, junto con otras manifestaciones físicas que ayudan a orientar el diagnóstico.

Entre las características principales se encuentran los párpados fusionados, los dedos de las manos o los pies fusionados, las alteraciones de las vías urinarias y los problemas de la laringe o la tráquea, además de los antecedentes familiares de la enfermedad.

También pueden presentarse alteraciones anorrectales, anomalías en las orejas, cambios en los huesos del cráneo, alteraciones umbilicales y cambios en la nariz, por lo que, al afectar varios sistemas del organismo, el síndrome de Fraser puede manifestarse de manera muy diferente en cada persona.

Cómo se trata: el tratamiento se adapta a los órganos y sistemas afectados y puede requerir la participación de diferentes especialistas, así como una cirugía para corregir las alteraciones genitales u otras anomalías estructurales.

Cuándo acudir al médico

Es importante consultar al médico cuando el clítoris grande aparece recientemente, aumenta rápidamente de tamaño o continúa creciendo con el tiempo, especialmente si se acompaña de:

  • Voz más grave;
  • Acné intenso;
  • Crecimiento excesivo de vello corporal;
  • Caída del cabello;
  • Menstruaciones irregulares o ausencia de menstruación.

Las recién nacidas con genitales ambiguos o sospecha de hiperplasia suprarrenal congénita también deben recibir una evaluación médica oportuna.