El acné fúngico es una inflamación de los folículos de la piel causada por el crecimiento excesivo del hongo Malassezia, que normalmente vive en la piel.
Los principales síntomas del acné fúngico, también llamado foliculitis por Malassezia, son pequeñas bolitas rojas o con pus que pueden causar comezón y aparecen principalmente en el rostro, pecho, espalda y hombros.
El tratamiento del acné fúngico debe ser indicado por el dermatólogo y puede incluir cremas antimicóticas o, en algunos casos, medicamentos antimicóticos por vía oral, como fluconazol o itraconazol.
Síntomas del acné fúngico
Los principales síntomas del acné fúngico incluyen:
- Pequeñas bolitas rojas en la piel;
- Bolitas con pus;
- Comezón;
- Piel enrojecida alrededor de las bolitas;
- Lesiones similares entre sí, sin mucha variación de tamaño.
Los síntomas pueden variar según la intensidad de la inflamación. En los casos más intensos pueden aparecer más lesiones, con mayor enrojecimiento, comezón y molestias en la región afectada.
Acné fúngico y acné bacteriano
El acné fúngico y el acné bacteriano pueden causar bolitas rojas y con pus, pero tienen causas diferentes. El acné fúngico está relacionado con el crecimiento de Malassezia y suele causar lesiones pequeñas, similares entre sí y con comezón.
Por otro lado, el acné bacteriano está asociado con la acción de bacterias y puede causar puntos negros y espinillas de diferentes tamaños y grados de inflamación. Por eso, el tratamiento también es diferente.
Lea también: 8 tipos de acné (y qué hacer) tuasaude.com/es/acne-tiposCómo se realiza el diagnóstico
Para saber si es acné fúngico, es importante consultar al dermatólogo para que evalúe las características de las lesiones, los síntomas y los antecedentes de la persona.
Cuando es necesario, el médico puede solicitar estudios, como el análisis de una muestra de piel al microscopio, para identificar la presencia de Malassezia y ayudar a confirmar el diagnóstico.
Causas del acné fúngico
El acné fúngico ocurre cuando hay un crecimiento excesivo de Malassezia en los folículos de la piel. Este microorganismo forma parte de la microbiota normal de la piel, pero algunas condiciones pueden favorecer su proliferación.
Los principales factores que pueden favorecer el acné fúngico son:
- Calor y humedad;
- Sudoración excesiva;
- Piel muy grasa;
- Ropa ajustada o que mantiene la piel cubierta y con poca ventilación;
- Alteraciones del sistema inmunitario.
Además, el uso prolongado de antibióticos o corticosteroides puede alterar el equilibrio de la microbiota de la piel y favorecer el crecimiento excesivo de Malassezia, aumentando el riesgo de acné fúngico.
Zonas más comunes
Las zonas más comunes en las que puede aparecer acné fúngico incluyen:
1. Acné fúngico en el rostro
En el rostro, el acné fúngico puede verse favorecido por la utilización de productos muy grasos o que mantienen la piel cubierta y con poca ventilación, así como el uso prolongado de cubrebocas, que puede aumentar el calor y la humedad de la región.
El calor y el sudor también pueden favorecer la proliferación de Malassezia y la inflamación de los folículos, principalmente en personas con piel más grasa. Vea qué cuidados hay que tener con la piel grasa.
2. Acné fúngico en la espalda
El acné fúngico en la espalda puede verse favorecido por ropa ajustada o que mantiene la piel cubierta y con poca ventilación, aumentando la humedad y creando condiciones favorables para el crecimiento del hongo y la inflamación de los folículos.
3. Acné fúngico en el cuero cabelludo
El acné fúngico en el cuero cabelludo puede aparecer debido al uso frecuente de gorras, cascos o productos capilares muy grasos, que mantienen la región cubierta y con poca ventilación y contribuyen a este desequilibrio.
Lea también: 8 causas de comezón en la cabeza y qué hacer tuasaude.com/es/comezon-en-la-cabeza4. Acné fúngico en el pecho
En el pecho, el acné fúngico puede verse favorecido por el sudor y la grasa, principalmente en situaciones de calor o después de hacer ejercicio.
La región también puede quedar más cubierta debido al contacto constante con la ropa, lo que aumenta la humedad.
¿El acné fúngico es contagioso?
El acné fúngico no es contagioso y no se transmite de una persona a otra por el contacto con la piel o por compartir objetos.
Esto ocurre porque Malassezia es una levadura que normalmente vive en la piel y el acné fúngico aparece cuando hay un crecimiento excesivo de este microorganismo en los folículos.
Por eso, el desarrollo del acné fúngico está más relacionado con factores como el calor, el sudor, la grasa, la humedad y el uso de productos que mantienen la piel cubierta y con poca ventilación que con el contacto con otra persona.
Tratamiento del acné fúngico
El tratamiento del acné fúngico depende de la intensidad de las lesiones y puede incluir:
1. Crema
La crema para el acné fúngico puede contener medicamentos antimicóticos, como ketoconazol, que ayudan a reducir el crecimiento excesivo de Malassezia en la piel. Este tipo de tratamiento también puede encontrarse en forma de loción. Vea para qué sirve el ketoconazol.
Este tipo de tratamiento puede estar indicado para casos leves o cuando las lesiones están localizadas. Debe utilizarse según las indicaciones del dermatólogo.
2. Medicamentos
Los medicamentos para el acné fúngico pueden estar indicados cuando las lesiones son más extensas, persistentes o no mejoran adecuadamente con el tratamiento tópico.
En estos casos, el dermatólogo puede recetar antimicóticos por vía oral, como fluconazol o itraconazol, que ayudan a combatir el crecimiento excesivo de Malassezia.
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El champú para el acné fúngico puede contener antimicóticos, como ketoconazol, que ayudan a reducir el crecimiento de Malassezia en la piel.
Puede estar indicado principalmente cuando las lesiones se encuentran en el cuero cabelludo, la frente, el pecho o la espalda, según las indicaciones del dermatólogo.
Cómo prevenir
Algunos cuidados que pueden ayudar a reducir el riesgo de acné fúngico incluyen:
- Mantener la piel limpia y seca;
- Bañarse después de hacer ejercicio o realizar actividades que provoquen mucha sudoración;
- Evitar permanecer con ropa sudada durante mucho tiempo;
- Preferir ropa que permita la ventilación de la piel;
- Evitar productos muy grasos o que mantengan la piel cubierta y con poca ventilación.
También es importante seguir el tratamiento indicado por el dermatólogo, incluso después de que las lesiones hayan mejorado, para ayudar a evitar que el acné fúngico vuelva a aparecer.