Venlafaxina: para qué sirve, cómo tomar y efectos secundarios

La venlafaxina es un antidepresivo indicado para el tratamiento de trastornos psicológicos como depresión, ansiedad o síndrome de pánico, pues actúa inhibiendo la recaptación de serotonina y noradrenalina, que son sustancias responsables por la comunicación entre las neuronas y la regulación del humor, el sueño, el apetito, la atención y la memoria. 

Este medicamento puede ser encontrado en farmacias, en forma de cápsulas, bajo el nombre comercial de Vextor, Benolaxe y Belanovag, o en su forma genérica con el nombre de clorhidrato de venlafaxina. 

La venlafaxina debe ser empleada bajo indicaciones médicas, siendo vendida solo con presentación de prescripción médica y retención de la receta por parte de la farmacia. 

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Para qué sirve

Las principales indicaciones de tratamiento con la venlafaxina incluyen:

  • Depresión;
  • Trastorno de ansiedad generalizada;
  • Trastorno de ansiedad social o fobia social;
  • Síndrome de pánico, con o sin agorafobia.

La venlafaxina pertenece a la clase de los antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, que son neurotransmisores que actúan en la comunicación entre las neuronas, siendo responsables por la regulación del humor, el sueño, el apetito, la atención y la memoria. Conozca cuáles son las funciones de la noradrenalina

Este medicamento debe ser siempre empleado bajo recomendación del médico, el cual debe indicar la dosis y el tiempo de tratamiento, evaluando las condiciones de salud de forma individualizada. 

Cómo tomar

La cápsula de venlafaxina debe tomarse vía oral, junto con una comida, siempre en el horario indicado por el médico. Sin embargo, en caso de que olvide una dosis a la hora establecida, tómela en cuanto se acuerde, pero debe saltarse la dosis olvidada en caso de que esté cera la siguiente dosis. No debe duplicar la dosis para compensar la dosis olvidada. 

La dosis de venlafaxina para adultos mayores de 18 años varia de acuerdo a la indicación, incluyendo:

  • Depresión, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad social o fobia social: la dosis inicial recomendada es de 75 mg por día, pudiendo ser aumentada por el médico hasta 225 mg por día.
  • Síndrome de pánico: la dosis inicial recomendada es de 37,5 mg por día durante 7 días, y después de este período puede ser aumentada por el médico a 75 mg al día o hasta un máximo de 225 mg por día.

El inicio de acción de la venlafaxina comienza alrededor de 3 días después del inicio del tratamiento, sin embargo, puede tardar hasta 4 semanas para que el tratamiento tenga el efecto deseado. 

El aumento de las dosis de venlafaxina debe realizarse de acuerdo a la evaluación del médico. Además, no se debe suspender el tratamiento por cuenta propia y sin orientación del médico, ya que la dosis de venlafaxina debe reducirse lentamente para no causar síntomas de abstinencia, como ansiedad, agitación, nerviosismo, mareos, convulsiones o aumento de la presión arterial, por ejemplo. 

Posibles efectos secundarios

Algunos de los efectos secundarios más comunes que pueden ocurrir durante el tratamiento con venlafaxina son dolor de cabeza, mareos, debilidad, temblores, palpitaciones, sensación de ansiedad o nerviosismo, pérdida o aumento de peso, náuseas, vómitos, boca seca, sudoración nocturna, ondas de calor, visión borrosa, retención de orina, disminución del deseo sexual o impotencia.

Se recomienda interrumpir el uso de venlafaxina y acudir con el médico lo antes posible o al servicio de urgencias en caso de que surjan síntomas de alergia a este medicamento, como dificultad para respirar, sensación de garganta cerrada, hinchazón en la boca o rostro, urticaria o formación de ampollas en la piel. Vea cómo identificar los síntomas de reacción alérgica.

Además, debe comunicarse con su médico en caso de presentar alteraciones del humor o comportamiento,ansiedad, ataques de pánico, dificultad para dormir o impulsividad, irritación, agitación, agresividad, depresión o pensamientos suicidas.

¿La venlafaxina da sueño?

La somnolencia no es un efecto secundario común de la venlafaxina. Sin embargo, este medicamento puede causar sueño cuando es empleado en dosis mayores de las recomendadas, pudiendo además surgir otros síntomas como latidos cardíacos acelerados, alteraciones de los niveles de consciencia, convulsiones, vómitos o incluso coma. 

Asimismo, la venlafaxina también puede ocasionar sueño cuando el tratamiento es interrumpido de forma repentina, sin indicaciones del médico. En este caso, también puede ocasionar ansiedad, agitación, nerviosismo, mareos, convulsiones o aumento de la presión arterial. 

Por esa razón, es importante que el uso o la interrupción del tratamiento con venlafaxina sea realizado bajo orientación médica. 

Contraindicaciones

La venlafaxina debe evitarse en niños o adolescentes menores de 18 años, mujeres embarazadas o que estén lactando, personas con glaucoma no controlado o con alergia a la venlafaxina o desvenlafaxina.

Además, la venlafaxina no debe ser usada en personas que estén en tratamiento con inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO), como isocarboxazida (Marplan), fenelzina (Nardil) o tranilcipromina (Parnate), debiendo esperar por lo menos 14 días después de haber terminado el tratamiento con estos medicamentos para iniciar la venlafaxina.

Es importante informar al médico y al farmacéutico todos los medicamentos o productos naturales que está tomando para evitar el aumento del efecto de la venlafaxina y el surgimiento de efectos secundarios.

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