Active las notificaciones para no perder las publicaciones de salud y de bienestar más interesantes.
¿Qué necesitas saber?

Toxoplasmosis: qué es y cómo tratar

La toxoplasmosis es una infección causada por un protozoario llamado Toxoplasma gondii. La enfermedad se transmite por la ingestión de alimentos contaminados, el consumo de leche no pasteurizada, por transfusión sanguínea o la transmisión madre-hijo, cuando las mujeres embarazadas están infectadas y no tratan la enfermedad.

Esta infección no provoca síntomas en la mayoría de las personas, pero algunas personas pueden desarrollar formas graves de la enfermedad, principalmente en las embarazadas y en personas con la inmunidad comprometida, generando graves consecuencias como ceguera, convulsiones e inclusive hasta la muerte. Sin embargo, la toxoplasmosis tiene cura y su tratamiento se realiza a través del uso de antibióticos.

Toxoplasmosis: qué es y cómo tratar

Cómo se transmite

La transmisión de la toxoplasmosis puede ocurrir a través del:

  • Consumo de alimentos crudos y mal higienizados que estén contaminados con heces de gatos;
  • Consumo de carne cruda o mal cocida de animales contaminados, principalmente cerdo, buey y carnero;
  • Ingestión de agua contaminada;
  • Contaminación madre-hijo, cuando la mujer embarazada le transmite el protozoario al bebé.

La toxoplasmosis no se transmite directamente de persona a persona, y los primeros síntomas aparecen alrededor de 5 a 20 días después del contagio.

Principales síntomas

La toxoplasmosis normalmente no provoca síntomas en la mayoría de las personas, pero pueden ocurrir:

  • Inflamación de los ganglios, principalmente en la región del cuello;
  • Fiebre;
  • Dolor muscular y en las articulaciones;
  • Cansancio;
  • Dolor de cabeza y de garganta;
  • Manchas rojas por el cuerpo;
  • Dificultad para ver.

Los síntomas aparecen más comúnmente en aquellas personas con el sistema inmune debilitado que se encuentren con quimioterapia para tratar el cáncer, personas con trasplante de órganos, VIH positivos, o en mujeres que contraen la infección durante el embarazo.

En los casos más graves, la toxoplasmosis puede perjudicar el funcionamiento de órganos como los pulmones, el corazón, el hígado y el cerebro, y normalmente los síntomas de la forma grave son cansancio fuerte, somnolencia, delirios y disminución de la fuerza y los movimientos del cuerpo. 

Toxoplasmosis: qué es y cómo tratar

Tipos de toxoplasmosis

La toxoplasmosis puede extenderse por el torrente sanguíneo, ocurriendo de forma diseminada o localizada en los ganglios linfáticos o en algunos órganos como ojos. Algunos de los principales tipos de toxoplasmosis son:

1. Toxoplasmosis ocular

La toxoplasmosis ocular es cuando la infección llega al ojo y afecta la retina, causando una inflamación que puede causar ceguera si no se trata a tiempo. Esta enfermedad puede afectar los dos ojos, y los daños en la visión pueden ser diferentes para cada ojo.

Los principales síntomas de la toxoplasmosis ocular son disminución de la visión, enrojecimiento y dolor en el ojo, y visión con manchas negras.

2. Toxoplasmosis congénita

La toxoplasmosis en el embarazo provoca toxoplasmosis congénita, que es cuando el bebé es infectado por esta enfermedad aún en el útero de la madre. La toxoplasmosis en el embarazo puede acarrear graves consecuencias como:

  • Malformaciones del feto;
  • Bajo peso al nacer;
  • Parto prematuro;
  • Aborto;
  • Muerte del bebé al nacer.

El recién nacido con toxoplasmosis congénita puede presentar síntomas graves como:

  • Estrabismo, que es cuando uno de los ojos no se queda en la dirección correcta;
  • Inflamación de los ojos que evoluciona hasta la ceguera;
  • Ictericia intensa, que es la piel y los ojos amarillentos;
  • Aumento del hígado;
  • Neumonía;
  • Anemia;
  • Inflamación del corazón;
  • Convulsiones;
  • Sordera;
  • Retraso mental.

La gravedad de las consecuencias de la toxoplasmosis para el bebé depende de la época del embarazo en el que se produjo el contagio y el inicio temprano del tratamiento.

Cómo se hace el tratamiento

La toxoplasmosis tiene cura y su tratamiento se hace con el uso de antibióticos, que varían según el tipo y la gravedad de la infección. Los tratamientos más largos se indican en los casos de embarazo, toxoplasmosis congénita e individuos con deficiencia del sistema inmunológico como personas con SIDA o enfermedad de Hodgkin.

El tratamiento de la toxoplasmosis debe iniciarse tan pronto como se identifique la enfermedad y el diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre que identifica la existencia de anticuerpos IgG e IgM en el cuerpo que se producen para combatir el protozoario causante de la enfermedad.

Lavar bien los alimentos
Lavar bien los alimentos
Evitar comer carne cruda
Evitar comer carne cruda

Prevención de la toxoplasmosis

La prevención de la toxoplasmosis se puede realizar a través de cuidados como:

  • Higienizar frutas y vegetales que serán consumidos crudos: se debe utilizar agua y vinagre. Los vegetales deben quedar sumergidos en esa mezcla durante 30 minutos y luego deben enjuagarse en agua corriente;
  • Consumir agua potable, filtrada o mineral;
  • Cocinar bien las carnes y evitar el consumo de carnes mal pasadas en restaurantes;
  • Evitar el contacto con gatos desconocidos y lavar bien las manos si toca los animales que no conoce.

Las personas que tienen animales domésticos deben llevarlos al veterinario para hacer exámenes que identifiquen la presencia de la toxoplasmosis, evitando la transmisión de esta enfermedad a los humanos.

Más sobre este tema:


Publicidad
Carregando
...