La tendinitis de la pata de ganso es la inflamación de una estructura tendinosa ubicada en la parte interna de la rodilla, formada por la unión de los tendones de tres músculos, sartorio, grácil y semitendinoso, los cuales ayudan a flexionar y estabilizar la rodilla.
La inflamación de esta estructura tendinosa puede provocar síntomas como dolor en la parte interna de la rodilla, sensibilidad al tacto, rigidez y dificultad para moverla, y puede estar causada por esfuerzos repetitivos, tensión de los músculos isquiotibiales, pies planos, diabetes, sobrepeso o artrosis de rodilla, entre otros factores.
El diagnóstico debe ser realizado por el medico general u ortopedista, quien mediante la evaluación clínica, la palpación y la realización de maniobras puede confirmar que el dolor proviene de la pata de ganso y así indicar el tratamiento adecuado, que puede incluir reposo, uso de analgésicos y antiinflamatorios, y fisioterapia.
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Principales síntomas
Los síntomas de la tendinitis de la pata de ganso incluyen:
- Dolor agudo y punzante en la parte interna de la rodilla, que empeora al subir o bajar escaleras, levantarse de una silla o sentarse con las piernas cruzadas, pudiendo aparecer incluso en reposo o durante la noche;
- Sensibilidad al tocar la zona interna de la tibia, justo donde se insertan los tendones;
- Inflamación local, con hinchazón que puede aparecer en horas o días;
- Enrojecimiento y aumento de la temperatura en la zona afectada;
- Rigidez y dificultad para mover la rodilla con normalidad;
- Sensación de inestabilidad en algunos casos.
Los síntomas de la tendinitis de la pata de ganso se manifiestan principalmente en la cara interna de la rodilla, pueden variar en intensidad y, en general, afectan la movilidad, dificultando las actividades cotidianas si no se tratan adecuadamente.
Lea también: Dolor de rodilla: 11 causas y cómo quitar tuasaude.com/es/dolor-de-rodillaSíndrome de la pata de ganso
El síndrome de la pata de ganso es una condición que causa dolor e inflamación en la parte interna de la rodilla y que puede afectar tanto los tendones de la pata de ganso como la bursa anserina, una pequeña bolsa con líquido ubicada debajo de ellos.
Cuando la inflamación afecta principalmente los tendones se conoce como tendinitis, mientras que si afecta la bursa se denomina bursitis.
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Posibles causas
Las posibles causas que pueden favorecer al desarrollo de la tendinitis de pata de ganso son:
1. Sobrecarga mecánica y traumatismos
Los esfuerzos excesivos y repetitivos o los golpes directos sobre la rodilla pueden dañar la zona de la pata de ganso, algo que suele ocurrir en deportes como el fútbol, el baloncesto o los deportes de raqueta, donde hay carreras, cambios bruscos de dirección y desplazamientos laterales.
También puede aparecer por una mala planificación del entrenamiento, como no calentar bien o aumentar de forma repentina la intensidad del ejercicio, así como por golpes, caídas o accidentes en la parte interna de la rodilla que pueden desencadenar inflamación y dar lugar a la tendinitis.
2. Alteraciones anatómicas y biomecánicas
Las alteraciones anatómicas y biomecánicas, como la tensión o rigidez de los músculos isquiotibiales, las rodillas en valgo o varo, o los pies planos y el uso de calzado inadecuado, pueden favorecer la aparición de la tendinitis de la pata de ganso porque modifican la forma en que la rodilla soporta y distribuye la carga.
Esto puede aumentar la fricción y la presión en la parte interna de la rodilla, especialmente en la zona medial.
Además, los pies planos o el uso de calzado inadecuado pueden alterar la pisada y aumentar la carga sobre la cara interna de la rodilla.
3. Patologías articulares y óseas
Las patologías articulares y óseas también pueden desencadenar la tendinitis de la pata de ganso, ya que afectan directamente la estructura y el funcionamiento de la rodilla.
Entre las más frecuentes se encuentra la osteoartrosis de rodilla, especialmente cuando afecta la parte interna de la articulación, así como lesiones cercanas como el daño en el menisco medial o las distensiones del ligamento colateral medial.
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4. Factores metabólicos
Algunos factores metabólicos que pueden favorecer la tendinitis de la pata de ganso, como el sobrepeso y la obesidad, aumentan la carga y la inflamación en la rodilla, ya que el exceso de peso somete a la articulación a un esfuerzo continuo.
También la diabetes mellitus, especialmente la tipo II, se asocia de forma importante con este problema y, en casos menos frecuentes, las infecciones locales pueden desencadenar directamente la inflamación de la zona.
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El diagnóstico de la tendinitis de la pata de ganso lo realiza un médico general o un traumatólogo/ortopedista, principalmente a través de la consulta y la exploración física, sin necesidad de pruebas complejas en la mayoría de los casos.
Primero, el médico pregunta por los síntomas, como dolor en la parte interna de la rodilla que empeora al subir escaleras, levantarse o cruzar las piernas, luego examina la zona presionando el punto donde se insertan los tendones para ver si duele o está inflamada y realiza movimientos específicos para confirmar el origen del dolor.
En algunos casos, puede usar pruebas adicionales o imágenes como ecografía o resonancia para descartar otras lesiones, como bursitis, desgarros del menisco, problemas en los ligamentos de la rodilla, artrosis o incluso lesiones por sobrecarga en el hueso.
¿Es bueno andar con tendinitis pata de ganso?
Andar puede ser bueno, pero depende de cómo se haga y de los síntomas, ya que en la tendinitis de la pata de ganso caminar es una actividad de carga y no se recomienda forzar caminatas largas o intensas si provocan dolor, porque pueden aumentar la inflamación y las molestias.
Lo ideal es caminar solo dentro del límite de lo tolerable, sin que el dolor empeore, reduciendo el esfuerzo mientras la rodilla está inflamada, y a medida que los síntomas mejoran, retomar la marcha de forma progresiva, aumentando poco a poco la distancia y la intensidad sin forzar.
Cómo se realiza el tratamiento
El tratamiento de la tendinitis de la pata de ganso suele iniciarse de forma progresiva con medidas sencillas, como reposo relativo en el cual se recomienda evitar las actividades que desencadenan el dolor. Además es importante aplicarse hielo, ya que es ayuda a reducir la inflamación y aliviar el dolor al disminuir la hinchazón y la sensibilidad de la zona afectada.
El médico también puede indicar el uso de analgésicos o antiinflamatorios para aliviar la inflamación, corregir factores que sobrecargan la rodilla, como el sobrepeso, el calzado inadecuado o las alteraciones en la alineación, e incluso puede indicar que se acudir a fisioterapia.
La fisioterapia es una parte fundamental del tratamiento, ya que ayuda a reducir la tensión y mejorar la función de la rodilla mediante ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, además de técnicas como masajes, ultrasonido, TENS o vendaje terapéutico.
Lea también: TENS: qué es, para qué sirve y contraindicaciones tuasaude.com/es/tens-fisioterapiaEn casos en los que no hay mejoría con otros tratamientos, se pueden utilizar infiltraciones u otras terapias avanzadas para controlar el dolor y favorecer la recuperación, y solo en situaciones crónicas o muy resistentes al tratamiento se considera la cirugía.
Remedios caseros para la tendinitis de la pata de ganso
Los remedios caseros que puede utilizarse para aliviar el dolor de la tendinitis de la pata de ganso incluyen:
- Reposo y reducción de actividades que provocan el dolor;
- Crioterapia, que consiste en aplicar frío en la parte interna de la rodilla;
- Aplicación de geles antiinflamatorios;
- Utilización de rodilleras, que pueden a dar estabilidad y reducir la tensión en la zona afectada;
- Estiramientos en casa, especialmente de los isquiotibiales, para evitar rigidez y mejorar la recuperación;
- Control del peso;
- Utilizar un calzado adecuado.
En conjunto, estas medidas se basan en cuidados simples en casa que ayudan a reducir la inflamación, aliviar el dolor y favorecer la recuperación en las fases iniciales.