- El sarampión es una infección viral muy contagiosa que provoca manchas rojas sin comezón, puntitos blancos dentro de las mejillas, fiebre alta y sensibilidad a la luz, y suelen aparecer entre 8 y 12 días tras el contagio.
- El manejo del sarampión se enfoca en aliviar molestias con reposo, líquidos y control de la fiebre; en niñas y niños puede indicarse vitamina A y, si hay infección bacteriana, antibióticos.
- Para evitar el sarampión, la medida más efectiva es la vacunación, además de aislamiento del caso y cuidados de higiene para reducir el riesgo de transmisión por gotas al toser o estornudar.
El sarampión es una enfermedad infecciosa grave que puede causar síntomas como fiebre, tos, escurrimiento nasal, conjuntivitis y manchas rojizas en el cuerpo que no dan comezón, por ejemplo.
Causado por el virus Measles morbillivirus, el sarampión se transmite directamente de persona a persona por el aire, durante la tos, el estornudo, el habla o la respiración.
Lea también: 21 enfermedades causadas por virus: síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/enfermedades-causadas-por-virusAnte la sospecha de sarampión, se recomienda consultar al médico general, pediatra o infectólogo para confirmar el diagnóstico e indicar el tratamiento adecuado, que por lo general incluye reposo. Sin embargo, el médico también puede prescribir analgésicos y antipiréticos, además de suplementos de vitamina A.
Principales síntomas
Los principales síntomas del sarampión incluyen:
- Manchas rojizas en la piel que surgen primero en la cara y después se diseminan en dirección a los pies, y que no causan comezón;
- Manchas blancas redondeadas en la parte interna de las mejillas;
- Fiebre alta, por encima de los 38,5 °C;
- Tos con flema;
- Conjuntivitis e hipersensibilidad a la luz;
- Goteo nasal;
- Pérdida del apetito;
- En ciertos casos, dolor de cabeza, dolor abdominal, dolor muscular, vómitos y diarrea.
Los síntomas del sarampión pueden surgir de 8 a 12 días después del contacto con el virus, y es importante que el tratamiento sea iniciado rápidamente para prevenir complicaciones. Conozca más sobre los síntomas de sarampión.
Test online de síntomas
Para saber cuál es la posibilidad de tener sarampión, seleccione los síntomas que presenta en el siguiente test:
Este test de síntomas es solo una herramienta de orientación, por lo que no sirve como diagnóstico ni sustituye la consulta con el infectólogo o médico general.
Sarampión en bebés
El sarampión en bebés puede causar síntomas como fiebre alta, tos, enrojecimiento de los ojos, irritabilidad y manchas de Koplik, que son pequeñas manchas blanquiazuladas dentro de la boca.
Sin embargo, el sarampión en bebé puede prevenirse con la aplicación de la vacuna contra el sarampión. No obstante, esta vacuna solo se recomienda después de los primeros 12 meses.
Lea también: Sarampión en bebés: síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/sarampion-en-bebesCómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico del sarampión es llevado a cabo por el médico a partir de la evaluación de los signos y síntomas presentados por la persona. Asimismo, para confirmar el diagnóstico y descartar otras enfermedades que pueden presentar síntomas semejantes, es necesario realizar análisis de laboratorio.
El diagnóstico de laboratorio del sarampión consiste en la realización de una prueba serológica, normalmente a través de la técnica ELISA, que sirve para identificar anticuerpos específicos contra el virus (IgG e IgM) o antígenos, lo que puede ser realizado a partir del análisis de una muestra de orina, sangre, líquido cefalorraquídeo o secreciones orofaríngeas y nasofaríngeas.
Lea también: Prueba ELISA: para qué sirve, cómo se realiza y resultados tuasaude.com/es/prueba-elisaAsimismo, el diagnóstico también puede ser realizado por medio de la técnica de PCR, que tiene como objetivo identificar la presencia del virus en el organismo, así como su cantidad, y puede ser llevado a cabo en análisis de orina o secreciones orofaríngeas y nasofaríngeas.
Cómo ocurre la transmisión
El contagio del sarampión ocurre principalmente a través del aire, cuando una persona infectada tose o estornuda, pues las pequeñas gotas liberadas pueden contener partículas virales capaces de transmitir la enfermedad.
Asimismo, el virus puede permanecer en superficies durante un máximo de 2 horas, por lo que el contacto con superficies contaminadas también podría considerarse como una vía de transmisión del sarampión.
El período donde hay una mayor probabilidad de que el virus sea transmitido comprende 2 días antes y después del surgimiento de las manchas rojas en la piel.
¿Cuál es la diferencia entre sarampión y varicela?
La varicela es una infección causada por el virus varicela-zóster, que provoca síntomas como manchas rojas en el cuerpo, ampollas con líquido, comezón intensa y costras en la piel, además de fiebre y pérdida del apetito.
Lea también: Varicela: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/sintomas-de-varicelaEn cambio, el sarampión es causado por el virus Measles morbillivirus y, aunque también provoca manchas rojas en el cuerpo, fiebre y falta de apetito, no causa ampollas, heridas ni comezón en la piel.
Cómo se cura
Los tratamientos indicados para el sarampión incluyen:
- Reposo, para favorecer la recuperación y permitir que el organismo tenga la energía necesaria para combatir el virus;
- Hidratación adecuada, con el consumo de agua, tés e jugos de frutas, para prevenir la deshidratación;
- Medicamentos para aliviar el dolor y bajar la fiebre, como paracetamol e ibuprofeno;
- Compresas frías de gasa, que pueden usarse para limpiar los ojos en casos de conjuntivitis o aplicarse en la frente, la nuca o las axilas para ayudar a disminuir la fiebre;
- La OMS recomienda la suplementación con palmitato de retinol (vitamina A) en todas las niñas y niños con sarampión, según la edad y siguiendo las indicaciones del pediatra o del nutricionista.
Debido a que no existe un tratamiento específico contra el virus del sarampión, el manejo de la enfermedad se basa en aliviar los síntomas.
Lea también: Cómo curar el sarampión: medicamentos y principales cuidados tuasaude.com/es/tratamiento-para-el-sarampionPosibles complicaciones
En la mayor parte de los casos, los síntomas del sarampión desaparecen sin dejar ningún tipo de secuela. Sin embargo, en el caso de personas con el sistema inmune debilitado, existen más posibilidades de desarrollar complicaciones, como obstrucción de las vías aéreas, neumonía, encefalitis, infección de oído, ceguera y diarrea grave, que puede resultar en deshidratación.
De esta manera, para prevenir el desarrollo de complicaciones, es importante que el médico general o infectólogo sea consultado tan pronto como surjan los primeros signos y síntomas de sarampión.
Cómo prevenir
La mejor forma de prevenir el sarampión es a través de la vacunación contra la enfermedad, cuya primera dosis se recomienda a los 12 meses de edad; sin embargo, existen algunos cuidados simples que también pueden ayudar, tales como:
- Lavar las manos frecuentemente, en especial después de entrar en contacto con personas infectadas;
- Evitar tocarse los ojos, nariz o boca con las manos sucias;
- Evitar estar en sitios cerrados con mucha gente;
- Evitar el contacto directo con personas infectadas, como besos, abrazos o intercambio de cubiertos.
El aislamiento de la persona infectada es otra forma efectiva de impedir el contagio de la enfermedad, aunque solo la vacunación es realmente eficaz. Por esta razón, en caso de que una persona sea diagnosticada con sarampión, todos los que mantienen contacto cercano con ella, como los padres y hermanos, deben ser vacunados, si aún no lo han sido, y el paciente debe quedarse en casa guardando reposo, sin ir a la escuela o al trabajo para no contagiar a otras personas.
Vacuna del sarampión
Generalmente, la vacuna del sarampión es aplicada a los 12 meses de edad, con un refuerzo entre los 15 y 24 meses.
En el caso de la vacuna tetraviral, son indicadas dos dosis, siendo la primera aplicada a partir de los 12 meses. La vacuna del sarampión puede tomarse mediante la vacuna exclusiva para el sarampión o a través de las vacunas combinadas, que incluyen:
- Vacuna triple viral: contra sarampión, paperas y rubéola;
- Vacuna tetraviral: contra sarampión, paperas, rubéola y varicela;
Cualquier persona que no haya recibido la vacuna puede ser vacunada. La vacuna contra el sarampión también puede administrarse a personas que hayan estado expuestas al virus, como los padres no vacunados que tienen un hijo con sarampión. En estos casos, para que la vacuna sea efectiva, debe administrarse dentro de los 3 días posteriores a la aparición de los síntomas en la persona con la que tuvieron contacto. Vea más sobre la vacuna del sarampión.
Vea todo sobre el virus del sarampión en el vídeo a continuación: