Algunas medidas caseras pueden ayudar a aliviar ciertos síntomas asociados a la tuberculosis, como mantener una buena hidratación para favorecer la fluidificación de las secreciones y aliviar la tos, o utilizar humidificación ambiental o nebulizaciones con suero fisiológico para mejorar la comodidad respiratoria.
Sin embargo, es importante destacar que la tuberculosis es una enfermedad infecciosa grave que requiere tratamiento médico específico con antibióticos, indicado y supervisado por un neumólogo. Estas medidas solo deben utilizarse como complemento para mejorar el bienestar general y no tienen capacidad para curar la enfermedad.
Se debe evitar el uso de plantas medicinales o suplementos sin orientación médica, ya que pueden causar efectos secundarios o interferir con los medicamentos utilizados en el tratamiento de la tuberculosis. Además, su uso no está recomendado en mujeres embarazadas, en período de lactancia ni en niños sin supervisión médica.
Principales remedios caseros
Los remedios caseros para aliviar los síntomas asociados con la tuberculosis son:
1. Para la tos con flema
La tos con flema se puede aliviar fácilmente en casa. Para esto, el paso más importante consiste en mantener el cuerpo bien hidratado, para que las secreciones respiratorias se vuelvan más fluidas y se eliminen más fácilmente.
Para hacer esto, el primer paso debe ser aumentar la cantidad de agua ingerida durante el día, aproximadamente 2 litros.
Además, se recomienda hacer algunas nebulizaciones, que se pueden hacer inhalando el vapor del baño o los vapores liberados por una olla de agua hirviendo. En esta agua hirviendo pueden ser adicionadas plantas con propiedades expectorantes, como eucalipto o altea, por ejemplo. Conozca otras opciones de nebulizaciones caseras.
En algunos casos, pueden ser usados algunos tés para intentar controlar la tos y eliminar el exceso de secreciones, como el té de albahaca o jengibre, por ejemplo.
Cómo hacer el té: colocar 1 cucharada de albahaca o 1 cm de la raíz de jengibre en una taza de agua hirviendo y dejar reposar por 10 minutos. Luego, colar y beber 2 a 3 veces al día.
Conozca otras formas naturales de eliminar la tos y la flema:
Remedios Caseros para la Tos
03:31 | 932.168 visualizações2. Para la fiebre alta
Para la fiebre alta una de las mejores opciones naturales es el té de sauce blanco, pues esta planta contiene una sustancia similar a la aspirina, que además de reducir la temperatura corporal en caso de fiebre, también alivia la sensación de dolor en el cuerpo.
Otra opción para aliviar la fiebre es el tanaceto o matricaria (Tacanetum parthenium), una planta muy usada en países como Inglaterra o Francia para tratar la fiebre, conocida como Feverfew qué significa "poca fiebre". Esta puede consumirse en forma de té, cápsulas o en suplemento en polvo.
Cómo hacer el té: para preparar el té de sauce blanco se debe agregar en una olla 1 cucharadita de corteza de sauce seca y picada y 1 taza de agua. Llevar a ebullición y dejar hervir durante 10 minutos, colar y beber hasta 2 tazas al día.
En el caso del té de matricaria, se deben colocar 2 cucharadas de hojas secas de las partes aéreas de matricaria en 1 taza de agua hirviendo. Dejar reposar durante 5 a 10 minutos, colar y beber. Este té, puede ser bebido en intervalos de 3 a 4 horas, por ejemplo.
Lea también: 10 tés para bajar la fiebre naturalmente tuasaude.com/es/remedios-caseros-para-la-fiebre3. Para dolor en el pecho
Como la tuberculosis causa mucha tos, es común que aparezca dolor en el pecho, que normalmente, proviene del esfuerzo excesivo de los músculos de la respiración.
Por lo tanto, una buena técnica casera para aliviar la molestia en el pecho, es hacer una compresa con árnica para aplicar en la región dolorida. Esta planta tiene propiedades analgésicas que en contacto con la piel reducen el dolor y alivian el cansancio muscular.
Lea también: Árnica: para qué sirve, propiedades y cómo usar tuasaude.com/es/arnicaCómo hacer la compresa: colocar 2 cucharadas de hojas de árnica en un recipiente y cubrir con 150 ml de agua hirviendo y dejar reposar por 10 minutos. Colar y usar una gasa para mojar en este té, usar tibio varias veces al día sobre el área adolorida.
4. Para el cansancio y falta de energía
El ginseng es una planta medicinal que puede ayudar a mejorar la disposición física y mental en algunos casos de tuberculosis en el que se presenta cansancio o falta de energía. Vea para qué sirve el ginseng.
Cómo hacer el té: colocar 1 cucharada de la raíz de ginseng en 150 mL de agua hirviendo y dejar reposar por 10 minutos. Colar y beber 3 veces al día, durante 3 a 4 semanas.
Otra opción es usar el ginseng en cápsulas, bajo orientación de un fitoterapeuta.
5. Para fortalecer el sistema inmunitario
Para ayudar a combatir al microorganismo causante de la tuberculosis, se puede tomar té de equinácea o astrágalo, pues estas plantas tienen propiedades inmunoestimulantes que ayudan a mejorar las defensas del organismo y facilitar la cura de la tuberculosis.
Lea también: Equinácea: qué es, para qué sirve y propiedades tuasaude.com/es/equinaceaCómo hacer el té: colocar 1 cucharada de una de las plantas mencionadas en 500 ml de agua hirviendo y dejar reposar por 5 minutos.
Colar y beber luego, al menos 2 veces al día. Conozca otras recetas naturales para aumentar las defensas del organismo.
Cómo garantizar una recuperación más rápida
El tratamiento de la tuberculosis suele durar varios meses. En la tuberculosis pulmonar sensible a los medicamentos, el tratamiento generalmente dura 6 meses, aunque en algunos casos puede durar 4 o extenderse hasta 9 meses, según el esquema indicado, la respuesta al tratamiento y las características de cada persona.
En la tuberculosis resistente, el tratamiento puede ser más prolongado. Sin embargo, actualmente existen esquemas más cortos para personas seleccionadas, que pueden durar 6 o 9 meses, dependiendo del tipo de resistencia y de la evaluación médica.
En general, los síntomas pueden empezar a mejorar durante las primeras semanas después de iniciar los medicamentos, pero es fundamental seguir el tratamiento hasta el final y no suspenderlo por cuenta propia, incluso si la persona se siente mejor. Interrumpir el tratamiento antes de tiempo aumenta el riesgo de que la enfermedad regrese y de desarrollar tuberculosis resistente.
Durante el tratamiento, el médico puede solicitar exámenes de control, como baciloscopia o cultivo de esputo, para evaluar la respuesta al tratamiento. Sin embargo, aunque los resultados sean negativos, por lo general se debe completar todo el esquema indicado. En algunos casos específicos, como cuando el cultivo continúa positivo después de 2 meses de tratamiento, el médico puede ajustar o prolongar el tratamiento.