La proteína C reactiva alta es un hallazgo frecuente en los análisis de sangre, y niveles superiores a 10 mg/L suelen indicar la presencia de un proceso inflamatorio activo, la cual debe ser analizada por el médico teniendo en cuenta el contexto clínico.
Este aumento no es una enfermedad, sino una señal de que el organismo está atravesando un proceso inflamatorio, por lo que no provoca síntomas específicos y las molestias que pueden aparecer, como fiebre, dolor, malestar general o cansancio, dependen de la causa primaria que provoque el aumento de ese marcador.
La elevación de la PCR puede deberse a infecciones, enfermedades inflamatorias o autoinmunes, daño de tejidos, algunos tipos de cáncer y condiciones fisiológicas como el embarazo o el uso de anticonceptivos, además de factores metabólicos como obesidad o diabetes.
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Posibles síntomas
Tener la proteína C reactiva alta no produce síntomas específicos por sí misma, ya que su aumento no es una enfermedad, sino un indicador de que existe inflamación en alguna parte del cuerpo.
Cuando la PCR está elevada, los síntomas que pueden aparecer no dependen directamente de este marcador, sino de la causa de la inflamación subyacente, como fiebre, dolor, malestar general o cansancio.
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La proteína C reactiva se considera elevada cuando supera los 10 mg/L o 1 mg/dL, lo que indica un proceso inflamatorio activo, como una infección o enfermedad inflamatoria.
Valores entre 3 y 10 mg/L se encuentran en un rango intermedio y deben interpretarse según el contexto clínico.
Para detectar inflamación de bajo grado, existe una forma más específica de medir la PCR denominada PCR ultrasensible.
Niveles iguales o superiores a 2 mg/L en esta forma más específica señalan un mayor riesgo cardiovascular, y por encima de 3 mg/L se asocian con riesgo alto de infarto o accidente cerebrovascular.
Posibles causas
Las posibles causas que pueden provocar una elevación de la proteína C reactiva son:
- Infecciones bacterianas graves, como sepsis o tuberculosis;
- Infecciones virales, especialmente en cuadros severos, así como en infecciones fúngicas o micobacterianas;
- Enfermedades inflamatorias y autoinmunes, como la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante, lupus, o algunas vasculitis;
- Enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa;
- Daño o muerte de tejidos, como ocurre en un infarto, un accidente cerebrovascular, cirugías, traumatismos, quemaduras o pancreatitis aguda.
Algunos tipos de cáncer también pueden elevar la PCR, al igual que ciertas condiciones fisiológicas, como el embarazo avanzado o el uso de anticonceptivos hormonales.
Factores como la edad, el sexo femenino y determinadas características poblacionales pueden influir de forma adicional en sus niveles.
Además, los factores metabólicos pueden provocar elevaciones persistentes y leves de la PCR, especialmente en personas con obesidad, diabetes o síndrome metabólico, lo que se asocia con un mayor riesgo cardiovascular.
Lea también: Síndrome metabólico: qué es, síntomas, criterios y tratamiento tuasaude.com/es/sindrome-metabolicoQué hacer cuando la PCR está alta
Cuando la proteína C reactiva está alta, lo principal es consultar al médico general para identificar la causa, ya que este marcador solo indica que hay inflamación, pero no su origen.
Si la elevación es leve y persistente, especialmente en la PCR ultrasensible, puede señalar un mayor riesgo cardiovascular, por lo que el médico puede recomendar cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, tratamiento preventivo.