Nebulizaciones: qué son, para qué sirve, cómo hacerlas

Las nebulizaciones es un tratamiento que se utiliza para despejar las vías respiratorias a través de la inhalación de vapor, que puede contener suero fisiológico y/o medicamentos, ayudando a humidificar las vías respiratorias y a diluir la mucosidad, facilitando la respiración.

Por lo general, la nebulización se recomienda para problemas que afectan el sistema respiratorio, como gripes, resfriados, sinusitis, asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), por ejemplo, y puede realizarse utilizando un nebulizador eléctrico en el hogar o en hospitales.

La nebulización dura aproximadamente de 15 a 20 minutos y puede realizarse de 2 a 3 veces al día, teniendo un efecto rápido en las vías respiratorias y menos efectos secundarios que los medicamentos administrados por vía oral. A pesar de ser un tratamiento sencillo, la nebulización debe realizarse bajo la supervisión médica, especialmente cuando se indica el uso de medicamentos.

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Para qué sirven

La nebulización se recomienda para ayudar en el tratamiento de problemas respiratorios, como:

  • Gripe;
  • Tos;
  • Resfriados;
  • Sinusitis;
  • Faringitis;
  • Amigdalitis;
  • Asma;
  • Bronquitis;
  • Bronquiolitis;
  • Bronquiectasia;
  • Fibrosis pulmonar;
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica;
  • Neumonía;
  • Fibrosis quística.

La nebulización puede ser indicada por el médico para prevenir la falta de aire y mejorar la respiración. A menudo, la nebulización se complementa con otras formas de tratamiento, como el uso de medicamentos o fisioterapia respiratoria, por ejemplo. Sepa cómo se realiza la fisioterapia respiratoria.

Cómo hacer nebulizaciones

La nebulización debe realizarse utilizando un nebulizador eléctrico, que puede contener solo suero fisiológico para hidratar las vías respiratorias o medicamentos inhalados, como corticoides o broncodilatadores, que deben ser recetados por el médico.

Antes de realizar la nebulización, asegúrese de que el nebulizador esté limpio y tenga todas las piezas necesarias, como la máscara, el frasco o el vaso nebulizador, el tubo plástico y el dispositivo compresor.

Para realizar la nebulización, siga estos pasos:

  1. Lavarse bien las manos con agua y jabón neutro y secarlas con una toalla limpia y seca;
  2.  Colocar de 5 a 10 mL de suero fisiológico y/o la medicación en las dosis recomendadas por el médico en el vaso nebulizador;
  3. Colocar la parte superior del vaso nebulizador en la máscara;
  4. Conectar el tubo plástico al vaso nebulizador y al dispositivo compresor;
  5. Sentarse e o acostarse en una posición cómoda;
  6. Encender el nebulizador y observar si se forma una neblina en el interior de la máscara;
  7. Colocar la máscara, que debe cubrir toda la boca y la nariz;
  8. Respirar por la boca de manera profunda y lenta, inhalando durante 2 a 3 segundos antes de exhalar el aire, para permitir que el vapor llegue a los pulmones;
  9. Continuar la nebulización durante 15 a 20 minutos o hasta que ya no salga más neblina del nebulizador.

Al finalizar la nebulización, retirar la máscara, apagar el dispositivo y realizar la limpieza adecuada según las instrucciones del fabricante.

El suero fisiológico debe almacenarse en el refrigerador y puede usarse hasta 15 días después de abrirlo. Para volver a usar el suero, retire el frasco del refrigerador y espere a que alcance la temperatura ambiente para evitar empeorar la congestión nasal o broncoespasmos.

Otra recomendación importante es enjuagar la boca después de la nebulización, especialmente cuando se utilizan medicamentos corticoides, como budesonida o fluticasona, para reducir el riesgo de infecciones fúngicas en la boca.

Cómo hacer la nebulización al bebé

Para realizar la nebulización en un bebé o en niños, se debe sostener la máscara de manera que quede posicionada correctamente, de modo que la neblina se pueda inhalar y el tratamiento tenga el efecto deseado. Además de eso, el bebé o el niño deben estar sentados en el regazo de un adulto o en una silla especial para ello.

La nebulización se puede realizar en bebés o niños utilizando suero fisiológico, y en algunos casos, como en el tratamiento del asma, bronquitis o crisis alérgicas, el pediatra también puede indicar el uso de medicamentos para la nebulización. Es importante seguir las indicaciones del médico en cuanto a la dosis y la duración del uso del nebulizador.

Cuidados con el nebulizador

Después de la nebulización, siempre se deben limpiar las piezas del nebulizador, lavando el vaso, la máscara y el tubo con agua tibia y jabón o detergente suave, y dejándolos secar al aire libre.

También es importante desinfectar el nebulizador una vez por semana, lo cual se puede hacer sumergiendo la máscara, el vaso y el tubo en una solución de vinagre blanco preparada con 1 parte de vinagre por 3 partes de agua caliente, y dejando las piezas en remojo en esta solución durante al menos 1 hora, o según las instrucciones del fabricante.

Además, se debe guardar el nebulizador siempre en un lugar seco y libre de humedad para conservar el dispositivo durante más tiempo.

Si se observa moho en el dispositivo, se debe evitar su uso, ya que la nebulización podría transportar hongos u otros microorganismos al sistema respiratorio, empeorando los síntomas o causando una nueva infección.

Medicamentos para las nebulizaciones

Algunos medicamentos que su médico puede recomendarle para la nebulización son los broncodilatadores, como el fenoterol o el bromuro de ipratropio, por ejemplo.

Estos medicamentos nebulizados sólo deben utilizarse bajo prescripción médica, según la enfermedad a tratar y con dosis individualizadas.

Posibles efectos secundarios

La nebulización es un tratamiento seguro y bien tolerado, principalmente cuando es realizado con el uso del suero fisiológico.

Sin embargo, cuando son utilizados medicamentos broncodilatadores o corticoides en la nebulización, pueden surtir efectos secundarios, como dolor de cabeza, temblores, náuseas o palpación cardíaca, siendo importante siempre comunicar al médico cuando se presentan algunos de estos síntomas para que el tratamiento sea reevaluado.

Contraindicaciones

No existen contraindicaciones para la nebulización con suero fisiológico. Sin embargo, la nebulización con medicamentos debe realizarse solo bajo la indicación médica, ya que algunos medicamentos no son adecuados para niños, personas mayores o durante el embarazo, por ejemplo.