La nasofibrolaringoscopia es un examen que evalúa, mediante imágenes, posibles alteraciones en la laringe, faringe, base de la lengua y mucosa nasal.
Este examen, también conocido como nasofibroscopia, ayuda en el diagnóstico de condiciones como desviación del tabique, obstrucción nasal, apnea del sueño, rinitis y sinusitis, por ejemplo.
La nasofibrolaringoscopia puede realizarse en el consultorio por el otorrinolaringólogo. Por lo general, este examen no causa dolor, ya que se aplica un anestésico local, pero puede generar un leve malestar.
¿Qué detecta la nasofibrolaringoscopia?
El examen nasofibroscopia puede ayudar a detectar condiciones como:
- Desviación del tabique;
- Obstrucción nasal;
- Pólipo nasal;
- Tumores o cáncer en la nariz y/o garganta;
- Apnea del sueño;
- Rinitis, sinusitis y faringitis;
- Hipertrofia de adenoides;
- Laringomalacia.
Este examen también puede utilizarse para retirar un cuerpo extraño que sea fácilmente accesible.
La nasofibrolaringoscopia puede realizarse en adultos, niños y bebés, y se indica cuando la persona presenta síntomas y signos como ronquera constante, dificultad para tragar, tos recurrente o sangrado nasal.
Cómo es la preparación
Generalmente, no es necesario realizar ninguna preparación antes de la nasofibroscopia. Sin embargo, algunos consultorios pueden recomendar ayuno de 1 a 2 horas antes del examen, para evitar náuseas y vómitos.
Antes del examen, es importante informar al médico sobre medicamentos en uso y alergias a fármacos o anestésicos.
Cómo se realiza el examen
El examen nasofibrolaringoscopia se lleva a cabo siguiendo estos pasos:
- Colocar a la persona cómoda, sentada o de pie;
- Aplicar spray anestésico y descongestionante, como lidocaína, epinefrina y xilometazolina;
- Introducir el endoscopio, que es un tubo flexible con una cámara en la punta, en cada fosa nasal;
- Evaluar la mucosa de la nariz, la faringe y la laringe mediante imágenes transmitidas a un monitor;
- Si se encuentra alguna lesión, el médico puede tomar una muestra del tejido para realizar una biopsia;
- Retirar el endoscopio de las fosas nasales.
Durante el examen, el médico puede pedir a la persona que saque la lengua, cuente hasta 10 en voz alta, inspire y/o trague, para facilitar la visualización de las áreas evaluadas.
El examen de nasofibroscopia dura entre 10 y 15 minutos y, generalmente, no duele, aunque produce un leve malestar.
¿La nasofibrolaringoscopia es peligrosa?
En general, la nasofibrolaringoscopia no es un examen peligroso.
Sin embargo, de manera poco frecuente, la nasofibroscopia puede causar estornudos, cortes, sangrados y atragantamientos.
Otra situación rara que puede presentarse durante el examen es el laringoespasmo, una condición en la que las cuerdas vocales se contraen o bloquean involuntariamente, dificultando la respiración o el habla.
Cuidados después del examen
Se recomienda comer o beber solo 1 hora después del examen. Algunas personas pueden sentir mareos y, en ese caso, deben permanecer sentadas hasta que desaparezcan.
Después de la nasofibrolaringoscopia, la persona puede presentar sangrado nasal y tos, síntomas temporales que duran entre 1 y 2 minutos.
Contraindicaciones
Las personas con epiglotitis aguda o crup, esta última una enfermedad inflamatoria que provoca tos seca y dificultad para respirar por obstrucción de las vías respiratorias, no deben realizarse la nasofibrolaringoscopia.
La nasofibroscopia también puede no estar indicada para personas con traumatismo craneofacial o enfermedades que afecten la coagulación adecuada de la sangre, como hemofilia o enfermedad de Von Willebrand.