Tomar misoprostol sin estar embarazada puede provocar cólicos pélvicos intensos y sangrado vaginal, ya que este medicamento estimula las contracciones del útero y favorece la dilatación del cuello uterino, aunque no exista un embarazo.
Además, poco tiempo después de su uso es frecuente que provoque molestias digestivas, como diarrea, náuseas, vómitos y retorcijones intensos en el estómago.
Asimismo, el misoprostol puede provocar otros síntomas temporales, como fiebre, escalofríos, presión arterial baja y mareos, por lo que no debe utilizarse sin indicación médica debido al riesgo de complicaciones. Conozca más sobre el misoprostol y sus efectos secundarios.
Si después de tomar misoprostol se presenta un sangrado vaginal muy abundante, dolor intenso que no mejora, fiebre persistente o desmayos, es importante buscar atención médica de inmediato, ya que estos síntomas pueden indicar una complicación que requiere tratamiento.