Los síntomas del VIH suelen aparecer entre 2 y 4 semanas después del contagio, aunque en algunos casos pueden presentarse hasta 6 semanas después o no aparecer durante esta etapa.
Cuando aparecen, los síntomas más frecuentes incluyen fiebre, cansancio, dolor de garganta, erupción en la piel y ganglios inflamados.
Sin embargo, estos signos no confirman por sí solos la infección por VIH, por lo que es necesario realizar una prueba para confirmar el diagnóstico. Conozca más sobre el VIH, sus síntomas y tratamiento.
Se recomienda acudir al médico lo antes posible después de una posible exposición al VIH, aunque no haya síntomas, para recibir la evaluación y realizar la prueba en el momento adecuado.