Meclizina: para qué sirve y cómo tomar

La meclizina es un medicamento indicado para la prevención o tratamiento de las náuseas y vómitos provocados por laberintitis, enfermedad de Méniére, viajes, radioterapia o embarazo, por ejemplo, ya que actúa sobre el centro del vómito en el cerebro.

Este medicamento se puede encontrar en forma de tabletas simples o masticables que contienen 25 mg o 50 mg de meclizina, pudiendo comprarse en las farmacias bajo el nombre comercial de Meclison, Zenelis, Vertinon, Vermec, Vertigol, entre otros. Además, también puede conseguirse asociado a la vitamina B6, como meclizina piridoxina.

La meclizina debe utilizarse bajo la orientación de un médico general, otorrinolaringólogo, oncólogo u obstetra, siendo importante seguir la prescripción de la dosis y el tiempo de uso recomendado, la cual puede variar según la afección a tratar.

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Para qué sirve

La meclizina está indicada para la prevención y el tratamiento de las náuseas y vómitos provocados por:

  • Laberintitis;
  • Enfermedad de Ménière;
  • Náuseas causadas por la sensación de movimiento, como puede ocurrir en un viaje;
  • Radioterapia.

Además, la meclizina también se puede utilizar para tratar las náuseas o los vómitos durante el embarazo.

El uso de meclizina debe realizarse bajo orientación médica, el cual también podría indicar otros medicamentos para las náuseas y vómitos, dependiendo de los síntomas asociados y la respuesta al tratamiento. Vea una lista completa de medicamentos para las náuseas y los vómitos.

Cómo funciona

La meclizina es un antihistamínico con propiedades antieméticas y antivértigo, que actúa bloqueando los efectos de la histamina en el centro del vómito en el cerebro, aliviando las náuseas y los vómitos.

Además, este medicamento reduce la excitabilidad del laberinto del oído interno y bloquea la transmisión nerviosa desde el sistema vestibular del oído al cerebro, previniendo o tratando el vértigo causado por la laberintitis y la enfermedad de Ménière, por ejemplo.

Cómo tomar y en qué dosis

La meclizina debe usarse por vía oral y la tableta debe tomarse con un vaso de agua, sin romperla ni masticarla.

En el caso de la tableta masticable de meclizina, esta simplemente debe masticarse y no requiere agua para ser ingerida.

La dosis de meclizina para la prevención o el tratamiento de las náuseas y los vómitos en adultos es:

  • Cinetosis (mareo por movimiento): 25 mg a 50 mg de meclizina, 1 hora antes del viaje. Esta dosis puede repetirse cada 24 horas si es necesario;
  • Laberintitis o enfermedad de Ménière: 25 mg a 100 mg de meclizina, al día, en dosis divididas, según las indicaciones del otorrinolaringólogo;
  • Radioterapia: 50 mg de meclizina, 2 a 12 horas aproximadamente antes de la radioterapia, según la indicación del oncólogo.

En el caso de tratar náuseas o vómitos durante el embarazo, la dosis normalmente recomendada es de 25 mg a 100 mg al día, en dosis divididas, según la necesidad y orientación del obstetra. Vea otras pastillas para las náuseas y los vómitos durante el embarazo.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios más comunes de la meclizina son somnolencia, fatiga, dolor de cabeza, sequedad de boca, sequedad de nariz y garganta y/o visión borrosa.

Además, la meclizina también puede provocar reacciones alérgicas graves con síntomas como dificultad para respirar, sensación de garganta cerrada, hinchazón de la boca, lengua o cara o urticaria. En estos casos se debe acudir inmediatamente a urgencias. Vea cómo identificar una reacción alérgica grave.

Contraindicaciones

La meclizina no debe ser utilizada por niños menores de 12 años ni por personas alérgicas a alguno de los componentes de la fórmula o al colorante tartrazina presente en los comprimidos, especialmente en personas alérgicas al ácido acetilsalicílico.

Además, la meclizina debe usarse con precaución y sólo con indicación médica en personas que padecen glaucoma de ángulo cerrado, obstrucción del sistema intestinal o urinario o hiperplasia de próstata sintomática.

La meclizina también debe usarse con precaución en personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica o asma.

Durante el embarazo o la lactancia, la meclizina sólo debe usarse si lo indica el médico, después de evaluar los beneficios del tratamiento para la mujer y los riesgos potenciales para el bebé.