La lufa es una planta medicinal de la especie Luffa operculata, muy utilizada para ayudar en el tratamiento de sinusitis y rinitis, ya que reduce la hinchazón nasal y posee acción expectorante y antiséptica.
La parte utilizada de esta planta medicinal, también conocida como esponjilla, esponjuelo o estropajo, es el fruto maduro seco, que posee una estructura fibrosa con aspecto de esponja.
La lufa puede encontrarse en tiendas de productos naturales o en farmacias magistrales; sin embargo, es importante que se use únicamente bajo orientación médica, ya que es altamente tóxica, principalmente el fruto.
Para qué sirve
La lufa está indicada para:
- Sinusitis o rinosinusitis;
- Rinitis alérgica;
- Gripe;
- Dolor de cabeza;
- Heridas en la piel.
Tradicionalmente también se le atribuye utilidad frente a infecciones por parásitos, ascitis o el virus del herpes; sin embargo, estos usos no cuentan con respaldo científico sólido.
No obstante, a pesar de poseer beneficios para la salud, aún se necesitan más estudios que comprueben sus efectos en humanos, ya que la mayoría de los estudios se realizaron con ratas o células en laboratorio.
Propiedades de la lufa
La lufa tiene propiedades antisépticas, expectorantes y antimicrobianas, favoreciendo la eliminación de flema de las vías respiratorias y promoviendo la eliminación de bacterias.
Además, la lufa también tiene acción antiherpética, astringente, diurética, vermífuga (antiparasitaria) y emética.
Estas propiedades se deben a las sustancias presentes en la lufa, como los triterpenos, la cucurbitacina B y la isocucurbitacina B, por ejemplo.
Cómo usar
El uso de la lufa debe hacerse según la orientación médica, y no se recomienda consumir el fruto crudo, ya que es tóxico.
Inhalación con lufa
Una de las formas de uso de la lufa es a través del agua o extracto acuoso, que puede utilizarse para aplicar unas gotas en la nariz en caso de sinusitis o para lavar heridas, por ejemplo.
Ingredientes
- ¼ del fruto seco de lufa;
- 500 mL de agua filtrada.
Modo de preparación
Partir el fruto seco de lufa en 4 partes. Colocar una parte cortada, es decir, ¼ del fruto seco de lufa, en el agua filtrada y dejar reposar durante 1 día.
Al día siguiente, se debe cambiar el agua, descartando aquella en la que estaba la lufa, y añadir otros 500 mL de agua filtrada. Repetir este procedimiento durante 9 días seguidos.
Al 9.º día, retirar el fruto del agua y aplicar 2 gotas de este extracto acuoso en cada fosa nasal, durante un máximo de 4 días seguidos, o según la orientación médica.
Riesgos de la lufa
Los principales riesgos de la lufa son:
- Irritación o sangrado nasal;
- Alteraciones en el olfato;
- Muerte del tejido de la nariz (necrosis), cuando la solución acuosa preparada está muy concentrada o se usa con frecuencia.
Además, la lufa puede provocar contracciones en el útero, hemorragias uterinas, aborto o defectos en el desarrollo del bebé, si se usa durante el embarazo.
Contraindicaciones
La lufa no debe ser usada por niños, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Es importante resaltar que, por ser una planta altamente tóxica, el uso de la lufa solo debe realizarse con indicación y orientación médica.
Preguntas frecuentes
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La lufa es peligrosa principalmente cuando se consume por vía oral, o cuando se usa de forma frecuente o en grandes concentraciones, ya que es una planta altamente tóxica.
En estos casos pueden aparecer náuseas, cólicos fuertes, hemorragia o choque, lo que puede poner la vida en riesgo.
De acuerdo con estudios, aproximadamente 1 g de extracto de lufa puede ser letal para un adulto de 70 kg (dosis tóxica extrapolada de la DL50, de 170 mg/kg).
Por este motivo, su uso solo debe realizarse en caso de que exista recomendación médica.
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La lufa es abortiva, ya que la cucurbitacina presente en su composición es capaz de estimular contracciones uterinas, sangrado y hemorragias intensas cuando se utiliza durante el embarazo.
Además, como es una planta altamente tóxica, puede provocar intoxicación en la embarazada y poner su vida en riesgo.
La lufa también tiene efecto tóxico sobre el embrión o el feto, pudiendo causar alteraciones graves en el desarrollo del bebé y provocar malformaciones fetales, por ejemplo.
Por este motivo, el uso de la lufa está contraindicado en caso de embarazo sospechado o confirmado.
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