Suero fisiológico: para qué sirve y cómo usar

El suero fisiológico es una solución que contiene 0,9% de cloruro de sodio y agua estéril, el cual es semejante a la concentración de sodio en la sangre y en otros fluidos corporales, como lágrimas y sudor, por ejemplo.

Generalmente, el suero fisiológico se utiliza en grandes volúmenes para su aplicación intravenosa en hospitales en aquellos casos en que hay disminución de líquidos o sal en el organismo, o en pequeñas cantidades para diluir medicamentos que serán administrados en la vena o músculo.

Además, el suero fisiológico al 0,9% puede utilizarse para hacer la limpieza de heridas, lavar los ojos o para hacer nebulizaciones, por ejemplo, pudiendo adquirirse en las farmacias sin la necesidad de receta médica.

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Para qué sirve

El suero fisiológico, debido a que tiene una composición semejante a los fluidos del cuerpo, sirve para:

1. Deshidratación

El suero fisiológico puede utilizarse para el tratamiento de falta de líquidos o sal en el organismo, lo cual puede presentarse debido a episodios de diarrea, vómitos, aspiración gástrica, fístula digestiva, sudoración excesiva, quemaduras extensas o hemorragias.

En esos casos, el suero fisiológico ayuda a reponer los electrolitos y agua perdidos, además de mantener el volumen de líquidos adecuado para el buen funcionamiento del cuerpo.

Cómo usar: en casos de deshidratación, la administración del suero fisiológico 0,9% estéril debe hacerse directamente en la vena, por un profesional de la salud.

2. Limpiar los ojos

El suero fisiológico puede también utilizarse para limpieza ocular, pero debe usarse siempre una ampolla o botella cerrada y esterilizada. Para ello, lo ideal es optar por las botellas individuales de uso único, las cuales pueden encontrarse en farmacias o en supermercados.

A pesar de que el suero fisiológico tiene una composición parecida a una lágrima, las gotas pueden aplicarse directamente en los ojos en caso de quistes o contacto con sustancias irritantes. No se recomienda aplicar las gotas con frecuencia, ya que el exceso de sal puede causar o empeorar la irritación en los ojos. En esos casos, se recomienda consultar al oftalmólogo para que oriente el tratamiento adecuado, que puede ser con el uso de colirios lubricantes, por ejemplo. Vea los principales tipos de colirios que puede indicar el médico.

Cómo usar: el suero fisiológico 0,9% puede utilizarse aplicando gotas en compresas estériles o gasas humedecidas con esta solución, y a continuación, hacer la limpieza de los párpados y la zona alrededor de los ojos. Después de la limpieza, se debe desechar la gasa y el frasco del suero utilizados.

3. Lavado de quemaduras, heridas y piercings

El lavado de quemaduras o heridas con suero fisiológico es uno de los procedimientos más usados y seguros para la limpieza de heridas, ya que es una solución no tóxica para la piel y no daña los tejidos que están cicatrizando, como es el caso de un piercing, por ejemplo.

Además, el suero fisiológico tiene una composición semejante a los fluidos del cuerpo, y la sal presente en esta solución impulsa la salida de agua de las células y de las bacterias, manteniendo la herida limpia.

Sin embargo, el suero fisiológico no contiene sustancias capaces de eliminar bacterias y no remueve detritos de las heridas, es decir, restos de tejido y células. En casos de heridas infectadas, el suero puede ser usado para la limpieza antes de aplicar otros productos indicados por el médico o enfermero, como pomadas de colagenasa o cremas a base de corticoides, por ejemplo.

Cómo usar: para lavar la herida o quemadura con el suero fisiológico estéril, se debe siempre realizar la limpieza del centro de la herida hacia los bordes, pudiendo utilizarse una jeringa (sin aguja) para facilitar la aplicación del suero, teniendo siempre cuidado para no tocar la herida con la jeringa. Después de abierto, el suero fisiológico debe ser desechado después de 24 horas para evitar la contaminación de la solución y la infección de la herida.

Este tipo de lavado puede realizarse por un profesional de la salud en el hospital o en casa, de forma que se eliminen los residuos de la zona que es susceptible a infecciones. Vea cómo hacer una curación de heridas en casa.

4. Nebulización

La inhalación por nebulización con suero fisiológico es un buen tratamiento para la sinusitis, gripes o resfriados, ya que ayuda a humedecer las vías aéreas y a diluir las secreciones, descongestionando las vías respiratorias, facilitando de esta forma la respiración.

Además, el suero fisiológico también se utiliza con frecuencia para diluir medicamentos como budesonida, bromuro de ipratropio o salbutamol, por ejemplo, lo cual prolonga el tiempo de la nebulización.

Lea también: Bromuro de ipratropio: para qué sirve, dosis y efectos secundarios tuasaude.com/es/ipratropio

Cómo usar: para hacer una nebulización, se debe colocar de 5 a 10 ml de suero fisiológico al 0,9% estéril en el recipiente del nebulizador, poner la máscara cerca de la nariz y, posteriormente, respirar ese aire alrededor de 20 minutos o hasta que el suero se termine. Se deben mantener los ojos cerrados y estar sentado o recostado en una cama cómoda. Vea otras formas de hacer nebulizaciones.

5. Lavado nasal

Una buena forma de destapar la nariz, consiste en hacer un lavado nasal con suero fisiológico con una jeringa sin aguja, ya que a través de la fuerza de gravedad el agua entra por una narina y sale por la otra, sin causar molestia o dolor, eliminando las secreciones.

Además, también es una buena forma de mantener la nariz debidamente limpia, siendo útil para aquello que tienen alguna alergia respiratoria, rinitis o sinusitis, por ejemplo. Conozca paso a paso cómo realizar un lavado nasal.

Cómo usar: para hacer un lavado nasal, se debe llenar una jeringa con alrededor 10 ml de suero fisiológico al 0,9% estéril, inclinar el cuerpo hacia enfrente y la cabeza ligeramente de lado y posicionar la jeringa en la entrada de una narina, después presionar el émbolo hasta que el suero salga por la otra narina. Es importante mantener la boca abierta y también respirar por la boca durante el lavado con suero.

Vea el video con el enfermero Manuel Reis sobre cómo hacer el lavado de la nariz correctamente:

6. Limpieza del rostro

El suero fisiológico también puede ser una buena opción para lavar y cuidar el rostro, ya que no altera el pH de la piel, se absorbe dejando la piel del rostro más suave e hidratada, además de promover una eliminación más profunda de las impurezas.

Cómo usar: para aplicar en la piel, basta mojar una torunda o bolita de algodón con el suero fisiológico y realizar pequeños movimientos en el rostro y a continuación dejar que el suero se seque naturalmente y sea absorbido completamente por la piel. Después de haberlo abierto, se recomienda que el suero fisiológico sea utilizado en un período máximo de 15 días, almacenado en el refrigerador.

7. Lavado auricular

El suero fisiológico puede ser usado para lavar el conducto auditivo externo, principalmente en los casos donde hay acumulación de cerumen o cera.

Cómo usar: el uso de suero fisiológico para lavado auricular, debe ser indicado por el otorrinolaringólogo, pues dependiendo del tipo de compactación, el lavado del oído con suero fisiológico podrá requerir una irrigación auricular después de la colocación del suero fisiológico para ser más efectivo. La irrigación es la colocación de agua templada a 37ºC en el canal auditivo externo.

El suero fisiológico, por lo general, se usa colocando unas gotas en el canal auditivo externo, debiendo permanecer con el oído afectado hacia arriba durante 5 a 10 minutos o colocándose un algodón para evitar que las gotas se salgan. 

8. Vehículo de medicamentos

En ciertas situaciones, el suero fisiológico al 0,9% estéril también puede utilizarse como vehículo de medicamentos, para posteriormente poder administrarse directamente en la vena o utilizarse para diluir medicamentos en polvo antes de ser aplicados directamente en el músculo.

Cómo usar: el uso del suero fisiológico como vehículo de medicamentos debe ser realizado por un profesional de la salud, como un enfermero o farmacéutico, para que sea aplicado directamente en la vena o músculo, de acuerdo a la orientación médica.

Suero fisiológico en bebés

El suero fisiológico en bebés puede ser usado en casa para realizar un lavado nasal, en los casos donde el bebé presente congestión nasal; para limpiar los ojos y retirar el exceso de lagañas y para hacer nebulizaciones nasales.

Cómo usar para el lavado nasal: inclinar la cabeza del bebé hacia atrás, colocar la punta del producto en el orificio nasal y presionar suavemente. Limpiar la nariz y descartar la ampolla. Puede utilizarse varias veces al día para limpiar la nariz del bebé.

Cómo usar para limpiar los ojos: empapar una gasa estéril y frotarla en los párpados del bebé suavemente. A continuación, descartar la ampolla. Puede utilizarse varias veces al día para limpiar los ojos del bebé.

Cómo usar para nebulización: en estos casos es importante consultar al pediatra antes de su utilización, pues podría ser necesario usar en conjunto con otros medicamentos o no, dependiendo de la enfermedad respiratoria que el bebé presente.

Posibles efectos secundarios

El suero fisiológico es generalmente bien tolerado y en raras ocasiones produce efectos secundarios. Además, las reacciones adversas dependen de la vía de administración, pudiendo presentar hinchazón, enrojecimiento o absceso en la zona de inyección.

Además, la administración excesiva de suero fisiológico en la vena puede aumentar la cantidad de sodio en el cuerpo y puede causar deshidratación de los órganos internos, reducción de la cantidad de calcio en las células y acidosis. Por eso, su uso se reserva para hospitales y con la confirmación de análisis de la cantidad de electrolitos en la sangre.

Contraindicaciones

El suero fisiológico no debe utilizarse en personas con hipersensibilidad al cloruro de sodio o cualquier otro componente del producto.

Además, el suero fisiológico no debe utilizarse por vía intravenosa en pacientes con exceso de sodio en la sangre, insuficiencia cardíaca descompensada, insuficiencia renal o edema generalizado.