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¿Qué necesitas saber?

Impotencia sexual masculina

La impotencia sexual, también conocida como disfunción eréctil, es la incapacidad y dificultad para tener o mantener una erección del pene que permita tener contacto íntimo. El hombre puede tener un problema cuando ésta dificultad ocurre en al menos el 50% de los intentos para tener contacto sexual, y lo que puede suceder es que la erección no es lo suficientemente rígida para que pueda haber penetración. Este problema puede ser tratado a través de medicamentos como Viagra o Cialis o usando tés preparados con plantas medicinales.

La impotencia sexual afecta en su mayoría a hombres entre los 50 y los 80 años, y además de perjudicar la salud sexual e íntima del hombre, puede también traer otros problemas psicológicos como depresión, contribuyendo por ello a una disminución de la calidad de vida.

Impotencia sexual masculina

Causas principales

Algunas de las causas más comunes que conllevan a problemas de disfunción eréctil son: 

  • Uso de drogas;
  • Alcoholismo;
  • Obesidad;
  • Uso excesivo de ciertos medicamentos como por ejemplo, anti-hipertensivos, antidepresivos y antipsicóticos;
  • Problemas psicológicos como depresión, traumas, miedo, insatisfacción o diminución del líbido;
  • Enfermedades crónicas con insuficiencia renal o diabetes.

Además, el tabaquismo es otra de las principales causas de la impotencia sexual, pues el cigarrillo reduce el flujo de sangre en el órgano sexual, pudiendo dificultar la erección o impedirla completamente.

Sintomas

Algunos de los principales síntomas de impotencia sexual incluyen:

  • Dificultad para tener o mantener una erección;
  • Erección menos rígida y más flácida;
  • Reducción del tamaño del órgano sexual;
  • Más tiempo para conseguir la erección;
  • Dificultad en mantener contacto íntimo en algunas posiciones sexuales;
  • Mayor esfuerzo y concentración para mantener la erección;
  • Disminución de los vellos corporales;
  • Diminución del número de erecciones espontáneas al despertar;
  • Eyaculación más rápida de lo habitual;
  • Alteraciones o deformación del órgano genital;
  • Enfermedad vascular periférica que dificulta el paso de sangre hacia los miembros inferiores del cuerpo, como piernas, pies y órgano sexual.

Diagnóstico

Para hacer el diagnóstico de la disfunción eréctil el médico irá hacer un registro detallado de todas las dificultades sentidas durante el contacto íntimo, además de informarse sobre otras posibles causas como depresión o el uso de drogas por ejemplo, que puedan estar causando el problema. También hará un examen físico en búsqueda de deformidades en el órgano genital, enfermedades en las próstata, señales de hipogonadismo o señales de enfermedades cardiovasculares o neurológicas. 

Cuando sea necesario el médico también puede solicitar la realización de exámenes de laboratorio para evaluar los niveles de los lípidos, azúcares y la hormona de testosterona en el organismo, ya que estos valores pueden ayudar a identificar el posible problema.

Tratamiento

La impotencia sexual puede ser tratada de diferentes formas, pues su tratamiento depende de su causa. Por lo tanto, algunas de las opciones de tratamiento que existen son:

  • Uso de medicamentos como Sildenafil (Viagra), Tadalafilo (Cialis) o Vardenafil (Levitra), Apomorfina, Blemelanotida o Alprostadil que ayudan en la erección.
  • Terapia de reposición hormonal en cápsulas, adhesivos o inyecciones que aumentan los niveles de testosterona y facilitan la testosterona;
  • Uso de aparatos de vacío que favorecen la erección y son especialmente aconsejados para hombres que no pueden hacer el tratamiento con medicamentos;
  • Cirugía para implantación de prótesis peneanas que se utilizan en último recurso, sólo cuando todos los demás tratamientos no tuvieron éxito.

Además de los tratamientos referidos, el asesoramiento con un psicólogo o psiquiatra y la terapia de pareja son también muy importantes, pues ayudan a tratar otros problemas como miedos e inseguridades que puedan existir y que estén también contribuyendo al problema. La psicoterapia también se indica en estos casos para ayudar a tratar el estrés, la ansiedad y la depresión.

Los remedios caseros también son una excelente opción para quienes sufren este problema, que pueden ser fácilmente preparados en casa con ingredientes naturales.

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