Hemoterapia y autohemoterapia: qué son y para qué sirven

Evidencia científica

La hemoterapia es un tipo de tratamiento que consiste en la recolección de una cantidad predeterminada de sangre de una persona y, después del procesamiento y análisis de la misma, es transfundida a otra persona, ayudando en el tratamiento y mejora del paciente.

La hemoterapia se indica principalmente cuando la persona pierde una gran cantidad de sangre, que puede suceder debido a un accidente o durante una cirugía. Por ello, puede indicarse la realización de este procedimiento para reponer la sangre perdida y, de esta forma, sea posible promover la salud la de la persona.

Además de la hemoterapia, existe la autohemoterapia, en que la muestra de sangre es retirada de la propia persona que va a recibir el tratamiento. Sin embargo, la autohemoterapia, aunque parezca tener algunos beneficios, no está aprobada por varios organismos de salud, debido al hecho de no haber suficientes estudios científicos que comprueben sus beneficios a largo plazo y sus efectos en una población mayor.

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Hemoterapia

La hemoterapia es un tipo de tratamiento bastante utilizado en la práctica médica, ayudando en el combate de enfermedades y en la prevención de complicaciones.

Para qué sirve la hemoterapia

La hemoterapia puede indicarse en varias situaciones, principalmente:

  • En caso de pérdida grande de sangre debido a accidentes y cirugías;
  • Hemofilia;
  • Cáncer, como leucemia y linfoma;
  • Anemia;
  • Púrpura trombocitopénica aguda.

La hemoterapia normalmente no representa riesgos para el donador y el receptor, sin embargo, es importante que sean compatibles para que no haya reacciones relacionadas al proceso transfusional.

Cómo se realiza la hemoterapia

La hemoterapia inicia con el proceso de la sangre obtenida del donador. En este procedimiento, los componentes de la sangre se utilizan para la transfusión, que puede ser de sangre total, de plasma o plaquetas, además de que también puede utilizarse para producir factores de la coagulación e inmunoglobulinas, que son proteínas que actúan en defensa del organismo.

La transfusión sanguínea debe hacerse en un ambiente hospitalario, pudiendo realizarse durante una cirugía, siendo necesario que antes de la transfusión se realice una evaluación de la sangre para confirmar el tipo sanguíneo y, de esta forma, sea posible realizar la hemoterapia con el hemocomponente adecuado. Vea más sobre la transfusión sanguínea.

Autohemoterapia

La autohemoterapia es un tipo de hemoterapia que se realiza con sangre propia, la cual se cree que podría estimular una respuesta de rechazo del organismo cuando la sangre es inyectada nuevamente en el músculo, estimulando la acción del sistema inmunológico.

Además, se cree que cuando la sangre es inyectada nuevamente en el cuerpo, el organismo comienza a atacarla debido a que contiene vestigios de la enfermedad que se está desarrollando. Cuando esto sucede, el cuerpo podría ganar mayor resistencia contra la enfermedad, logrando eliminarse con mayor rapidez.

A pesar de no estar reconocida como práctica clínica por los consejos de medicina o farmacia, se incentivan investigaciones relacionadas con la autohemoterapia, ya que de esta forma es posible que haya evidencias científicas que permitan definir cuándo debe ser indicada, cuándo está contraindicada, la medición adecuada, el tiempo de tratamiento y las reacciones adversas, por ejemplo, ya que de esta forma puede ser nuevamente evaluada por los órganos reguladores.

Para qué sirve la autohemoterapia

A pesar de que no tiene efectos comprobados, se cree que la autohemoterapia podría utilizarse como tratamiento alternativo para varias enfermedades como fibromialgia, bronquitis, artritis reumatoide, eczema y gota, por ejemplo.

Además, se cree que para favorecer los resultados de este tipo de terapia, podría agregarse ozono a la sangre o preparados de plantas medicinales, para obtener mayor alivio de los síntomas.

¿La autohemoterapia sirve para adelgazar?

En la actualidad, no existen estudios científicos que hayan evaluado y comprobado que la autohemoterapia ayude a adelgazar. por este motivo, si desea perder peso, lo ideal es acudir a un nutricionista para que realice una evaluación e indique el plan nutricional más adecuado, según las necesidades de la persona. Vea cómo hacer una alimentación saludable.

¿La autohemoterapia es peligrosa?

Aunque parece tener varios beneficios en diversas enfermedades, la autohemoterapia no está aprobada por los organismos de salud, por lo que no debe ser utilizada.

Los riesgos de la autohemoterapia están relacionados con la falta de información sobre del procedimiento, principalmente lo relacionado a las indicaciones, contraindicaciones, dosis, efectos secundarios y concentración de componentes que pueden ser añadidos en la sangre antes de la inyección en el músculo.

Además, como la sangre no pasa por cualquier proceso o tratamiento, existe también el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.

Cómo se realiza la autohemoterapia

En caso de la autohemoterapia, la sangre es obtenida y regresada por medio de la aplicación en el músculo de la propia persona, normalmente en los glúteos, causando una respuesta de rechazo y favoreciendo la acción del sistema inmunológico. Como el objetivo de este tratamiento es combatir enfermedades a partir de la activación del sistema inmune, para estimular aún más la inmunidad, la sangre podría tratarse con radiación ultravioleta u ozono, por ejemplo, antes ser reaplicado.

Sin embargo, la autohemoterapia es diferente de la transfusión autóloga, en que la sangre de la persona es obtenida en una bolsa de transfusión y, después de procesarla, permanece en el laboratorio para utilizarse en transfusiones de la propia persona.

A pesar de que la autohemoterapia es una práctica antigua y hay relatos de éxito, su uso no está reconocido por órganos de salud, por lo que no se recomienda su uso debido a falta de evidencia científica.