Hemograma completo: qué es, para qué sirve y resultados

El hemograma completo es el examen de sangre que evalúa las células que componen la sangre como los leucocitos o glóbulos blancos, glóbulos rojos o eritrocitos, y las plaquetas.

Este examen se realiza a partir del análisis de una muestra de sangre, y cuando está alterado, puede indicar anemia, inflamación, infecciones y enfermedades como linfoma o leucemia, por ejemplo.

En caso de alteraciones en el hemograma, especialmente si surgen síntomas como debilidad o latidos cardíacos acelerados, es importante consultar a un médico general para que evalúe los resultados del hemograma, además de otros exámenes que puedan haber sido solicitados y, de esta forma, se realice el diagnóstico y se inicie el tratamiento adecuado.

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Para qué sirve

El hemograma sirve para el diagnóstico y para acompañar la evolución de enfermedades que provocan alteraciones en la sangre como:

  • Anemia;
  • Trastornos de la médula ósea;
  • Infecciones bacterianas, fúngicas o virales;
  • Procesos inflamatorios;
  • Cáncer, especialmente leucemia o linfoma;
  • Cambios en las plaquetas como su aumento (trombocitosis) o disminución (trombocitopenia);
  • Acompañar situaciones que puedan comprometer el funcionamiento de la médula ósea como durante la quimioterapia, por ejemplo.

Además de esto, el hemograma es útil para acompañar enfermedades crónicas que pueden cursar con anemia como insuficiencia renal, artritis reumatoide, insuficiencia cardíaca o enfermedades pulmonares, por ejemplo.

Cómo se realiza

El hemograma completo se realiza a partir de una muestra de sangre obtenida en el laboratorio, la cual es analizada por medio de un equipo que tiene la función de contar, evaluar y clasificar las células sanguíneas automáticamente.

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A pesar de tener el resultado proporcionado por el equipo, es necesario un análisis microscópico, llamado conteo diferencial en un frotis sanguíneo, que es realizado por un profesional habilitado en análisis clínicos.

Este análisis consiste en la diferenciación de los leucocitos y la visualización de estructuras dentro de las células de la sangre. Además, el conteo también permite identificar celulas inmaduras, pudiendo ayudar en el diagnóstico de leucemia, por ejemplo.

¿Es necesario estar en ayuno para el hemograma?

No es necesario hacer ayuno antes de la realización del hemograma. Sin embargo, se recomienda permanecer 48 horas sin tomar bebidas alcohólicas antes del examen. Además, también es importante evitar hacer actividad física 24 horas antes debido a que también puede alterar el resultado.

Cómo interpretar el hemograma

Para interpretar el hemograma, el médico toma en consideración los síntomas presentados por la persona, los resultados de otros exámenes solicitados y los resultados del propio hemograma, buscando alteraciones en sus valores. Vea los valores de referencia del hemograma.

Cómo saber si el hemograma está normal

Para saber si el hemograma es normal, introduzca el resultado de su examen a continuación:

Erro
Erro
Erro
Mínimo admitido, el valor puede verse alterado según su laboratorio.
Erro
Máximo admitido, el valor puede verse alterado según su laboratorio.
Erro

Alteraciones en el hemograma

Las alteraciones en el hemograma tienen significados diferentes de acuerdo a las células involucradas:

1. Glóbulos rojos, eritrocitos o hematíes

El eritrograma es parte del hemograma, el cual evalúa los glóbulos rojos, eritrocitos, también conocidos como hematíes. Las alteraciones en el eritrograma pueden indicar:

HCT - Hematocrito Representa el porcentaje del volumen que ocupan los glóbulos rojos en el volumen total de sangre de una muestra.

Alto: Deshidratación, policitemia y shock;

Bajo: Anemia, pérdida excesiva de sangre, enfermedad renal, deficiencia de hierro y de proteínas y sepsis.

Hb - Hemoglobina Es uno de los componentes de los glóbulos rojos y es el responsable por el transporte de oxígeno.

Alta: Policitemia, insuficiencia cardíaca, enfermedades pulmonares y en altitudes elevadas;

Baja: Embarazo, anemia por deficiencia de hierro, anemia megaloblástica, talasemia, cáncer, desnutrición, enfermedad hepática y lupus.

Además de la cantidad de los glóbulos rojos, en esta parte del hemograma, también se analizan sus características, que también son importantes en la interpretación del examen. Las características de los glóbulos rojos que normalmente se analizan son:

  • VCM o Volumen Corpuscular Medio: mide el tamaño de los hematíes, que puede estar aumentada en algunos tipos de anemia por deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico, alcoholismo o cambios en la médula ósea. Si está disminuido, puede indicar anemia por deficiencia de hierro o de origen genético como la Talasemia, por ejemplo. Conozca más información sobre el VCM;
  • HCM o Hemoglobina Corpuscular Media: indica la concentración total de hemoglobina a través del análisis del tamaño y coloración del glóbulo rojo. Conozca más sobre la HCM;
  • CHCM o Concentración de la hemoglobina corpuscular media: demuestra la concentración de la hemoglobina por glóbulo rojo, estando normalmente disminuido en las anemias, siendo esta situación denominada hipocromía;
  • Amplitud de la distribución eritrocitaria o ADE (RDW): es un índice que indica el porcentaje de variación de tamaño entre los hematíes de una muestra de sangre, por lo que si hay hematíes de tamaños variados en la muestra, el examen puede cambiar, pudiendo ser una pista para identificar el inicio de anemias por deficiencia de hierro o vitaminas, por ejemplo, y sus valores de referencia están entre 10 a 15%. Conozca más sobre el RDW.

Por ello, para interpretar correctamente el significado de las alteraciones en esta parte del hemograma, es importante tomar en consideración las alteraciones identificadas en cada valor.

2. Glóbulos blancos (leucocitos)

El leucograma es un examen importante para verificar la inmunidad de la persona y cómo el organismo puede reaccionar a diferentes situaciones como infecciones y procesos inflamatorios, por ejemplo.

Cuando la concentración de leucocitos está elevada se denomina leucocitosis y cuando está baja leucopenia. Vea qué son los leucocitos y sus valores normales.

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Las alteraciones en el leucograma varían de acuerdo a los tipos de leucocitos afectados y pueden indicar:

Neutrófilos

Alto: Infecciones, inflamación, cáncer, trauma, estrés, diabetes o gota.

Bajo: Falta de vitamina B12, anemia falciforme, uso de esteroides, post cirugía o púrpura trombocitopénica.

Eosinófilos

Alto: Alergia, parasitosis, anemia perniciosa, colitis ulcerativa o enfermedad de Hodgkin.

Bajo: Uso de betabloqueantes, corticoides, estrés, infección bacteriana o viral.

Basófilos

Alto: Después de extirpar el bazo, leucemia mieloide crónica, policitemia, varicela o enfermedad de Hodgkin.

Bajo: Hipertiroidismo, infecciones agudas, embarazo o shock anafiláctico.

Linfocitos

Alto: Mononucleosis infecciosa, paperas, sarampión e infecciones agudas.

Bajo: Infección o desnutrición.

Monocitos

Alto: Leucemia mielomonocítica, enfermedad por almacenamiento de lípidos, infección por protozoarios o colitis ulcerativa crónica.

Bajo: Anemia aplásica.

3. Plaquetas

Las plaquetas son fragmentos de células que son muy importantes por ser responsables por el inicio del proceso de coagulación. El valor normal de las plaquetas debe estar entre 150.000 a 450.000/ mm³ de sangre.

Las plaquetas elevadas pueden causar coágulos y trombos sanguíneos aumentando el riesgo de sufrir una trombosis o una embolia pulmonar y, por el contrario, cuando están bajas pueden aumentar el riesgo de sangrados. Conozca cuáles son las causas y qué hacer en caso de plaquetas bajas.