Granada: propiedades, beneficios y cómo preparar el té

La granada (Punica granatum L.) es una fruta con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y neuroprotectoras que ayudan a proteger las células del estrés oxidativo y a fortalecer el sistema inmunitario, gracias a su contenido de polifenoles, taninos, flavonoides y ácidos orgánicos.

Esta fruta aporta beneficios para la salud, como ayudar a disminuir el riesgo de cáncer, mantener la función cognitiva, mejorar infecciones en la garganta y ayuda a prevenir problemas bucales como gingivitis y periodontitis.

Se aconseja incluirla dentro de una dieta equilibrada y acompañarla de hábitos de vida saludables, aprovechando su pulpa, semillas o cáscara para preparar té, jugos o ensaladas.

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Granada

Propiedades de la granada

La granada es una fruta con propiedades antioxidantes, antiinflamatorios, anticancerígenos y neuroprotectores.

También cuenta con acción antimicrobiana y antiparasitaria, lo que la convierte en un alimento que ayuda a reforzar las defensas del organismo.

Estos beneficios se deben a su alto contenido de polifenoles, taninos, flavonoides y alcaloides, además de ácidos orgánicos como el ascórbico, el cítrico y el málico.

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Beneficios y para qué sirve

El consumo regular de granada sirve para:

1. Disminuye el riesgo de cáncer

La pulpa y la cáscara de la granada son ricas en punicalagina y ácido elágico, compuestos bioactivos que pueden ayudar a combatir el estrés oxidativo y a proteger el ADN de las células.

De esta forma, la granada es una fruta que puede contribuir a disminuir el riesgo de cáncer cuando se consume como parte de una alimentación saludable y se asocia a la práctica regular de actividad física.

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2. Mantiene la función cognitiva

Las semillas y la cáscara de la granada contienen compuestos antioxidantes y antiinflamatorios que ayudan a preservar la memoria y a mantener la función cognitiva en adultos de mediana edad y en personas mayores.

Además, la cáscara de la granada tiene una alta concentración de compuestos fenólicos que inhiben la acetilcolinesterasa, una enzima relacionada con la enfermedad de Alzheimer. Conozca qué es y cómo se trata el Alzheimer.

3. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares 

La granada es una fruta rica en compuestos con acción antiinflamatoria y antioxidante, que ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades del corazón, como infarto, arritmia y aterosclerosis.

Además, el jugo de granada también tiene un efecto antihipertensivo, por lo que puede complementar el tratamiento médico de la presión alta o ayudar a reducir el riesgo de esta condición.

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4. Puede ayudar en la disfunción eréctil

Gracias a su capacidad para favorecer la producción de óxido nítrico, que dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación, la granada puede ayudar en el tratamiento de la disfunción eréctil en hombres.

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5. Regula el sistema inmunitario

La granada es una fruta que aporta buenas cantidades de nutrientes y compuestos antioxidantes, como vitamina C, taninos, punicalaginas, antocianinas y ácido elágico.

Gracias a estos compuestos, ayuda a combatir los radicales libres, disminuir el estrés oxidativo y proteger las células de defensa, contribuyendo a la regulación del sistema inmunológico.

Además, la granada también puede inhibir la inflamación general y el crecimiento de bacterias perjudiciales en el intestino.

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5. Previene y mejora infecciones en la garganta

La cáscara y el tallo de la granada pueden ser eficaces para prevenir y aliviar infecciones de la garganta, como laringitis, faringitis y amigdalitis.

Esto se debe a que la granada es rica en taninos, antocianinas, polifenoles y flavonoides, compuestos con acción antimicrobiana, antiinflamatoria y antioxidante.

Para aprovechar estos beneficios, se pueden masticar pequeños trozos de cáscara de granada, frescos o secos, o preparar un té con las cáscaras de la fruta y utilizarlo para hacer gárgaras.

6. Puede ayudar a tratar artritis reumatoide

Algunos estudios indican que el extracto de granada puede ayudar en el tratamiento de la artritis reumatoide, ya que inhibe mediadores inflamatorios, como las citocinas proinflamatorias, lo que contribuye a aliviar el dolor y la hinchazón.

Sin embargo, la granada no debe utilizarse para sustituir el tratamiento indicado por el médico, sino únicamente como complemento.

7. Mantiene la salud de la piel

La granada ayuda a mantener la salud de la piel, ya que es rica en elagitaninos, antocianinas y catequinas, compuestos bioactivos presentes en la semilla y en la cáscara de la fruta. Estas sustancias tienen acción antioxidante y antiinflamatoria, lo que contribuye a proteger la piel frente a los daños causados por los rayos ultravioleta del sol.

Además, los compuestos bioactivos de la granada ayudan a prevenir el envejecimiento prematuro al retrasar la aparición de flacidez, arrugas y líneas de expresión, y también pueden disminuir el riesgo de cáncer de piel.

8. Combate la diarrea 

Por su alto contenido de taninos, compuestos fenólicos con acción astringente que ayudan a equilibrar la flora intestinal, aumentar la absorción de agua y reducir los movimientos intestinales, el té preparado con la cáscara de la fruta o del tallo de la granada puede ayudar a combatir la diarrea.

El té de cáscara de granada puede ayudar a tratar la diarrea, ya que contiene antioxidantes como los taninos, compuestos con propiedades astringentes que favorecen la absorción de agua, reducen el movimiento intestinal y contribuyen a mantener el equilibrio de la flora intestinal.

9. Ayuda en el mantenimiento o pérdida de peso

La granada es una fruta baja en calorías y fuente de fibra, por lo que ayuda a controlar la ingesta calórica y a favorecer el control del hambre, contribuyendo al mantenimiento o a la pérdida de peso.

10. Previene la gingivitis y la periodontitis 

La granada contiene compuestos como flavonoides, antocianinas, ácidos fenólicos y taninos, con acción antiinflamatoria, antioxidante y antimicrobiana, que pueden ayudar a prevenir la gingivitis y la periodontitis o a complementar el tratamiento médico.

En este caso, se utilizan las cáscaras de la granada para preparar tés destinados a enjuagues bucales. También pueden masticarse pequeños trozos de cáscara, secos o frescos, como si fueran pastillas.

Para qué sirve la cáscara

La cáscara de la granada tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas, lo que ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer, prevenir el envejecimiento prematuro, mejorar la memoria y fortalecer la inmunidad.

Además, también puede ser útil como complemento en el tratamiento de inflamaciones de la garganta y gingivitis.

Para aprovechar sus beneficios, la cáscara de granada puede utilizarse en forma de infusión para beber varias veces al día, emplearse para hacer gárgaras o masticarse en pequeños trozos.

Información nutricional

La tabla a continuación indica la información nutricional de 100 g de granada fresca: 

Componentes 100 g de pulpa de granada
Energía 60 cal
Proteínas 0,4 g
Grasas 0,4 g
Carbohidratos 12 g
Fibras

3,4 g

Vitamina C  13 mg
Vitamina A 6 mcg
Caroteno 38 mcg
Potasio 240 mg

Para aprovechar los beneficios de la granada, su consumo debe combinarse con una dieta equilibrada y hábitos de vida saludables, incluyendo actividad física regular.

Cómo se come 

Para comer la granada, se recomienda cortar la parte superior e inferior de la fruta y luego partirla a la mitad. Después, con los dedos, se separa suavemente en secciones para retirar las semillas.

La granada puede consumirse al natural, masticando las semillas, que tienen un sabor dulce y ligeramente ácido. También puede añadirse al yogur o utilizarse en la preparación de ensaladas, postres, salsas y sopas.

Otras formas de consumir granada son:

1. Té de granada

Ingredientes:

  • 10 g de la cáscara de granada;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación:

Colocar la cáscara en la taza de agua hirviendo. Tapar y dejar reposar durante 10 minutos. Al cabo de este período, colar y beber una taza tibia 2 o 3 veces por día. 

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2. Jugo de granada

Ingredientes:

  • 1 granada;
  • 1 taza de agua.

Modo de preparación:

Picar la granada y retirar sus semillas, licuarlas con la taza de agua hasta que todas las semillas se partan. Colar y beber, preferiblemente sin endulzar. 

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3. Ensalada verde

Ingredientes:

  • 1 paquete de rúcula;
  • 1 paquete de lechuga rizada;
  • 1 granada;
  • 1 manzana verde;
  • 1 limón.

Modo de preparación:

Desinfectar, lavar, secar y cortar las hojas de rúcula y de lechuga. Cortar la manzana en tiras finas y dejar remojando en agua con limón durante 15 minutos.

Retirar las semillas de las granadas y mezclarlas con las hojas verdes y la manzana en tiras. Servir con una salsa vinagreta o vinagre balsámico.

Precauciones de consumo

Por cuestiones de seguridad, la granada no se recomienda para niños menores de 2 años y para personas con gastritis, ya que puede irritar el estómago.

En forma de fitoterápico, como aceite, té o extracto, la granada debe ser consumida por mujeres embarazadas o en lactancia, solamente con la orientación del médico.

Las personas con problemas renales deben consumir la granada con moderación y bajo la orientación del médico o nutricionista, pues esta fruta tiene buenas cantidades de potasio.

Además, las personas que usan medicamentos de manera regular deben siempre hablar con el médico antes de consumir la granada, ya que la bebida puede interactuar con los medicamentos alterando su acción.

Riesgos del consumo

La granada, en general, es segura para el consumo; sin embargo, la ingesta de la cáscara o del tallo en grandes cantidades puede ser tóxica y provocar efectos secundarios como náuseas y vómitos o, en casos graves, una intoxicación severa que puede causar parálisis de los nervios motores y paro respiratorio.