La episiotomía es un procedimiento quirúrgico que consiste en realizar un corte en el perineo para aumentar la apertura entre la vagina y el ano, lo que facilita la salida del bebé durante el parto vaginal.
Este procedimiento puede ser indicado por el obstetra de forma selectiva y en situaciones específicas, como en partos instrumentales con fórceps, cuando existe riesgo de un desgarro perineal grave o en casos de parto prolongado con compromiso fetal.
Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la episiotomía debe realizarse de manera restringida, ya que no existen criterios bien definidos ni evidencia científica sólida que justifique su uso rutinario.
Cuándo se indica
La episiotomía puede ser indicada en algunos casos específicos, como:
- Riesgo muy elevado de desgarros perineales graves;
- Parto vaginal prolongado con sufrimiento fetal;
- Antecedente de lesión del esfínter anal;
- Falta de progreso del trabajo de parto.
Este procedimiento solo debe realizarse con el consentimiento de la mujer, el cual debe obtenerse antes de la episiotomía y antes del inicio del periodo expulsivo del parto, asegurando además que sea informada y orientada sobre la necesidad del procedimiento y sus posibles riesgos.
Cuando se realiza sin consentimiento previo o sin una indicación clínica clara, la episiotomía puede considerarse una forma de violencia obstétrica.
Es importante resaltar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la episiotomía no se realice de forma rutinaria, ya que no existen criterios bien definidos ni evidencia científica sólida que respalde su uso sistemático.
Cómo se realiza
Existen dos diferentes técnicas para realizar la episiotomia:
- La episiotomía mediolateral, en la que se realiza un corte oblicuo en la región del perineo, la cual presenta un menor riesgo de desgarro hacia la región anal, aunque puede ser más dolorosa y su cicatrización suele ser más compleja.
- La episiotomía mediana, en la que el corte se realiza de forma vertical en el perineo, en dirección al ano, siendo más fácil de reparar, pero con un mayor riesgo de extensión hacia el ano y de complicaciones como lesión del esfínter anal e incontinencia fecal.
Ambas técnicas pueden ser utilizadas en la práctica clínica, pero la elección depende de la valoración del obstetra, considerando las condiciones del parto y el riesgo de complicaciones en cada caso.
Cómo se ve una episiotomía sana
Una episiotomía sana suele verse limpia y en proceso de cicatrización, sin enrojecimiento intenso.
Tampoco debe presentar hinchazón importante, separación de los bordes ni salida de pus o líquido con mal olor.
Es normal que exista cierta sensibilidad al inicio, con un dolor que disminuye con el paso de los días, mientras la herida mejora en las primeras semanas y los puntos se reabsorben de manera natural.
Cómo se ve una mal cicatrizada o infectada
Una episiotomía mal cicatrizada o infectada suele presentar separación de los bordes de la herida, lo que indica que los puntos no están sosteniendo bien el corte, además de una apariencia inflamada, con enrojecimiento e hinchazón más intensos de lo normal.
También puede presentar secreción de pus o flujo con mal olor, así como hematomas importantes o incluso sangrado.
En muchos casos, estos cambios se acompañan de dolor intenso, fiebre o molestia al orinar, lo que sugiere una posible infección.
Ante cualquiera de estos signos y síntomas es importante buscar atención médica de inmediato para evitar complicaciones.
Relaciones sexuales después del parto con episiotomía
Después de un parto con episiotomía, la reanudación de las relaciones sexuales puede retrasarse debido a la cicatrización del perineo y a la sensibilidad en la zona.
El reinicio de la vida sexual depende de la recuperación de los tejidos, la ausencia de dolor importante y la valoración médica en el control posparto.
Durante este periodo, algunas mujeres pueden sentir dolor durante las relaciones, conocido como dispareunia, así como molestias o incomodidad en la penetración.
Lea también: Dispareunia: qué es, causas, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/dispareuniaLa experiencia puede variar según cada caso, ya que influyen factores como la cicatrización, el tipo de episiotomía y la reparación de la herida.
Recuperación y cuidados
La recuperación después de la episiotomía durante el primer día se realiza en el hospital, con seguimiento del obstetra, el anestesiólogo y el personal de enfermería.
En este periodo, el médico puede indicar el uso de analgésicos para el dolor, como paracetamol, y antiinflamatorios no esteroideos.
Durante la recuperación, es importante mantener la zona íntima limpia y seca, cambiar la toalla sanitaria siempre que esté sucia y asegurar una adecuada higiene de la zona íntima.
También se recomienda evitar ropa ajustada o que favorezca la acumulación de humedad, realizar baños de asiento y aplicar compresas o geles fríos para ayudar a aliviar el dolor y favorecer la cicatrización.
Además, el ginecologo puede indicar la realización de ejercicios de Kegel, que pueden ayudar a tensar y fortalecer los músculos del suelo pélvico que han sido sometidos a gran esfuerzo durante el parto y afectados por la incisión. Conozca más sobre los ejercicios de Kegel.
Los puntos utilizados en la episiotomía son hilos de sutura que generalmente son absorbidos por el organismo o se caen de forma natural, por lo que no es necesario acudir al hospital para su retirada.
Cuánto tiempo tarda en curar
El tiempo de cicatrización de la episiotomía varía de una mujer a otra, aunque en promedio suele ser de alrededor de 6 semanas después del parto.
Durante este periodo, la mujer puede retomar gradualmente sus actividades diarias, evitando esfuerzos excesivos y siguiendo las indicaciones del médico.
Las relaciones sexuales, por su parte, solo deben retomarse una vez que la cicatrización esté completa.
Como la zona puede permanecer sensible o dolorida durante más tiempo, puede ser útil tomar un baño caliente antes de retomar el contacto íntimo, ya que esto ayuda a relajar los músculos del suelo pélvico y a disminuir la molestia.
Posibles complicaciones
Las principales complicaciones que pueden ocurrir después de la episiotomía son:
- Apertura de la herida;
- Lesiones en los músculos de la zona íntima;
- Hemorragia o sangrado en el sitio del corte;
- Dolor o hinchazón en la cicatriz;
- Lesión en la uretra o incontinencia urinaria;
- Infección en el sitio del corte;
- Aumento del tiempo de recuperación del posparto;
- Fístulas rectovaginales;
- Lesión en el esfínter o en la mucosa anal;
- Incontinencia fecal;
- Dolor crónico;
- Prolapso de órganos pélvicos.
Además, la mujer puede presentar trauma psicológico, dificultad para realizar actividades diarias, dolor durante el contacto íntimo y malestar en los meses siguientes al procedimiento.
Es fundamental que la mujer que se ha realizado una episiotomía consulte al obstetra o acuda al servicio de urgencias más cercano si presenta síntomas como fiebre, escalofríos, sangrado o presencia de pus en la cicatriz, o flujo con mal olor, dado que estos signos pueden indicar una infección y, en estos casos, es importante buscar atención médica de inmediato.