Entesófito: qué es, síntomas, causas y tratamiento

Actualizado en agosto 2023

Un entesófito es una calcificación ósea que surge en el lugar donde el tendón se inserta en el hueso, lo cual generalmente ocurre en la región del talón, resultando en síntomas, como dolor intenso, rigidez, hinchazón o enrojecimiento en el área.

La formación de un entesófito es más común en personas que padecen enfermedades, como artritis o espondilitis anquilosante, pero puede ocurrir en cualquier persona debido al estrés mecánico repetitivo causado por actividades deportivas o inflamaciones en la zona.

El tratamiento del entesófito, también llamado entesopatía, es realizado por un médico ortopédico y puede involucrar el uso de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios para aliviar el dolor, fisioterapia y, en casos más graves, cirugía.

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Principales síntomas

Los principales síntomas de entesófito son:

  • Dolor intenso en el talón, especialmente al poner el pie en el suelo;
  • Hinchazón o enrojecimiento en la zona afectada;
  • Dificultad para caminar;

  • Rigidez en la articulación, especialmente por la mañana o después de estar sentado durante un período prolongado;

  • Disminución de la amplitud de movimiento en la zona afectada;

  • Sensación de crujido al mover la articulación.

El dolor causado por el entesófito puede comenzar como una ligera molestia y empeorar con el tiempo, afectando el talón, la cadera, la rodilla, el tendón de Aquiles, el tobillo o el tarso, que es la parte posterior y superior del pie, por ejemplo.

Los síntomas del entesófito varían según la zona afectada, pero es más común que aparezca en el talón, también conocido como espolón calcáneo. Conozca cómo saber si es espolón en el talón y las principales causas.

En estos casos, el dolor puede empeorar cuando la persona permanece de pie durante mucho tiempo o ejerce un gran impacto en el talón, como en saltos o carreras, por ejemplo.

Es importante consultar a un ortopedista cuando aparecen los síntomas de entesófito, especialmente si interfieren en las actividades diarias, para que se realice un diagnóstico y se inicie el tratamiento más adecuado.

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico del entesófito es realizado por el médico ortopédico mediante la evaluación de los síntomas, el historial médico y el examen físico del área donde la persona experimenta dolor.

Además, para confirmar el diagnóstico, el médico puede solicitar exámenes de imagen como radiografías, ultrasonidos o resonancia magnética, para observar la presencia de la calcificación ósea y descartar otras condiciones con síntomas similares, como fracturas, rupturas de ligamentos o infecciones, por ejemplo.

Si el entesófito ha sido causado por una respuesta inflamatoria, el médico también puede solicitar otros exámenes, como un hemograma completo, evaluación HLA-B27, factor reumatoide o anticuerpos antinucleares, por ejemplo, para identificar condiciones autoinmunes.

Posibles causas

El entesófito es causado por traumatismos o inflamaciones en las entesis, que son los lugares donde los tendones y los ligamentos se unen a los huesos. Es más común que ocurra en el talón, pero también puede afectar la cadera, la rodilla, el hombro, el tendón de Aquiles, el tobillo o el tarso, que es la parte posterior y superior del pie, por ejemplo.

Algunos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar un entesófito son:

  • Estrés mecánico relacionado con el deporte;
  • Epicondilitis lateral o medial;
  • Fascitis plantar;
  • Tendinitis rotuliana o rodilla del corredor;
  • Artritis reumatoide o artritis psoriásica;
  • Espondilitis anquilosante o espondilartritis;
  • Gota.

Aunque es más raro, el entesófito también puede surgir en personas con obesidad debido a la presión ejercida en las articulaciones.

Cómo es realizado el tratamiento

El tratamiento es realizado por el médico ortopédico, y generalmente consiste en guardar reposo del miembro afectado y tomar los medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, como ibuprofeno o naproxeno, por ejemplo.

En algunos casos, puede ser necesario administrar inyecciones de corticoides para reducir la inflamación. Además, también puede indicarse la realización de ejercicios de estiramiento que deben ser orientados por un fisioterapeuta.

En caso de que el entesófito sea resultado de una enfermedad autoinmune como la artritis psoriásica, por ejemplo, puede ser necesario controlar la enfermedad con el tratamiento adecuado y, de esa forma, el médico podrá referirlo con un especialista. Vea cuál es el mejor tratamiento para la artritis psoriásica

En los casos en que la lesión sea muy grave y no se alivie con los estiramientos ni la administración de medicamentos, puede ser necesario realizar una cirugía para remover el entesófito.

Vea algunos ejemplos de ejercicios para aliviar los síntomas del entesófito en el talón:

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