Cuidados paliativos: qué son, para qué sirven y cuándo son indicados

Los cuidados paliativos son un tipo de atención especializada para adultos, personas mayores o niños, que sufren de una enfermedad avanzada o incurable y progresiva que amenazan la vida, con el objetivo de aliviar el sufrimiento, mejorar el bienestar y la calidad de vida.

En los cuidados paliativos son ofrecidos soporte físico, psicológico, social y espiritual, tanto para el paciente como su familia y cuidadores, siendo formado por un equipo de médicos, enfermeros, nutricionistas, farmacéuticos y un representante religioso.

Los cuidados paliativos se especializan en la etapa final de la vida de la persona, siendo ofrecida por muchos hospitales, principalmente los que tienen servicios de oncología, pudiendo ser realizado el internamiento hospitalario o en el hogar.

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Para qué sirve 

Los cuidados paliativos son realizados para el paciente, familiares o cuidadores y sirven para:

  • Aliviar los dolores y otros síntomas de la enfermedad;
  • Controlar los dolores y los efectos secundarios del tratamiento;
  • Mejorar el bienestar y calidad de vida del paciente;
  • Aliviar el sufrimiento;
  • Garantizar que todas las necesidades del paciente y de los familiares sean atendidas, ya sean físicas, psicológicas, emocionales, sociales y espirituales;
  • Prevenir nuevos problemas o síntomas;
  • Ofrecer tratamientos o soportes de acuerdo con las necesidades del paciente y familiares;
  • Desarrollar estrategias para enfrentar la enfermedad;
  • Afirmar la vida, considerando la muerte como un proceso natural;
  • Ofrecer acompañamiento humanizado y cuidados hasta el fin de la vida;
  • Permitir que los cuidadores participen del planeamiento de los cuidados;
  • Mantener la familia informada sobre las condiciones del paciente y lo puede llegar a suceder;
  • Garantizar la continuidad y cuidados del paciente;
  • Ofrecer apoyo a los cuidadores en relación de cómo deben ser realizados los cuidados, facilitando sus tareas y reduciendo la sobrecarga;
  • Ayudar a los familiares a la resolución de las dificultades sociales.

Además de eso, en los cuidados paliativos son ofrecidos soportes y estratégicas para los familiares y cuidadores para lidiar con la pérdida relacionada con la muerte, además del acompañamiento del duelo. Conozca las etapas del duelo y cómo poder superarlo.

Quién necesita cuidados paliativos

Los cuidados paliativos son indicados para todas las personas que sufren de una enfermedad que amenaza la vida y que empeora a lo largo del tiempo, siendo también conocida como enfermedad terminal. 

Algunos ejemplos de situaciones en las que se aplican los cuidados paliativos, ya sea para adultos, ancianos o niños, incluyen las siguientes:

  • Cáncer;
  • Enfermedades degenerativas neurológicas como Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple o esclerosis lateral amiotrófica;
  • Otras enfermedades degenerativas crónicas, como artritis graves, por ejemplo;
  • Enfermedades que ocasionan la falla de órganos, como enfermedad renal crónica, cardiopatías terminales, neumopatías, hepatopatías, entre otras;
  • SIDA avanzado;
  • ACV;
  • Cualquier otra situación que amenace la vida, como traumatismo craneoencefálico grave, coma irreversible o enfermedades genéticas o congénitas incurables. 

De esta forma, no es verdad que estos cuidados son realizados cuando "ya no hay más nada que hacer", pues aún pueden brindarse cuidados esenciales para el bienestar y la calidad de vida de la persona, independientemente de su tiempo restante de vida. 

¿Cuál es la diferencia entre cuidados paliativos y eutanasia?

Mientras la eutanasia propone anticipar la muerte, los cuidados paliativos no apoyan esta práctica. No obstante, tampoco desean adelantar la muerte, y sí proponen permitir que la enfermedad incurable siga su curso natural; para esto, se ofrece todo el apoyo para que cualquier sufrimiento sea evitado y tratado, generando un final de la vida digno. 

De esta forma, aparte de no aprobar la eutanasia, los cuidados paliativos tampoco apoyan la práctica de tratamientos considerados inútiles, es decir, aquellos que solo tienen la intención de prolongar la vida de la persona, pero que no van a curarla, causando dolor e invasión de la privacidad. 

Tipos de cuidados paliativos

Los tipos de cuidados paliativos que pueden estar involucrados son los siguientes:

  • Físicos: sirven para tratar los síntomas físicos que pueden causar molestias, como dolor, falta de aire, vómitos, debilidad o insomnio, por ejemplo, mejorando el bienestar y permitiendo una mejor calidad de vida;
  • Psicológicos: cuidan los sentimientos y otros síntomas psicológicos negativos, como angustia, tristeza, depresión o estrés, tanto en el paciente como de los familiares;
  • Sociales: ofrecen apoyo en el manejo de conflictos u obstáculos sociales que pueden perjudicar el cuidado, como la falta de alguien que brinde cuidados, por ejemplo;
  • Espirituales: reconocen y apoyan factores como brindar ayuda religiosa u orientaciones sobre el sentido de la vida y la muerte

Los tipos de cuidados paliativos son ofrecidos tanto al paciente como a los familiares, alineando las necesidades, valores y preferencias del paciente, y preocupaciones y necesidades de los familiares, basándose en los 4 pilares de los cuidados paliativos.

¿Cuáles son los 4 pilares de los cuidados paliativos?

Los 4 pilares de los cuidados paliativos son:

  1. Control adecuado de los síntomas;
  2. Comunicación eficaz, clara y adecuada, entre paciente y profesionales de salud, familiares y cuidadores, facilitando el proceso de toma de decisiones;
  3. Apoyo de los familiares y cuidadores;
  4. Trabajo en equipo.

Estos pilares funcionan en conjunto para que los cuidados paliativos sean eficaces, con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente y ofrecer el soporte a los familiares y cuidadores.

Cómo recibir los cuidados paliativos

Los cuidados paliativos son indicados por el médico; sin embargo, para garantizar que estos sean realizados cuando llegue el momento, es importante conversar con el equipo médico que hace seguimiento al paciente y mostrar el interés en este tipo de cuidado. Así, una comunicación clara y sincera entre el paciente, la familia y los médicos, sobre el diagnóstico y las opciones de tratamiento de cualquier enfermedad, es muy importante para definir estos términos. 

Existen formas de documentar estas voluntades, mediante documentos llamados "directivas médicas anticipadas", los cuales permiten que la persona informe a sus médicos sobre los cuidados de salud que desea y que no desea recibir, en caso de que, por alguna razón, se encuentre incapaz de expresar su voluntad en relación con el tratamiento. 

De esta forma, el consejo federal de medicina indica que el registro de la directiva médica anticipada puede ser elaborado por el médico que hace seguimiento al paciente, en la historia médica, siempre que esté expresamente autorizado, sin la exigencia de testigos o firmas, pues el médico, por su profesión, posee fe pública y sus actos tienen efecto legal y jurídico. 

También es posible redactar y registrar, en un escribano público, un documento denominado testamento vital, en el cual la persona puede declarar su voluntad, especificando el deseo de no ser sometido a ciertos procedimientos, como uso de dispositivos para respirar o de tubos para alimentarse o pasar por un procedimiento de reanimación cardio-pulmonar, por ejemplo. En este documento también es posible indicar una persona de confianza para tomar decisiones sobre el rumbo del tratamiento cuando el individuo ya no pueda tomar sus propias decisiones.