Crioterapia: qué es, para qué sirve, cómo se realiza y riesgos

La crioterapia es un tratamiento en el que se aplican temperaturas muy bajas, indicada para tratar lesiones musculares, dolor crónico y lesiones en la piel, como las causadas por el VPH y los queloides, por ejemplo.

Esto se debe a que la crioterapia reduce el flujo sanguíneo, disminuye la actividad celular y reduce las señales de dolor. Esta terapia también puede estimular una respuesta del sistema inmunitario para atacar las células cancerosas.

La crioterapia debe realizarse, de preferencia, bajo indicación y supervisión médica, ya que el tiempo y la forma de aplicar el frío pueden variar según el objetivo del tratamiento. Además, algunos tipos de crioterapia también presentan riesgos y no son seguros para todas las personas.

Crioterapia

Para qué sirve

La crioterapia puede ser útil para tratar condiciones como:

  • Recuperación deportiva y lesiones musculares, como esguinces, dolor muscular, fatiga muscular, golpes o moretones en la piel;
  • Lesiones ortopédicas, como las del tobillo, la rodilla o la columna;
  • Dolor crónico, como en casos de fibromialgia y artritis reumatoide;
  • Lesiones benignas, como las causadas por el VPH, queratosis seborreica, molusco contagioso, acrocordones, melanosis solar y queloides;
  • Lesiones premalignas y malignas, como queratosis actínica, carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular in situ;
  • Enfermedades inflamatorias, como la comezón causada por dermatitis atópica o hidradenitis supurativa;
  • Cánceres, como el cáncer de próstata en etapa inicial, retinoblastoma, cáncer de hueso y cáncer de hígado;
  • Caída del cabello, causada por el tratamiento de quimioterapia.

La crioterapia también puede realizarse con fines estéticos, ya que puede ayudar a reducir la grasa localizada y la flacidez, mejorar el aspecto de la celulitis, retrasar el envejecimiento y disminuir las líneas de expresión.

Crioterapia en verrugas

La crioterapia es un método ampliamente utilizado para el tratamiento de verrugas cutáneas y genitales.

Consiste en la aplicación de frío extremo, generalmente nitrógeno líquido, sobre la lesión, lo que destruye el tejido afectado por el virus del papiloma humano (VPH).

Además, la crioterapia es efectiva para eliminar verrugas vulgares y plantares, aunque puede requerir varias sesiones y tiene una tasa de curación variable, dependiendo del tipo y localización de la verruga.

¿La crioterapia elimina el VPH?

La crioterapia no elimina el virus del papiloma humano (VPH) del organismo, pero sí destruye las lesiones cutáneas o mucosas causadas por el virus, como las verrugas genitales o condilomas.

Cómo funciona la crioterapia

En la recuperación muscular y el tratamiento de lesiones musculares, la crioterapia funciona provocando la contracción de los vasos sanguíneos de la piel y las extremidades, limitando la entrada de células inflamatorias y la liberación de histamina, lo que reduce la inflamación.

El enfriamiento también disminuye la velocidad de conducción nerviosa, lo que desactiva temporalmente los receptores del dolor y los propioceptores, reduciendo las señales de dolor y aliviando los espasmos musculares.

En los casos de lesiones en la piel, la crioterapia forma cristales de hielo dentro y fuera de las células, provocando que se hinchen y se rompan. Además, el frío intenso daña los vasos sanguíneos y capilares de la zona tratada, interrumpiendo el flujo sanguíneo y causando la muerte del tejido.

En el cáncer, la destrucción por frío mantiene los antígenos de las células malignas muertas en el organismo, lo que puede estimular una respuesta del sistema inmunitario para atacar las células cancerosas.

Tipos y cómo se realiza

Los tipos de crioterapia son:

1. Crioterapia con aplicación de hielo

La crioterapia con aplicación de hielo utiliza bolsas de hielo, bolsas de gel o compresas frías, que proporcionan un enfriamiento más profundo.

Este tipo de crioterapia puede estar indicado para tratar esguinces y golpes, ya que produce un efecto analgésico y limita la inflamación y la formación de hematomas.

Cómo se realiza: la crioterapia puede realizarse con bolsas de hielo o bolsas de gel, y la aplicación debe hacerse durante 15 a 20 minutos.

2. Crioterapia local

La crioterapia local dermatológica consiste en la aplicación directa de un agente criogénico, casi siempre nitrógeno líquido, para tratar lesiones cutáneas benignas, premalignas o malignas superficiales.

Cómo se realiza: el nitrógeno líquido puede ser aplicado por el médico directamente sobre la lesión mediante pulverización o utilizando un cono o embudo de protección.

Otra técnica consiste en sumergir un aplicador con punta de algodón o de material sintético en nitrógeno líquido y presionarlo contra la lesión en la piel.

3. Cámaras de crioterapia de cuerpo entero

Las cámaras de crioterapia de cuerpo entero incluyen cámaras eléctricas, que proporcionan un ambiente seguro y respirable, y criosaunas de nitrógeno, que contienen aire muy frío y seco.

Este tipo de crioterapia se utiliza ampliamente en la recuperación deportiva de alto rendimiento y en el manejo del dolor crónico, como en casos de fibromialgia, artritis reumatoide y espondilitis anquilosante.

Cómo se realiza: la persona debe ingresar a la cámara con la menor cantidad de ropa posible, mientras se aplica vapor para alcanzar temperaturas entre -110 °C y -170 °C. Las sesiones suelen durar entre 1 y 4 minutos.

4. Crioterapia por inmersión en agua fría

La crioterapia por inmersión en agua fría es una técnica de exposición al frío que consiste en sumergir el cuerpo, de forma total o parcial, en agua a baja temperatura durante un corto período.

Este tipo de crioterapia puede estar indicado para disminuir la inflamación y el dolor muscular inmediatamente después de realizar ejercicio intenso o de sufrir lesiones musculoesqueléticas agudas.

Cómo se realiza: se debe llenar una tina, tanque o barril con suficiente agua fría para permitir la inmersión del cuerpo desde el cuello hacia abajo.

Después, se agregan cubos de hielo hasta alcanzar una temperatura de entre 10 °C y 15 °C. La persona debe entrar al agua lentamente, comenzando por los pies y bajando de forma gradual hasta que el cuerpo quede sumergido, manteniendo la cabeza fuera del agua.

Se recomienda relajarse, respirar profundamente y permanecer en el agua con hielo entre 3 y 15 minutos como máximo.

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5. Crioterapia capilar

La crioterapia capilar se realiza mediante el uso de gorros de enfriamiento manuales o automatizados. Este tipo de tratamiento puede estar indicado para personas que reciben quimioterapia.

Esto se debe a que las bajas temperaturas aplicadas sobre el cuero cabelludo disminuyen de forma importante el flujo sanguíneo en la zona y reducen la actividad metabólica de los folículos pilosos.

Como resultado, también disminuye la cantidad del medicamento de quimioterapia que llega a la raíz del cabello, ayudando a prevenir o reducir la caída del cabello causada por este tratamiento.

Cómo se realiza: el gorro de enfriamiento es colocado y ajustado por el equipo médico entre 30 y 50 minutos antes de iniciar la infusión de quimioterapia. La persona debe permanecer con el gorro durante todo el tiempo en que el medicamento se administra por vía intravenosa.

Una vez finalizada la infusión, el gorro debe mantenerse colocado durante 20 a 90 minutos o incluso algunas horas, para asegurar que el medicamento no afecte los folículos pilosos mientras aún se encuentra en alta concentración en el organismo.

6. Crioterapia médica

La crioterapia médica se realiza con instrumentos metálicos, llamados criosondas, que se enfrían con nitrógeno líquido o gas argón y se aplican directamente en la zona a tratar.

Este tipo de crioterapia puede ser indicado por el médico para el tratamiento de queloides e hidradenitis supurativa o de tumores internos, como cáncer de próstata, hígado y hueso primario.

Cómo se realiza: el médico introduce la criosonda a través de pequeñas incisiones en la piel, guiándose por ultrasonido o resonancia magnética, y congela el tumor, provocando la muerte de las células para que posteriormente el tejido muerto sea absorbido por el organismo.

En dermatología, el médico también puede inyectar nitrógeno líquido dentro de las lesiones mediante una aguja.

Riesgos y efectos secundarios

Los efectos secundarios leves que puede causar la crioterapia incluyen enrojecimiento temporal, hormigueo, pérdida de la sensibilidad local, entumecimiento o dolor leve.

En las aplicaciones dermatológicas, pueden presentarse ampollas, hinchazón, sensación de ardor en la zona tratada y manchas claras u oscuras en la piel.

En la crioterapia capilar, la persona puede presentar dolor en la mandíbula debido a la presión del gorro, dolor en el cuello y los hombros, mareo, náuseas y escalofríos intensos.

Los riesgos graves de la crioterapia incluyen hipotermia, infarto, accidente cerebrovascular (ACV), quemaduras por frío, daño en los nervios y asfixia en cámaras de nitrógeno si los niveles de oxígeno no se monitorean de forma adecuada.

Contraindicaciones

Según el tipo de crioterapia, esta técnica no está indicada en las siguientes condiciones:

  • Enfermedades cardiovasculares y presión arterial alta no controlada;
  • Síndrome de Raynaud;
  • Crioglobulinemia y criofibrinogenemia;
  • Enfermedades vasculares graves, mala circulación y hemoglobinuria paroxística por frío;
  • Alergia al frío;
  • Embarazo;
  • Tumores que afectan el cuero cabelludo, en el caso de la crioterapia capilar;
  • Leucemias y linfomas;
  • Polineuropatía, epilepsia o enfermedades renales y urinarias agudas;
  • Abuso de alcohol y drogas.

La crioterapia también está contraindicada después de un infarto reciente, en personas con marcapasos o con heridas en la piel, infecciones graves o ciertos trastornos neurológicos.

Los niños, las personas con pérdida de sensibilidad en las áreas que serán tratadas o con enfermedades crónicas, como diabetes o enfermedades autoinmunes, solo deben someterse a crioterapia bajo indicación y supervisión médica.