Para cantar bien es importante entrenar tres aspectos principales: el control de la respiración, para lograr mantener una nota por más tiempo sin parar para tomar aire; la resonancia, que influye en el timbre y la proyección de la voz; y el funcionamiento de las cuerdas vocales y la laringe, para producir sonidos con menos esfuerzo.
Aunque algunas personas cantan con facilidad desde pequeñas, la mayoría necesita entrenar para mejorar su voz. Así como los músculos del cuerpo se fortalecen con ejercicio, la voz también mejora con práctica regular, y los estudios muestran que los ejercicios vocales pueden mejorar la resonancia, la comodidad al cantar y el tiempo que se logra sostener una nota.
Para obtener mejores resultados, lo ideal es tomar clases con un profesor de canto y, en caso de cansancio vocal, ronquera o molestias frecuentes, consultar a un fonoaudiólogo, que puede indicar ejercicios según las necesidades de cada persona. Vea cómo engrosar la voz.
Ejercicios para mejorar la voz
Algunos ejercicios para mejorar la voz y cantar bien, que deben realizarse de forma regular, idealmente todos los días, son:
1. Fortalecer los músculos de la respiración
Al cantar, el aire que sale de los pulmones es lo que hace vibrar las cuerdas vocales. Por eso, controlar bien la salida del aire permite sostener una nota por más tiempo, sin necesidad de parar para respirar.
El entrenamiento respiratorio no aumenta el tamaño de los pulmones, pero sí fortalece los músculos que participan en la respiración, como el diafragma y los músculos del abdomen. En cantantes, este tipo de entrenamiento aumentó el tiempo que lograban sostener un sonido y les permitió alcanzar notas más agudas.
Una forma simple de entrenar consiste en inhalar profundo y luego soltar el aire lentamente mientras se hace el sonido "ssss", como si fuera un globo que se desinfla. Se puede contar cuántos segundos dura la salida del aire e intentar aumentar ese tiempo poco a poco, sin forzar.
2. Calentar la voz
Antes de cantar es recomendable calentar la voz, de la misma forma que se calientan los músculos antes de hacer ejercicio. El calentamiento ayuda a preparar las cuerdas vocales y a reducir el esfuerzo al cantar.
Para hacer este ejercicio, se debe emitir un sonido parecido al zumbido de una abeja, "zzzz", y subir la escala al menos 3 notas. Al llegar a la nota más alta, se debe mantener durante 4 segundos y luego bajar de nuevo la escala.
Este tipo de sonido forma parte de los llamados ejercicios de tracto vocal semiocluido, en los que la boca queda parcialmente cerrada.
Otros ejemplos son vibrar los labios como una "trompetilla", tararear con la boca cerrada o emitir sonido a través de un popote. En estudios con cantantes, calentamientos de unos 15 minutos con estos ejercicios ayudaron a producir la voz con menos esfuerzo.
3. Mejorar la resonancia
La resonancia es la forma en que el sonido producido por las cuerdas vocales se amplifica dentro de la garganta, la boca y la nariz, de forma parecida a lo que ocurre en la caja de una guitarra. La forma de estos espacios influye en el timbre de la voz, haciendo que suene más llena y con más proyección.
Para entrenar la resonancia, se debe decir la palabra "hang", sintiendo la vibración del sonido "ng" en la parte de atrás de la boca y en la nariz. Después, se debe añadir una "a" al final, "hang-a", y repetir varias veces seguidas.
Al pasar del "ng" a la "a", el paladar blando se eleva y la parte de atrás de la garganta se abre. Esta sensación de garganta abierta es la que se busca al cantar, especialmente al sostener una nota.
4. Relajar la laringe
Cuando hay mucha tensión en el cuello y la garganta al cantar, la laringe tiende a subir, lo que puede dificultar alcanzar notas más agudas y hacer que la voz salga con más esfuerzo.
Una forma de relajar esta región consiste en decir "ah" de forma suave, como en un suspiro, y mantener la nota durante algunos segundos. El ejercicio se puede repetir hasta sentir que la garganta y el cuello están más relajados.
La sensación de tener una "bola" en la garganta puede estar relacionada con tensión muscular, pero también con otras causas, como el reflujo. Por eso, si esta sensación es frecuente o no mejora, es importante consultar a un médico.
Cuándo consultar al médico
Es importante consultar a un otorrinolaringólogo o a un fonoaudiólogo cuando se presentan síntomas como:
- Ronquera que dura más de 2 semanas;
- Dolor o ardor en la garganta al cantar o hablar;
- Cansancio en la voz después de usarla poco tiempo;
- Pérdida de notas que antes se alcanzaban con facilidad;
- Sensación persistente de "bola" o de algo atorado en la garganta.
Estos síntomas pueden indicar un esfuerzo excesivo al usar la voz o algún problema en las cuerdas vocales, que debe ser evaluado antes de continuar con los ejercicios.