El clítoris es una estructura de la vulva formada por tejido eréctil y una red muy densa de nervios, cuya función principal conocida está relacionada con la sensibilidad y el placer sexual.
Aunque suele identificarse solo con la pequeña parte visible en la zona superior de la vulva, gran parte de su anatomía se encuentra dentro del cuerpo, donde el cuerpo y los pilares se extienden hacia el interior de la pelvis y se relacionan con otras estructuras de la vulva y la vagina.
Las alteraciones del clítoris pueden causar dolor, picazón, irritación o cambios en su tamaño y apariencia, por lo que es recomendable consultar al ginecólogo para determinar su causa y tratamiento.
Dónde está
El clítoris se encuentra en la parte superior de la vulva, justo donde se unen los labios menores.
Aunque solo una pequeña parte es visible, la estructura continúa hacia el interior de la pelvis y sus partes internas se extienden hacia ambos lados, por lo que gran parte del clítoris se encuentra dentro del cuerpo.
Lea también: ¿Cuál es la diferencia entre vulva y vagina? tuasaude.com/es/medico-responde/diferencia-entre-vulva-y-vaginaPartes del clítoris
El clítoris tiene una parte visible y varias estructuras internas. Las principales son:
En conjunto, estas estructuras forman el complejo clitoriano y funcionan como una unidad, ya que están conectadas entre sí y participan en la respuesta sexual del organismo.
Cuál es la función
La principal función conocida del clítoris está relacionada con la sensibilidad y el placer sexual, debido a que contiene una gran cantidad de terminaciones nerviosas y responde al contacto y a la excitación.
Sin embargo, el tipo de estimulación que resulta agradable y la intensidad preferida pueden variar de una persona a otra.
Cuántas terminaciones nerviosas tiene el clítoris
No existe una cifra exacta de terminaciones nerviosas en el clítoris que pueda aplicarse a todas las personas.
Aunque suele decirse que tiene 8.000 terminaciones nerviosas, esta cifra no representa necesariamente la cantidad presente en todos los casos, ya que los estudios han utilizado diferentes métodos para analizar sus fibras nerviosas.
Estudios anatómicos realizados en humanos han confirmado que el clítoris posee miles de fibras nerviosas y una alta densidad de inervación.
Estos hallazgos ayudan a explicar su gran sensibilidad, pero no permiten establecer una cantidad exacta de terminaciones nerviosas que sea igual para todas las personas.
Qué pasa con el clítoris durante la excitación
Durante la excitación sexual, aumenta el flujo de sangre hacia el tejido eréctil del clítoris, por lo que sus estructuras internas aumentan de volumen.
Como resultado, el glande puede volverse más sensible o prominente, aunque estos cambios no siempre son visibles.
Cuando la excitación disminuye o después del orgasmo, el flujo sanguíneo también se reduce de forma progresiva y el clítoris recupera su estado habitual.
El tiempo que tarda este proceso y las sensaciones que lo acompañan pueden variar de una persona a otra.
¿Existen diferentes tipos y tamaños de clítoris?
Existen diferentes tamaños y formas de clítoris, y estas variaciones pueden ser normales.
El tamaño del glande, cuánto se puede ver y la cantidad de piel que lo cubre pueden cambiar de una persona a otra, por lo que no existe una clasificación médica basada en su forma o tamaño.
Cómo estimularlo
El clítoris puede estimularse de forma directa o indirecta, ya que cuenta con una parte externa y otras estructuras que se encuentran dentro del cuerpo. El glande es la zona más sensible, mientras que el capuchón puede favorecer una estimulación indirecta.
La penetración vaginal también puede estimular las estructuras internas del clítoris a través de la pared vaginal.
La sensibilidad varía de una persona a otra, por lo que no existe una forma única de estimular el clítoris. Además, debido a la sensibilidad del glande, un contacto demasiado intenso puede causar molestias o dolor.
Lea también: Dolor en el clítoris: 15 causas (y qué hacer) tuasaude.com/es/dolor-en-el-clitorisPosibles alteraciones
El clítoris puede verse afectado por diferentes afecciones y cambios en la vulva, algunos de los cuales pueden causar molestias o alterar su sensibilidad. Entre los principales se encuentran:
- La clitoromegalia que consiste en un aumento del tamaño del clítoris, que puede estar presente desde el nacimiento o aparecer más adelante.
- Las adherencias del capuchón ocurren cuando éste queda unido al glande y puede provocar dolor o molestias.
- Las infecciones, como la candidiasis y algunas infecciones de transmisión sexual, pueden causar picazón, ardor e inflamación en la zona.
- Algunas enfermedades de la piel, como el liquen escleroso, pueden afectar la piel de la vulva y el clítoris.
Aunque es poco frecuente, el cáncer de vulva también puede afectar el tejido del clítoris.
Además, durante la menopausia, la disminución de estrógenos puede provocar cambios en la vulva y reducir la sensibilidad del clítoris.
Si aparece dolor persistente, cambios en la piel, bultos o picazón que no desaparece, es recomendable consultar al ginecólogo para determinar la causa.