Para sacar una basura del ojo, hay que lavarse bien las manos y, con buena iluminación, localizar el objeto extraño, parpadear varias veces y enjuagar el ojo con agua tibia o solución salina sin tocar la córnea ni el iris, levantando suavemente el párpado superior si es necesario.
Si no se logra retirar la partícula o se presentan dolor intenso, enrojecimiento, visión borrosa o lagrimeo excesivo, no se debe frotar ni usar pinzas; en su lugar, se recomienda proteger el ojo con un escudo rígido y acudir al oftalmólogo o al servicio de urgencias, ya que una evaluación profesional previene complicaciones y posibles lesiones oculares graves.
Para prevenir irritaciones, lesiones o la sensación persistente de cuerpo extraño, se sugiere usar gafas protectoras en ambientes con polvo o viento y mantener los ojos hidratados en caso de resequedad.
5 pasos para sacar una basura del ojo
Para retirar un objeto extraño del ojo, se debe evitar tocar la parte coloreada ni la córnea, que son las zonas más delicadas, y proceder con los siguientes pasos:
- Lavarse las manos con agua y jabón antes de tocar el ojo o los párpados. Si se usan lentes de contacto, deben retirarse antes del procedimiento.
- Evitar frotar el ojo, ya que esto puede empujar la partícula más adentro y causar rasguños en la córnea.
- Identificar el objeto en un lugar bien iluminado. Revisar tanto el párpado inferior como el superior, moviendo suavemente los párpados para localizar la partícula.
- Intentar remover la basura de forma natural parpadeando varias veces. También se puede levantar el párpado superior y estirarlo sobre las pestañas inferiores, que actúan como un “cepillo” natural.
- Lavar el ojo con agua limpia tibia, solución salina o lágrimas artificiales, con una copa ocular, un vaso limpio, un gotero o bajo un chorro suave de agua cuidando siempre de no tocar directamente el globo ocular.
Si después de lavar el ojo la partícula sigue presente, se puede intentar retirarla con un hisopo de algodón humedecido, pero solo si es visible en la parte blanca del ojo o en el interior del párpado.
Es fundamental no tocar la parte coloreada del ojo (iris y córnea), ya que son las zonas más sensibles y cualquier contacto puede causar lesiones.
Tras retirar la basura, se debe evitar tocar el ojo. Es normal sentir molestias o una sensación de rasguño durante uno o dos días después de la extracción.
Se debe buscar atención médica inmediata si el objeto está incrustado, es metálico o de vidrio, o si persiste dolor intenso, visión borrosa o sensibilidad a la luz.
¿Qué hacer en caso de que no consiga sacar el objeto del ojo?
Si no se logra retirar el objeto del ojo con parpadeos o enjuagues suaves, no se debe forzar la extracción ni usar pinzas, hisopos sobre la parte coloreada del ojo o los dedos. Tampoco se debe frotar o presionar el ojo.
Si el objeto parece estar clavado en el ojo, se puede proteger colocando un escudo, sobre el ojo sin presionarlo, y en caso de contar con la ayuda de otra persona se recomienda realizar el escudo en ambos ojos para evitar movimientos oculares que puedan aumentar la irritación y la lesión del ojo.
Además, no se deben aplicar medicamentos por cuenta propia y es fundamental acudir de inmediato a un médico, especialmente si el objeto es vidrio o metal, o si hay dolor intenso, visión borrosa, sensibilidad a la luz, sangrado o enrojecimiento persistente.
¿Qué hacer en caso de que persista la sensación de una basura en el ojo?
En ocasiones, después de lavar el ojo, la sensación incómoda puede persistir, incluso después de eliminar el objeto extraño.
Esto sucede porque la basura puede haber causado irritación en la córnea en el intento de eliminarlo.
Sin embargo, esta sensación se puede deber al hecho de que la basurilla aún no ha sido eliminada y en estos casos lo ideal es pedir ayuda o acudir al oftalmólogo, quien removerá el objeto extraño de forma segura y también podrá prescribir medicamentos que alivien el dolor, la irritación y/o la inflamación.