Ahogamiento seco (secundario): qué es, síntomas y qué hacer

 El "ahogamiento en seco" o "ahogamiento secundario" es una complicación que puede surgir horas o días después de un episodio de ahogamiento o casi ahogamiento, incluso después de que la persona haya sido rescatada y reanimada, se puede percibir a través de síntomas como cansancio o somnolencia excesiva, tos, dolor de cabeza o dificultad para respirar.

Por otro lado, el "ahogamiento en seco" no implica que entre agua en los pulmones, sin embargo, el acto de respirar en el agua puede provocar una reacción del cuerpo para protegerse de la entrada de agua en los pulmones, lo que puede causar espasmos y cierre de la garganta, dificultando la respiración, pudiendo ocurrir en menos de 1 hora después de respirar en el agua.

Esta condición suele estar relacionada con problemas de salud previos de la persona, como epilepsia, arritmia cardíaca y asma, que pueden hacer que la persona se sienta mal en el agua y termine ahogándose o casi ahogándose. Por este motivo el "ahogamiento seco" es un término de uso popular que no es reconocido por la comunidad médica. Sin embargo, es una condición grave que requiere atención médica inmediata, ya que pueden poner en peligro la vida.

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Principales síntomas 

Los principales síntomas de "ahogamiento seco" son:

  • Dolor de cabeza;
  • Somnolencia;
  • Cansancio excesivo;
  • Espuma saliendo por la boca;
  • Dificultad para respirar;
  • Dolor en el pecho;
  • Tos constante;
  • Dificultad para hablar o comunicarse;
  • Confusión mental;
  • Fiebre.

Estos signos y síntomas suelen surgir hasta 48 horas después del episodio de casi ahogamiento, que puede ocurrir en playas, lagos, ríos o piscinas, pero que también pueden aparecer después de la inspiración del propio vómito.

En el caso del ahogamiento en seco, los síntomas pueden aparecer inmediatamente después de que el niño o adulto salga del agua o incluso hasta 24 horas después de que haya entrado agua en la nariz o boca.

Posibles causas

El ahogamiento secundario es causado por la entrada de agua en los pulmones, lo que resulta en irritación, inflamación e hinchazón de los pulmones, interfiriendo en la oxigenación del cuerpo y en la eliminación de dióxido de carbono a través de la respiración, lo que lleva a los síntomas.

Además, el ahogamiento secundario puede ocurrir en playas, lagos, ríos o piscinas, pero también puede surgir después de inhalar el propio vómito.

Por otro lado, el ahogamiento en seco es causado por la entrada de agua en la nariz o la garganta, lo que provoca espasmos y cierre de la garganta como una forma de proteger los pulmones de la entrada de agua, dificultando la respiración.

Qué hacer si sospecha de un ahogamiento secundario 

En caso de casi ahogamiento, es muy importante que la persona, familiares y amigos estén atentos a la aparición de síntomas durante las primeras 24 a 48 horas.

En caso se sospeche de "ahogamiento secundario" se debe llamar al número de emergencia local, explicando lo que está sucediendo o llevar a la persona inmediatamente al hospital, para que se realicen exámenes como una radiografía y una oximetría para verificar la función respiratoria.

Después del diagnóstico, el médico puede prescribir el uso de oxígeno y medicamentos para facilitar la salida del líquido acumulado en los pulmones. En los casos más graves es posible que la persona deba quedarse hospitalizada bajo ventilación mecánica. Conozca qué hacer en caso de ahogamiento y cómo evitar esta

situación.