La uretra es un conducto en forma de tubo que forma parte del sistema urinario y permite la salida de la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo. Su papel es clave en el control de la vejiga ya que actúa de forma coordinada con los esfínteres urinarios para regular cuándo se orina y evitar pérdidas involuntarias.
En el hombre la uretra es más larga y también cumple una función reproductiva al servir como vía de salida del semen durante la eyaculación mientras que en la mujer es más corta y su función se limita al transporte de orina, lo que explica algunas diferencias anatómicas y funcionales así como una mayor predisposición a infecciones urinarias.
Cuando la uretra se inflama, condición conocida como uretritis, pueden aparecer síntomas como dolor o ardor al orinar, dificultad para vaciar la vejiga y secreción uretral, además según el sexo pueden presentarse molestias adicionales como dolor durante las relaciones sexuales en la mujer o dolor al eyacular en el hombre.
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Principales funciones
Las principales funciones de la uretra en el cuerpo humano incluyen:
- Transporte de la orina: la uretra permite llevar la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo durante la micción, en un proceso regulado por los esfínteres urinarios, que se abren y cierran para controlar cuándo se orina;
- Control del vaciado urinario: los esfínteres ayudan a retener la orina en la vejiga hasta que el cerebro envía la señal de que es el momento adecuado para expulsarla;
- Protección del sistema urinario: su funcionamiento coordinado con los músculos del esfínter evita pérdidas involuntarias de orina y ayuda a un vaciado controlado.
Además, en los hombres, la uretra también actúa como vía de salida del semen y los espermatozoides durante la eyaculación, permitiendo su expulsión hacia el exterior del cuerpo. Conozca más sobre las partes y funciones del pene.
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La uretra femenina es un conducto corto, de aproximadamente 4 cm de longitud y un diámetro cercano a 6 mm, que se ubica en la parte baja de la pelvis, detrás del pubis y por delante de la vagina, y desciende a través del suelo pélvico hasta abrirse en la zona genital.
En su funcionamiento, el control de la orina depende principalmente del esfínter uretral externo, un músculo de control voluntario que rodea la parte final de la uretra y permite decidir cuándo orinar.
A diferencia del hombre, en la mujer no existe un esfínter interno claramente definido en el inicio del conducto, por lo que el soporte del suelo pélvico y sus estructuras de sostén son fundamentales para mantener la continencia urinaria y evitar pérdidas involuntarias.
Lea también: Suelo pélvico: qué y cómo es, función y fisioterapia tuasaude.com/es/suelo-pelvicoDebido a estas características anatómicas, el suelo pélvico no solo ayuda al control de la orina, sino que también contribuye a mantener la estabilidad de la uretra en su posición.
Cuando este soporte se debilita, puede aparecer incontinencia urinaria, especialmente al toser, reír o hacer esfuerzos físicos. Conozca más sobre la incontinencia urinaria, tipos y tratamientos.
Por otro lado, su corta longitud también la hace más vulnerable a las infecciones urinarias, ya que las bacterias tienen un trayecto más corto y directo para llegar a la vejiga, lo que explica su mayor frecuencia en mujeres.
Uretra masculina
La uretra masculina es un conducto musculomembranoso que mide aproximadamente entre 18 y 22 cm y conecta la vejiga con el exterior del cuerpo.
Su trayecto comienza en el cuello de la vejiga, atraviesa la pelvis y el periné, y continúa a lo largo del pene hasta terminar en el orificio externo, llamado meato uretral.
En el cuerpo del hombre, la uretra cumple una doble función, por un lado, permite la salida de la orina desde la vejiga, y por otro, actúa como vía de paso del semen y los espermatozoides durante la eyaculación, funcionando como un conducto compartido entre el sistema urinario y el reproductor.
El control de la micción depende de dos esfínteres, el interno, ubicado en el cuello de la vejiga, actúa de forma involuntaria y ayuda a retener la orina, además de evitar que el semen retroceda hacia la vejiga durante la eyaculación.
Y el esfínter externo, que presenta un control voluntario y permite controlar conscientemente la salida de la orina hasta el momento adecuado.
Partes de la uretra masculina
A lo largo de su recorrido, se divide en cuatro partes.
- Uretra preprostática es el inicio, muy corta, ubicada en el cuello de la vejiga;
- Uretra prostática, que atraviesa la próstata y es una zona clave donde se conectan ambos sistemas, ya que aquí desembocan los conductos eyaculadores;
- Uretra membranosa, un tramo corto que pasa por el diafragma pélvico y está rodeado por un esfínter importante para el control de la orina;
- Uretra esponjosa recorre todo el pene hasta llegar al exterior.
En conjunto, estas partes permiten el paso coordinado de la orina y del semen hacia el exterior del cuerpo.
Lea también: Aparato reproductor masculino: qué es, partes, función y enfermedades tuasaude.com/es/aparato-reproductor-masculinoDiferencias entre la uretra femenina y masculina
Las principales diferencias entre la uretra femenina y la masculina incluyen:
Síntomas de uretra inflamada
La inflamación de la uretra se conoce como uretritis y, en la mayoría de los casos, aparece por una infección y los síntomas más comunes suelen ser:
- Dolor o ardor al orinar, que puede ir desde leve hasta intenso;
- Dificultad para orinar o sensación de vaciado incompleto;
- Secreción por la uretra, que puede variar en cantidad y aspecto;
- En algunos casos, presencia de sangre en la orina o en la salida uretral
En la mujer, por la cercanía de la uretra con otras estructuras de la zona íntima, la inflamación puede generar además dolor en la región genital, molestias durante las relaciones sexuales, sensación de presión o incluso la aparición de un pequeño bulto cerca de la uretra. En situaciones más intensas, puede haber fiebre o dificultad importante para orinar.
Lea también: Uretritis (uretra inflamada): qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/uretritisEn el hombre, la inflamación de la uretra puede asociarse a dolor al eyacular, además de dificultad para orinar o un flujo urinario débil, y cuando la inflamación es persistente, puede dejar cicatrices que estrechan el conducto, lo que empeora el paso de la orina y puede impedir un vaciado completo de la vejiga.
Ardor en la uretra
El ardor en la uretra al orinar puede aparecer por diferentes problemas que afectan directamente este conducto urinario, especialmente cuando existe inflamación, obstrucción o alguna lesión en su recorrido.
Una de las causas más comunes es la uretritis, que corresponde a la inflamación de la uretra, generalmente provocada por infecciones, incluidas algunas de transmisión sexual como la clamidia o la gonorrea. Conozca más sobre la infecciones de transmisión sexual.
Otra posible causa es la estenosis uretral, que ocurre cuando la uretra se estrecha debido a la formación de tejido cicatricial, dificultando el paso de la orina y provocando molestias. Este estrechamiento puede aparecer tras infecciones, procedimientos médicos, uso de sondas, radioterapia o enfermedades de la piel.
De forma menos frecuente, el ardor también puede deberse a traumatismos o lesiones en la uretra, e incluso a cáncer de uretra, lo que también interfiere con el flujo normal de la orina.
Además, según el sexo, pueden existir causas específicas, en la mujer, una posible causa es la inflamación de las glándulas de Skene, ubicadas cerca de la salida de la uretra, que pueden obstruirse o infectarse y provocar dolor al orinar, hinchazón y molestias en la zona íntima.
Lea también: Glándulas de Skene: qué son y cuál es su función tuasaude.com/es/glandulas-de-skeneEn el hombre, el ardor puede estar relacionado con problemas de la próstata, como su agrandamiento o algunas intervenciones quirúrgicas, ya que estas condiciones pueden comprimir la uretra y dificultar el paso de la orina, generando dolor o sensación de quemazón.