El sueño polifásico es un patrón de sueño que consiste en dividir el descanso en varios períodos a lo largo del día. Puede presentarse en distintos tipos, que varían según el tiempo total de sueño y el intervalo entre los descansos.
Algunos posibles beneficios del sueño polifásico pueden ser la mejora de la memoria y el aprendizaje, el aumento del tiempo disponible para realizar tareas, además de adaptarse a diferentes estilos de vida, como en personas que trabajan por turnos o que viajan a lugares con distinto huso horario.
Sin embargo, el sueño polifásico puede implicar riesgos, principalmente si la cantidad total de sueño se reduce demasiado, lo que puede causar privación del sueño, disminución de la producción hormonal y desequilibrio emocional, como ansiedad y depresión.
Tipos de sueño polifásico
Existen algunos tipos de sueño polifásico, que pueden realizarse de las siguientes formas:
- Bifásico: en este tipo, hay dos períodos de sueño, uno principal más largo, generalmente por la noche con duración de 6 a 7 horas, y un período de sueño secundario a mitad del día, de entre 1 a 2 horas;
- Everyman: en este método, la persona duerme un bloque de sueño más largo, de alrededor de 3 horas, seguido de 3 a 4 siestas de 20 a 30 minutos cada una, distribuidas a lo largo del día;
- Dymaxion: en esta versión, el sueño se divide en bloques de descanso de 30 minutos cada 6 horas, sumando un total de 2 horas de sueño en 24 horas;
- Uberman: este es el tipo más estricto y también el más conocido, en el que el sueño se divide en 6 siestas de 20 minutos cada una, para evitar entrar en sueño profundo y que sea más difícil despertar. Con un promedio de 2 a 3 horas de sueño total por cada 24 horas.
Asimismo, los tipos de sueño polifásico pueden adaptarse a la rutina de cada persona; no obstante, mantener horarios constantes ayuda al cuerpo a adaptarse mejor.
Diferencia entre sueño polifásico y monofásico
El sueño monofásico también es un patrón de sueño. Se caracteriza por un solo período continuo de descanso, generalmente durante la noche, con una duración de 7 a 8 horas al día, que puede variar según la edad y las necesidades individuales.
Normalmente, el sueño monofásico comienza con el sueño ligero, seguido por el sueño profundo y, finalmente, el sueño REM, que es responsable del aprendizaje y la consolidación de la memoria. Este ciclo se repite a lo largo de la noche. Vea mejor las fases del ciclo del sueño.
En el caso del sueño polifásico, estas fases del sueño parecen acortarse, como una estrategia de supervivencia del propio cerebro, siendo posible pasar por la fase REM incluso durante siestas de solo 20 minutos.
Sin embargo, cuando la persona no alcanza las fases más profundas del sueño, así como el sueño REM, puede verse afectada su recuperación mental y física.
Posibles beneficios del sueño polifásico
Algunos posibles beneficios del sueño polifásico pueden ser:
- Mejorar la memoria y el aprendizaje, ya que las siestas cortas pueden aumentar la cantidad de sueño REM, conocido por ayudar a consolidar y almacenar recuerdos. No obstante, la evidencia sugiere que períodos de sueño menores a 30 minutos no brindan este beneficio;
- Aumentar el tiempo durante el día, para realizar otras actividades y reducir el estrés causado por la presión del tiempo y el cumplimiento de plazos;
- Adaptarse al estilo de vida, como en viajes con cambios de huso horario o en personas que trabajan por turnos, pudiendo ser una forma de ajustarse a nuevos horarios y mejorar el tiempo útil durante el día.
Además, algunas personas reportan un aumento en la productividad y la concentración, ya que el sueño polifásico puede adaptarse al ciclo circadiano de cada persona. Vea qué es el ciclo circadiano.
Sin embargo, faltan evidencias científicas sobre los beneficios a largo plazo del sueño polifásico, pudiendo afectar negativamente la salud física y mental.
Riesgos del sueño polifásico
El sueño polifásico puede implicar riesgos, principalmente si la cantidad total de sueño es muy reducida, ya que puede provocar privación del sueño, que ocurre cuando el cuerpo no descansa lo suficiente, haciendo que la persona se sienta cansada todo el tiempo, con dificultad para concentrarse, tomar decisiones y con menor tiempo de reacción.
A largo plazo, puede afectar el equilibrio emocional, aumentando el riesgo de ansiedad, irritabilidad y depresión. También puede incrementar el riesgo de trastornos neurodegenerativos, como la enfermedad de Alzheimer, ya que el sueño profundo es una fase importante para la limpieza del cerebro.
Asimismo, puede afectar la producción de hormonas, como la hormona del crecimiento, responsable del crecimiento óseo en la infancia y la reparación de las células del cuerpo.
Lea también: ¿Qué pasa si no duermes bien? Consecuencias a corto y largo plazo tuasaude.com/es/que-pasa-si-no-duermes-bien¿El sueño polifásico es malo?
Aunque algunas personas buscan el sueño polifásico para aumentar la productividad y el tiempo despierto, la evidencia científica sugiere que estos horarios, especialmente los más restrictivos, no son sostenibles para la mayoría de las personas y pueden tener efectos negativos en la salud física, mental y cognitiva a largo plazo.