Sucralfato: para qué sirve, dosis y cómo se toma

El sucralfato es un medicamento que se usa para tratar úlceras en el estómago y el duodeno. Actúa formando una “capa protectora” sobre la lesión, lo que ayuda a que cicatrice al aislarla del ácido gástrico y de las enzimas digestivas.

Este medicamento actúa principalmente en el tubo digestivo y se absorbe muy poco en el organismo. Por eso, en general causa pocos efectos secundarios y suele considerarse seguro para la mayoría de las personas.

El sucralfato se encuentra en forma de tabletas y de suspensión oral bajo su nombre genérico o nombre comercial Unival, Aurax, Alsucral, Sucralfato Genfar, Sucralmax y Urbal. Por lo común se usa hasta por 8 semanas, aunque en algunos casos el médico puede indicarlo por más tiempo para ayudar a prevenir que la úlcera reaparezca.

Farmacéutico dispensando medicamentos

Para qué sirve

El sucralfato está aprobado por la FDA y sirve para: 

  • Ulcera duodenal activa, generalmente tratamiento a corto plazo hasta por 8 semanas. También puede utilizarse como tratamiento de mantenimiento, a dosis más baja, para ayudar a mantener la cicatrización y prevenir recaídas.
  • Úlcera gástrica;
  • Prevención de úlcera por estrés en personas hospitalizadas;
  • Gastritis por radiación
  • Problemas asociados a Helicobacter pylori (según criterio clínico), generalmente combinándose

Como actúa de forma local, puede ser una alternativa útil en personas que no toleran bien los medicamentos que reducen el ácido (por ejemplo, inhibidores de bomba de protones o anti-H2). Por su mínima absorción, suele considerarse compatible con el embarazo y la lactancia cuando el profesional lo indica

Dosis del sucralfato

El sucralfato debe tomarse exactamente como lo indique el profesional de salud. Funciona mejor con el estómago vacío, antes de los alimentos y al acostarse. 

1. Sucralfato tabletas 1g

Las tabletas de sucralfato deben tragarse enteras con una pequeña cantidad de agua. La dosis habitual en adultos es de 1 gramo, cuatro veces al día, una hora antes de las comidas y nuevamente antes de dormir.

2. Sucralfato suspensión oral

La suspensión oral debe agitarse bien antes de usarse para asegurar que el medicamento esté correctamente mezclado. También debe tomarse con el estómago vacío, antes de las comidas y al acostarse.

Por lo general se prescribe una dosis de 1 gramo, o 10 ml, cuatro veces al día, antes de las comidas.

3. Tratamiento de mantenimiento

Después de que las úlceras han cicatrizado, puede indicarse una dosis de mantenimiento de 1 gramo, dos veces al día, para ayudar a prevenir la reaparición.

Cómo tomar

Para evitar interacciones medicamentosas, el sucralfato debe tomarse al menos dos horas antes o después de otros medicamentos.

Puede reducir la absorción de algunos fármacos, como fluoroquinolonas, tetraciclinas, digoxina, warfarina y levotiroxina.

Posibles efectos secundarios

El sucralfato suele ser bien tolerado, aunque pueden presentarse efectos secundarios leves. El más común es el estreñimiento, que afecta aproximadamente al 2% de las personas. Otros posibles efectos incluyen náuseas, boca seca, indigestión y malestar estomacal.

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En raras ocasiones pueden producirse reacciones alérgicas, como erupción cutánea, comezón, hinchazón de labios o rostro, o dificultad para respirar. En personas gravemente enfermas, el sucralfato se ha asociado de forma ocasional con la formación de bezoares, especialmente en quienes tienen disminución del movimiento gástrico o utilizan sondas de alimentación.

Debido a que contiene aluminio, las personas con problemas renales o aquellas que usan sucralfato durante periodos prolongados pueden tener riesgo de acumulación de aluminio, lo que puede provocar toxicidad.

Contraindicaciones

El sucralfato no debe usarse en personas alérgicas al medicamento o a alguno de sus componentes.

Las personas con enfermedad renal crónica o que están en diálisis deben usarlo con precaución, ya que el aluminio puede acumularse y causar complicaciones graves, como trastornos óseos o neurológicos. En estos casos, es importante una vigilancia médica estrecha y considerar otras opciones de tratamiento.

El sucralfato se considera seguro durante el embarazo y la lactancia, ya que se absorbe de forma mínima y no pasa en cantidades significativas a la leche materna.