6 síntomas de cáncer cervicouterino

Por lo general el cáncer de útero no suele generar síntomas al inicio de la enfermedad. En la mayoría de los casos, este tipo de cáncer se identifica durante un examen ginecológico de rutina llamado papanicolau o en las fases más avanzadas de la enfermedad, cuando se presentan síntomas asociados. Por este motivo, se debe acudir al ginecólogo regularmente para realizar un chequeo y prevenir este tipo de cáncer o detectarlo precozmente.

Sin embargo, cuando produce síntomas, el cáncer de cuello uterino puede causar síntomas como:

  1. Sangrado vaginal sin razón aparente y fuera del período menstrual;
  2. Flujo vaginal alterado, pudiendo presentar mal olor o coloración marrón o café, por ejemplo;
  3. Dolor abdominal o en la región pélvica constante, que puede empeorar al ir al baño o durante el contacto íntimo;
  4. Sensación de presión en el vientre;
  5. Ganas de orinar con más frecuencia, inclusive durante la noche;
  6. Pérdida rápida de peso sin razón aparente.

En los casos más graves, en que la mujer presenta cáncer de cuello uterino avanzado, pueden surgir todavía otros síntomas como cansancio excesivo, dolor e hinchazón en las piernas, así como pérdidas involuntarias de orina y heces. 

Estos signos y síntomas también pueden ser causados por otros problemas como candidiasis u otra infección vaginal, pudiendo no estar relacionado con el cáncer, por lo que se aconseja consultar al ginecólogo para que realice el diagnóstico correcto de la enfermedad. Vea algunos signos y síntomas que pueden indicar problemas en el útero

6 síntomas de cáncer cervicouterino

Qué hacer en caso de sospecha 

Cuando surge más de uno de estos síntomas se recomienda acudir al ginecólogo, debido a que es necesario la realización de diversos exámenes de diagnóstico, como un papanicolau o una colposcopia con biopsia del tejido del útero para evaluar si existen células cancerígenas. 

El examen del papanicolau debe realizarse todos los años durante 3 años consecutivos. Si no existe ninguna alteración, el examen sólo debe realizarse cada 3 años como método de prevención. 

Quién tiene mayor riesgo de cáncer uterino

El cáncer de útero es más frecuente en mujeres con: 

  • Enfermedades de transmisión sexual, como clamidia o gonorrea;
  • Infección por VPH;
  • Múltiples parejas sexuales.

Además de esto, las mujeres que utilizan anticonceptivos orales por muchos años también presentan mayor riesgo de padecer cáncer. Mientras más prolongado sea el tiempo de uso mayor es el riesgo de cáncer.

Estadificación del cáncer de cuello uterino

Después de realizar el diagnóstico, el médico normalmente clasifica el cáncer de cuello uterino de acuerdo a su estadificación de desarrollo:

  • Tx: Tumor primario no identificado;
  • T0: Sin evidencia del tumor primario;
  • Tis o 0: Carcinoma in situ.

Estadio 1:

  • T1 o I: Carcinoma cervical solo en el útero; 
  • T1 a o IA: Carcinoma invasor, diagnosticado solo por microscopia;
  • T1 a1 o IA1: Invasión estromal de hasta 3 mm de profundidad o hasta 7 mm horizontal;
  • T1 a2 o IA2: Invasión entre 3 y 5 mm de profundidad o hasta 7 mm horizontal;
  • T1b o IB: Lesión clínicamente visible, solo en el cuello del útero, o lesión microscópica mayor a T1 a2 o IA2;
  • T1b1 o IB1: Lesión clínicamente visible con 4 cm o menos en su mayor dimensión;
  • T1b2 IB2: Lesión clínicamente visible con más de 4 cm en su mayor dimensión.

Estadio 2:

  • T2 o II: Tumor encontrado dentro y fuera del útero, pero que no alcanza la pared pélvica o el tercio inferior de la vagina;
  • T2a o IIA: Sin invasión del parametrio;
  • T2b o IIB: Con invasión del parametrio.

Estadio 3:

  • T3 o III: Tumor que se extiende a la pared pélvica, compromete la parte inferior de la vagina, o produce alteración en los riñones;
  • T3a o IIIA: Tumor que compromete el tercio inferior de la vagina, sin extensión a la pared pélvica;
  • T3b o IIIB: Tumor que se extiende a la pared pélvica, o que produce alteración en los riñones

Estadio 4:

  • T4 o IVA: Tumor que invade la mucosa vesical o rectal, o que se extiende más allá de la pelvis.

Además de saber el tipo de cáncer cervical que la mujer presenta, también es importante saber si hay ganglios linfáticos afectados y metástasis o no, porque ayuda a determinar el tipo de tratamiento que la mujer necesita realizar.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento para el cáncer de cuello uterino depende del estadio en que el se encuentra el tumor, si hay metástasis, de la edad y estado de salud general de la mujer.

Las principales opciones de tratamiento incluyen;

1. Conización

La conización consiste en la remoción de una pequeña parte del cuello del útero, en forma de cono. Aunque sea una técnica más utilizada para realizar la biopsia y confirmar el diagnóstico de cáncer, la conización también puede considerarse una forma de tratamiento estándar en casos de lesión intraepitelial escamosa de alto grado (HSIL), que aún no es considerado cáncer, pero puede evolucionar a cáncer. Conozca cómo se realiza la conización cervical.

2. Histerectomía

La histerectomía es el principal tipo de cirugía indicada para el tratamiento del cáncer de cuello uterino, la cual puede realizarse en fases iniciales o más avanzadas y que, normalmente, se realiza una de las siguientes técnicas:

  • Histerectomía total: remueve solo el útero y el cuello uterino y puede realizarse a través de un corte en el abdomen, por laparoscopia o a través del canal vaginal. Normalmente se utiliza para tratar el cáncer de cuello uterino en el estadio IA1 o en el estadio 0.
  • Histerectomía radical: además del útero y del cuello uterino, también se remueven la parte superior de la vagina y de los tejidos cercanos, que pueden estar afectados por el cáncer. En general, esta cirugía se recomienda en casos de cáncer en los estadio IA2 y IB, siendo realizada solo por medio de un corte en el abdomen.

Es importante recordar que en los dos tipos de histerectomía los ovarios y las trompas solo se remueven si también se encuentran afectados por el cáncer o si presentan otros problemas. Conozca los tipos de histerectomía y los cuidados después de esta cirugía.

3. Traquelectomía

La traquelectomía es otro tipo de cirugía que remueve solo el cuello del útero y el tercio superior de la vagina, dejando el cuerpo del útero intacto, lo que permite que la mujer aún pueda quedar embarazada después del tratamiento.

Normalmente, esta cirugía se utiliza en los casos de cáncer de cuello uterino diagnosticados precozmente y que por lo tanto aún no afectan otras estructuras.

4. Exenteración pélvica

La exenteración pélvica es una cirugía más extensa que puede indicarse en los casos en que el cáncer regresa y afecta otras regiones. En esta cirugía se retira el útero, el cuello uterino, los ganglios de la pelvis, pudiendo también ser necesario remover otros órganos como ovarios, trompas, vagina, vejiga y parte final del intestino.

5. Radioterapia y quimioterapia

El tratamiento con radioterapia o quimioterapia pueden ser usados tanto antes como después de los tratamientos quirúrgicos, para ayudar en el combate del cáncer, especialmente cuando este se encuentra en estadios avanzados o cuando hay metástasis.

¿Fue útil esta información?

Bibliografía

  • NHS. Cervical cancer. Disponible en: <https://www.nhs.uk/conditions/cervical-cancer/symptoms/>. Acceso en 03 Dic 2020
  • PAN AMERICAN HEALTH ORGANIZATION. Treatment for cervical cancer. Disponible en: <https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&view=download&category_slug=fact-sheets-3574&alias=36303-fact-sheet-5-treatment-cervical-cancer-303&Itemid=270&lang=en>. Acceso en 03 Dic 2020
Más sobre este tema: