5 remedios caseros para la tuberculosis

Evidencia científica

Algunos remedios caseros que pueden ayudar a aliviar síntomas asociados a la tuberculosis incluyen hacer nebulizaciones y aumentar la ingesta de agua para calmar la tos. Asimismo, es posible tomar té de sauce blanco o matricaria para la fiebre, usar una compresa de árnica para el dolor en el pecho, tomar ginseng para la falta de energía y el cansancio y té de equinácea para apoyar las defensas del organismo.

Estos remedios caseros pueden utilizarse como complemento del tratamiento indicado por el neumólogo, ya que ayudan a mejorar el bienestar y a controlar algunos síntomas. Sin embargo, no curan la tuberculosis ni deben considerarse un sustituto de los medicamentos prescritos.

Es importante recordar que los remedios caseros no deben reemplazar ninguna indicación médica y, siempre que sea posible, deben usarse con el conocimiento del médico. Además, algunas plantas medicinales pueden causar efectos secundarios o interacciones con medicamentos, y pueden no ser seguras durante el embarazo o en niños. Por ello, no deben utilizarse en mujeres embarazadas, en periodo de lactancia o en menores sin orientación médica.

Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la orientación médica. No interrumpa ningún tratamiento sin la debida asesoría.
Taza de té de ginseng para aliviar la fatiga y el cansancio en la tuberculosis

Principales remedios caseros

Los remedios caseros para aliviar los síntomas asociados con la tuberculosis son:

1. Para la tos con flema

La tos con flema se puede aliviar fácilmente en casa. Para esto, el paso más importante consiste en mantener el cuerpo bien hidratado, para que las secreciones respiratorias se vuelvan más fluidas y se eliminen más fácilmente.

Para hacer esto, el primer paso debe ser aumentar la cantidad de agua ingerida durante el día, aproximadamente 2 litros.

Además, se recomienda hacer algunas nebulizaciones, que se pueden hacer inhalando el vapor del baño o los vapores liberados por una olla de agua hirviendo. En esta agua hirviendo pueden ser adicionadas plantas con propiedades expectorantes, como eucalipto o altea, por ejemplo. Conozca otras opciones de nebulizaciones caseras.

En algunos casos, pueden ser usados algunos tés para intentar controlar la tos y eliminar el exceso de secreciones, como el té de albahaca o jengibre, por ejemplo.

Cómo hacer el té: colocar 1 cucharada de albahaca o 1 cm de la raíz de jengibre en una taza de agua hirviendo y dejar reposar por 10 minutos. Luego, colar y beber 2 a 3 veces al día.

Conozca otras formas naturales de eliminar la tos y la flema:

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2. Para la fiebre alta

Para la fiebre alta una de las mejores opciones naturales es el té de sauce blanco, pues esta planta contiene una sustancia similar a la aspirina, que además de reducir la temperatura corporal en caso de fiebre, también alivia la sensación de dolor en el cuerpo.

Otra opción para aliviar la fiebre es el tanaceto o matricaria (Tacanetum parthenium), una planta muy usada en países como Inglaterra o Francia para tratar la fiebre, conocida como Feverfew qué significa "poca fiebre". Esta puede consumirse en forma de té, cápsulas o en suplemento en polvo.

Cómo hacer el té: para preparar el té de sauce blanco se debe agregar en una olla 1 cucharadita de corteza de sauce seca y picada y 1 taza de agua. Llevar a ebullición y dejar hervir durante 10 minutos, colar y beber hasta 2 tazas al día.

En el caso del té de matricaria, se deben colocar 2 cucharadas de hojas secas de las partes aéreas de matricaria en 1 taza de agua hirviendo. Dejar reposar durante 5 a 10 minutos, colar y beber. Este té, puede ser bebido en intervalos de 3 a 4 horas, por ejemplo.

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3. Para dolor en el pecho

Como la tuberculosis causa mucha tos, es común que aparezca dolor en el pecho, que normalmente, proviene del esfuerzo excesivo de los músculos de la respiración.

Por lo tanto, una buena técnica casera para aliviar la molestia en el pecho, es hacer una compresa con árnica para aplicar en la región dolorida. Esta planta tiene propiedades analgésicas que en contacto con la piel reducen el dolor y alivian el cansancio muscular.

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Cómo hacer la compresa: colocar 2 cucharadas de hojas de árnica en un recipiente y cubrir con 150 ml de agua hirviendo y dejar reposar por 10 minutos. Colar y usar una gasa para mojar en este té, usar tibio varias veces al día sobre el área adolorida.

4. Para el cansancio y falta de energía

El ginseng es una planta medicinal con muy buenos beneficios, entre ellos, aumentar la capacidad del cuerpo en casos de cansancio o indisposición, por esto, el té puede ser usado durante todo el tratamiento de la tuberculosis, combatiendo los síntomas de cansancio de la enfermedad, pero también del uso continuo del antibiótico. Vea para qué sirve el ginseng.

Cómo hacer el té: colocar 1 cucharada de la raíz de ginseng en 150 mL de agua hirviendo y dejar reposar por 10 minutos. Colar y beber 3 veces al día, durante 3 a 4 semanas. Otra opción es usar el ginseng en cápsulas, bajo orientación de un fitoterapeuta.

5. Para fortalecer el sistema inmunitario

Para ayudar a combatir al microorganismo causante de la tuberculosis, se puede tomar té de equinácea o astrágalo, pues estas plantas tienen propiedades inmunoestimulantes que ayudan a mejorar las defensas del organismo y facilitar la cura de la tuberculosis.

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Cómo hacer el té: colocar 1 cucharada de una de las plantas mencionadas en 500 ml de agua hirviendo y dejar reposar por 5 minutos. Colar y beber luego, al menos 2 veces al día. Conozca otras recetas naturales para aumentar las defensas del organismo.

Cómo garantizar una recuperación más rápida

El tratamiento de la tuberculosis suele durar varios meses. En la tuberculosis pulmonar sensible a los medicamentos, el tratamiento suele durar entre 4 y 6 meses, aunque en algunos casos puede extenderse a 9 meses, dependiendo del esquema indicado y de la respuesta al tratamiento.

En la tuberculosis resistente, el tratamiento puede ser más prolongado, aunque actualmente existen opciones más cortas en personas seleccionadas.

En general, los síntomas pueden empezar a mejorar en las primeras semanas después de iniciar los medicamentos, pero es fundamental seguir el tratamiento hasta el final y no suspenderlo por cuenta propia, incluso si la persona se siente mejor. Interrumpirlo antes de tiempo aumenta el riesgo de que la enfermedad regrese y de desarrollar tuberculosis resistente.

Durante el tratamiento, el médico suele pedir exámenes de control, como baciloscopia o cultivo de esputo, para comprobar la respuesta. Sin embargo, aunque los controles salgan negativos, por lo general se debe completar toda la duración del esquema. En algunos casos específicos (por ejemplo, si el cultivo continúa positivo a los 2 meses), el médico puede ajustar o prolongar el tratamiento.

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