Parálisis facial: qué es, síntomas, causas y tratamiento

Revisión médica: Dr.ª Clarisse Bezerra
Medicina Familiar
noviembre 2020

La parálisis facial, también conocida como parálisis facial periférica o parálisis facial de Bell, es un trastorno neurológico que ocurre cuando el nervio facial se ve afectado por alguna razón, llevando a la aparición de síntomas como dificultad para mover la cara, falta de expresión en una parte de la cara o apenas una sensación de hormigueo.

En la mayoría de las veces, la parálisis facial es temporal, originada por una inflamación alrededor del nervio generando una compresión que desencadena los síntomas, siendo más común, después de una infección por el virus del herpes simple y herpes zoster, pero también por citomegalovirus (CMV), Epstein-Barr (EBV), rubéola, paperas o por enfermedades inmunes, como la enfermedad de Lyme.

De esta manera, si observa una parálisis, es importante consultar a un médico para identificar, si hay algún otro problema que necesite de tratamiento. Además, si surgen otros síntomas como desorientación, debilidad en otras partes del cuerpo, fiebre o desmayo, es importante acudir inmediatamente al médico.

Principales síntomas

Los síntomas más frecuentes de la parálisis facial son:

  • Boca torcida, que es más evidente cuando se intenta sonreir;

  • Boca seca;

  • Falta de expresión en un lado de la cara;

  • Incapacidad para cerrar uno de los ojos, levantar una ceja o fruncir el ceño;

  • Dolor u hormigueo en la cabeza o en la mandíbula;

  • Aumento de la sensibilidad del sonido, en uno de los oídos.

El diagnóstico de la parálisis facial se realiza a través de la observación del médico y en la mayoría de las veces no es necesario realizar exámenes complementarios. Sin embargo, para certificar que se trata solo de una parálisis facial periférica, se puede recurrir a la resonancia magnética, electroneuromiografía y exámenes de sangre, por ejemplo, para encontrar el diagnóstico exacto.

Qué puede causar la parálisis

La parálisis facial es una condición que ocurre debido al comprometimiento de los nervios faciales, donde los músculos encargados de la movilidad y expresión de la cara se paralizan, originando debilidad repentina y temporal de los músculos faciales. Algunas de las posibles causas de la parálisis son: cambios bruscos de temperatura, estrés, traumatismo, infecciones viral por herpes simple, herpes zóster, citomegalovirus u otros, y raramente pueden ser consecuencia de otras enfermedades.

Asimismo, la parálisis puede ocurrir en el trayecto del nervio facial dentro o fuera del cerebro. Cuando ocurre dentro del cerebro, es una consecuencia del ACV y viene acompañado de otros síntomas y secuelas. Cuando ocurre fuera del cerebro, en el trayecto de la cara, es más fácil de ser tratada y en este caso, es llamada parálisis facial periférica o de Bell.

Cómo se realiza el tratamiento

Generalmente, el tratamiento para la parálisis facial consiste en la administración de medicamentos corticosteroides, como la prednisona, que se puede asociar a un antiviral como el valaciclovir, sin embargo, el medico, solo lo recomienda en algunas situaciones.

Además, es necesario hacer fisioterapia y aplicar colirios lubricantes para prevenir la sequedad ocular. El uso de colirios o de lágrimas artificiales, es esencial para mantener el ojo afectado, debidamente hidratado y disminuir el riesgo de lesiones en la córnea. Para dormir, se debe aplicar una pomada recetada por el médico y usar una protección en los ojos, como una venda.

Las personas que sienten dolor asociado a la parálisis, pueden usar un analgésico o un antiinflamatorio, como paracetamol o ibuprofeno.

Cómo se realiza la fisioterapia

La fisioterapia utiliza ejercicios faciales para fortalecer los músculos y mejorar los movimientos y expresiones de la cara. No obstante, es importante que estos ejercicios sean realizados varias veces al día, todos los días, para potenciar el tratamiento.

Por consiguiente, además de las sesiones con el fisioterapeuta, es esencial hacer los ejercicios en casa y, en algunos casos, podría ser necesario realizar algunas sesiones con un fonoaudiólogo. Vea más detalles sobre cómo debe ser la fisioterapia.

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Atualizado por Andreina De Almeida Rodríguez - Nutricionista, em noviembre de 2020. Revisión médica por Dr.ª Clarisse Bezerra - Medicina Familiar, em abril de 2020.

Bibliografía

  • BERKSHIRE HEALTHCARE - NHS FOUNDATION TRUST. Bell’s palsy Information and advice. 2017. Disponível em: <https://www.berkshirehealthcare.nhs.uk/media/168323/bells_palsy_leaflet.pdf>. Acceso en 12 dic 2019
  • BRITISH JOURNAL OF FAMILY MEDICINE. BELL’S PALSY: A REVIEW. 2015. Disponível em: <https://www.bjfm.co.uk/media/5112/bjfm_may-2015_23-26_bells_palsy.pdf>. Acceso en 12 dic 2019
Revisión médica:
Dr.ª Clarisse Bezerra
Medicina Familiar
Médica formada por el Centro Universitario Christus y especialista en Salud Familiar por la Universidad Estácio de Sá. Registro CRM-CE nº 16976.