Sí, una persona con Helicobacter pylori puede contagiar a su familia, especialmente cuando vive con otras personas en la misma casa. La transmisión puede ocurrir por contacto cercano y por falta de higiene adecuada.
El contagio de Helicobacter pylori puede ocurrir por contacto con saliva, vómito o heces, así como por agua, alimentos o superficies contaminadas. Por eso, lavarse bien las manos y cuidar la higiene de los alimentos ayuda a reducir el riesgo.
Tener Helicobacter pylori no significa que toda la familia se contagiará. Sin embargo, cuando varias personas de la casa tienen molestias digestivas, puede ser necesario que sean evaluadas por un médico. Vea más sobre la Helicobacter Pylori.
Se debe acudir al gastroenterólogo si hay dolor fuerte o persistente en el estómago, ya que puede indicar gastritis, úlcera u otra complicación relacionada con Helicobacter pylori.