Un nivel de 160 mg/dL de glucosa en ayunas no se considera normal, ya que los valores saludables de glucosa en sangre deben ser menores de 100 mg/dL.
Cuando la glucosa en ayunas alcanza o supera los 126 mg/dL, se considera un criterio diagnóstico de diabetes, por lo que un valor de 160 mg/dL se encuentra muy por encima de lo recomendado.
Mantener el azúcar elevada de forma continua puede causar daños en el cuerpo, por lo que es fundamental controlarla a tiempo para evitar complicaciones mayores, como daño en los riñones, problemas de visión o enfermedades cardiovasculares. Conozca más sobre la diabetes y su tratamiento.
Por este motivo, ante niveles elevados de glucosa en sangre, se recomienda consultar al médico general o endocrinólogo para confirmar el diagnóstico, evaluar el estado de salud e indicar el tratamiento más adecuado.