Tomar agua con sal puede ser útil solo si contiene la cantidad adecuada de sal y azúcar, ya que ayuda a rehidratar el cuerpo en casos de diarrea. Sin embargo, cuando la concentración de sal es alta, puede resultar perjudicial.
El exceso de sal en el agua provoca que el organismo pierda líquidos, ya que favorece la salida de agua de las células, lo que puede provocar una deshidratación.
Además, beber agua con mucha sal puede causar intoxicación, afectando el funcionamiento del cerebro y generando síntomas graves como convulsiones. Conozca más sobre los síntomas de deshidratación y su tratamiento.
Se recomienda buscar atención médica si una persona ingiere agua con sal o si aparecen signos de deshidratación intensa, como somnolencia o confusión, para evitar las complicaciones, como la enfermedad renal.