La diarrea que dura más de cuatro semanas se considera crónica y puede estar relacionada con trastornos digestivos persistentes que afectan la capacidad del intestino para absorber líquidos y nutrientes de forma adecuada.
También puede deberse a una inflamación del colon, que provoca evacuaciones líquidas frecuentes, o al síndrome del intestino irritable, una de las causas más comunes de diarrea persistente.
Debido a que la diarrea persistente puede tener diversas causas y provocar deshidratación u otras complicaciones para la salud, es importante acudir al médico para identificar su origen e iniciar el tratamiento más adecuado. Conozca cuáles son los síntomas de deshidratación leve, moderada y severa.
Además, se recomienda evitar el uso de medicamentos para detener las evacuaciones sin orientación médica, ya que podrían retrasar el diagnóstico o empeorar algunas de las causas subyacentes de la diarrea.