El ibuprofeno puede usarse para tratar el dolor de cabeza, especialmente en casos de cefalea tensional o en crisis leves a moderadas de migraña, ya que ayuda a disminuir el dolor y la inflamación en el organismo.
En adultos, generalmente puede utilizarse cada 4 a 6 horas si es necesario, respetando siempre la dosis máxima indicada en el prospecto. Aunque es un medicamento de venta común, es importante contar con la orientación de un médico, especialmente en relación con la dosis y la duración del tratamiento, ya que su uso excesivo puede aumentar el riesgo de efectos secundarios.
Aunque puede aliviar el dolor rápidamente, el ibuprofeno puede irritar el estómago, por lo que no se recomienda su uso frecuente. Además, el uso de analgésicos más de 2 a 3 días por semana también puede provocar dolor de cabeza. En este caso, se conoce como “cefalea por rebote”, que puede mantener o incluso empeorar el dolor inicial.
Si el dolor de cabeza es muy intenso, frecuente, diferente a lo habitual o aparece acompañado de síntomas como fiebre alta, rigidez en el cuello, debilidad o alteraciones de la visión, es importante consultar a un médico general o neurólogo. Vea cuándo el dolor de cabeza puede indicar algo más serio.