La lesión medular ocurre cuando la médula espinal sufre algún daño, lo que puede afectar el movimiento, la sensibilidad y algunas funciones del cuerpo por debajo del área lesionada, provocando limitaciones temporales o permanentes.
La médula espinal es la parte del sistema nervioso central que se encuentra dentro de la columna vertebral, desde la base del cráneo hasta la región lumbar. Su función es conectar el cerebro con el resto del cuerpo para transmitir mensajes, recibir estímulos y controlar los movimientos.
Lea también: Médula espinal: qué es, función y partes tuasaude.com/es/medula-espinalLa lesión medular requiere atención médica inmediata. Es importante llamar al servicio de emergencias y evitar mover a la persona, para que reciba el tratamiento adecuado, como la inmovilización de la columna y, en algunos casos, cirugía para aliviar la presión sobre la médula y estabilizar la columna.
Síntomas de lesión medular
Los síntomas dependen de la ubicación y la gravedad de la lesión medular y pueden incluir:
- Pérdida de movimiento temporal o parálisis;
- Debilidad muscular;
- Músculos rígidos o flácidos;
- Pérdida de coordinación y equilibrio;
- Espasmos o reflejos exagerados;
- Pérdida o alteración de la sensibilidad al calor, frío y tacto;
- Entumecimiento u hormigueo;
- Pérdida de la percepción de la posición del cuerpo.
Además, la lesión medular puede causar dolor intenso o presión en el cuello, cabeza o espalda, pérdida del control de la vejiga o el intestino y dificultad para respirar, señales que requieren atención médica inmediata.
Otros síntomas, como cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la temperatura corporal, pueden aparecer de forma gradual o desarrollarse con el tiempo debido a complicaciones.
Cómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico de la lesión medular lo realiza un neurólogo o neurocirujano, inicialmente mediante una exploración física para evaluar el movimiento, la sensibilidad, los reflejos, la respiración y la capacidad de respuesta.
El médico puede solicitar una evaluación neurológica más detallada para medir la fuerza muscular, la sensibilidad y los reflejos, la cual puede repetirse días después para valorar la gravedad de la lesión.
También se utilizan estudios de imagen para observar la médula espinal y la columna, como radiografía, tomografía computarizada y resonancia magnética, que permiten identificar fracturas, compresiones u otras lesiones.
Asimismo, pruebas eléctricas como la electromiografía y los estudios de conducción nerviosa pueden ayudar a localizar con precisión la lesión medular. Vea cómo es realizada la electromiografía.
Tipos de lesión medular
Los principales tipos de lesión medular son:
1. Lesión medular incompleta
En este tipo de lesión, la médula aún puede transmitir algunas señales entre el cerebro y el cuerpo, por lo que se conserva parte de la sensibilidad y el movimiento por debajo del área afectada.
2. Lesión medular completa
En la lesión medular completa, toda la comunicación nerviosa por debajo del punto de la lesión se interrumpe, lo que provoca pérdida total del movimiento, la sensibilidad y el control de las funciones corporales.
3. Lesión medular cervical
La lesión medular cervical ocurre en la región del cuello y puede afectar brazos, manos, tronco, piernas y órganos pélvicos. Si la lesión es completa, puede provocar tetraplejia, es decir, la parálisis de los brazos y las piernas.
4. Lesión medular torácica
Este tipo de lesión ocurre en la región torácica y puede afectar el tronco, parte del pecho, algunos músculos de la espalda y órganos internos, pudiendo causar paraplejia, es decir, la parálisis de las piernas.
5. Lesión medular lumbar
La lesión medular lumbar afecta la parte baja de la espalda y puede comprometer el abdomen inferior, la espalda, las piernas, los glúteos y parte de los órganos genitales externos, causando paraplejia, que puede ser parcial o completa.
6. Lesión medular sacra
En la lesión medular sacra pueden verse afectados los muslos, la parte baja de las piernas, los pies, los órganos genitales externos y la zona alrededor del ano, pudiendo provocar paraplejia.
Posibles causas
La lesión medular suele ocurrir por impactos súbitos y violentos en la columna, que pueden fracturar, desplazar, comprimir o dañar las vértebras.
Entre las causas más comunes están los accidentes de tráfico, las caídas, las heridas por armas de fuego u objetos punzocortantes, así como las lesiones deportivas o recreativas, como los clavados en aguas poco profundas.
También puede deberse a enfermedades que afectan la médula de forma progresiva, como artritis, cáncer de columna, osteoporosis, infecciones o inflamaciones de la médula, degeneración discal, quistes, hernias discales e isquemia.
Otras causas incluyen enfermedades autoinmunes y genéticas, como esclerosis múltiple, mielitis transversa, espina bífida y paraplejia espástica hereditaria.
Tratamiento de la lesión medular
Inicialmente, se debe llamar de inmediato al servicio de emergencias y evitar mover a la persona. Posteriormente, el tratamiento puede incluir los siguientes pasos:
- Inmovilización de la columna: se realiza de forma inmediata para evitar movimientos que puedan empeorar la lesión, utilizando collar cervical y tabla rígida durante el traslado y la atención inicial;
- Cirugía: se indica para aliviar la presión sobre la médula, retirar fragmentos óseos, hernias de disco u objetos que compriman la columna y estabilizar la estructura vertebral, lo que puede aumentar las posibilidades de recuperación funcional;
- Medicamentos: se utilizan para reducir la inflamación y la hinchazón alrededor de la médula espinal y proteger los nervios restantes, como los corticosteroides. También pueden indicarse analgésicos, como paracetamol u opioides, y relajantes musculares, como baclofeno o tizanidina, para reducir la rigidez muscular.
Además, algunos tratamientos experimentales para la lesión medular incluyen la neuroprotección mediante medicamentos que protegen las células nerviosas restantes, y la reparación y regeneración, que estimulan la autorreparación de la médula.
También se estudian terapias con células madre para sustituir nervios dañados, así como la neuroplasticidad, que reentrena los circuitos nerviosos para restaurar funciones corporales y mejorar la movilidad.
¿La lesión medular tiene cura?
Actualmente, la lesión medular no tiene cura, ya que la médula espinal no se regenera como otros nervios del cuerpo, por lo que el daño suele ser permanente, especialmente en lesiones completas.
Sin embargo, la recuperación depende del tipo y la gravedad de la lesión, siendo más probable en lesiones incompletas, donde puede haber recuperación parcial, especialmente en los primeros seis meses.
Rehabilitación de la lesión medular
La rehabilitación es fundamental en la lesión medular y se enfoca en recuperar la funcionalidad, la independencia y la calidad de vida de la persona. Se realiza por un equipo multidisciplinario formado por fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos y personal de enfermería.
La fisioterapia ayuda a fortalecer los músculos, mejorar la movilidad y prevenir complicaciones, como la espasticidad y la pérdida de fuerza, mediante kinesioterapia.
La terapia ocupacional ayuda a recuperar habilidades para las actividades diarias, como vestirse, alimentarse, la higiene personal y el uso del baño, así como entrenar adaptaciones para las limitaciones físicas.
También pueden utilizarse tecnologías de asistencia como sillas de ruedas adaptadas, órtesis y dispositivos electrónicos para mejorar la independencia y facilitar la movilidad.
Asimismo, la rehabilitación también incluye apoyo emocional, brindando acompañamiento psicológico para afrontar el impacto de la lesión, y promueve actividades de recreación y socialización, favoreciendo el bienestar, la expresión personal y la integración social.