Los bochornos, también conocidos como sofocos, oleadas de calor o calores súbitos, son sensaciones repentinas de calor que afectan principalmente al rostro, el cuello y el pecho. Son frecuentes durante la perimenopausia y la menopausia, pero también pueden aparecer por hipogonadismo, tratamientos contra el cáncer, algunos medicamentos, la extirpación de ambos ovarios, el embarazo o el posparto.
Durante un bochorno puede presentarse sudoración, enrojecimiento de la piel, palpitaciones y, cuando el episodio termina, sensación de frío o escalofríos. La intensidad, la duración y la frecuencia varían de una persona a otra.
Los bochornos se relacionan con alteraciones en el centro del cerebro que regula la temperatura corporal. La disminución de hormonas sexuales, especialmente de los estrógenos, puede hacer que el hipotálamo active la sudoración y la dilatación de los vasos sanguíneos ante pequeños cambios de temperatura.
8 posibles causas
Las principales causas de bochornos son:
1. Menopausia
Los bochornos son uno de los síntomas más frecuentes de la perimenopausia y la menopausia. Aparecen principalmente debido a la disminución y fluctuación de los niveles de estrógenos.
Pueden comenzar meses o años antes de la última menstruación y presentarse en distintos momentos del día o durante la noche, cuando se conocen como sudores nocturnos.
Qué hacer: el tratamiento depende de la intensidad de los síntomas, la edad y el estado de salud de la mujer. El ginecólogo puede recomendar terapia hormonal o tratamientos no hormonales, como determinados antidepresivos, gabapentina o medicamentos que actúan sobre los receptores de neuroquinina.
Los suplementos naturales no deben utilizarse sin orientación profesional, ya que su eficacia no siempre está comprobada y pueden causar efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos.
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El hipogonadismo masculino (andropausia) ocurre cuando los testículos no producen suficiente testosterona o cuando existe una alteración en las glándulas que controlan su producción.
Cuando los niveles de testosterona son muy bajos, pueden aparecer bochornos, disminución del deseo sexual, problemas de erección, pérdida de masa muscular, cansancio y cambios de humor. Vea cómo identificar los síntomas de la andropausia.
Qué hacer: se debe consultar a un urólogo o endocrinólogo. El diagnóstico requiere síntomas compatibles y niveles bajos de testosterona confirmados mediante análisis realizados generalmente por la mañana.
La terapia con testosterona solo debe utilizarse cuando esté indicada y después de evaluar sus posibles riesgos.
Lea también: Hipogonadismo masculino y femenino: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/hipogonadismo3. Tratamientos contra el cáncer de mama
Los bochornos son frecuentes en mujeres que reciben determinados tratamientos contra el cáncer de mama, como quimioterapia, supresión de la función ovárica, tamoxifeno o inhibidores de la aromatasa.
Estos tratamientos pueden reducir los niveles de estrógenos o impedir su acción, provocando síntomas parecidos a los de la menopausia.
Lea también: Cáncer de mama: qué es, síntomas, etapas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/cancer-de-mamaQué hacer: se debe consultar al oncólogo para valorar tratamientos no hormonales. En mujeres con antecedentes de cáncer de mama sensible a las hormonas, la terapia hormonal sistémica generalmente no es la primera opción y debe evaluarse individualmente.
Los productos naturales tampoco deben utilizarse sin autorización médica, ya que algunos pueden tener actividad hormonal o interactuar con el tratamiento oncológico.
4. Extirpación de ambos ovarios
La extirpación quirúrgica de ambos ovarios antes de la menopausia natural provoca una disminución brusca de estrógenos y el inicio inmediato de la menopausia quirúrgica.
Además de bochornos, puede causar sudores nocturnos, sequedad vaginal, alteraciones del sueño y cambios de humor.
La extirpación de un solo ovario no suele provocar una menopausia inmediata cuando el otro ovario continúa funcionando.
Qué hacer: el tratamiento debe ser indicado por el ginecólogo y depende de la edad, la razón de la cirugía y las contraindicaciones de cada mujer. Puede incluir terapia hormonal o medicamentos no hormonales.
5. Efectos secundarios de medicamentos
Algunos medicamentos pueden causar bochornos y sudores nocturnos, especialmente aquellos que modifican las concentraciones o la acción de las hormonas sexuales.
Entre ellos se encuentran la leuprorelina, el tamoxifeno, los inhibidores de la aromatasa y otros tratamientos utilizados para el cáncer de mama, cáncer de próstata, endometriosis, miomas uterinos o pubertad precoz.
También se han relacionado con estos síntomas algunos opioides, antidepresivos tricíclicos y corticoides.
Qué hacer: no se debe suspender ni modificar la dosis del medicamento sin consultar al médico. Si los síntomas son intensos, el profesional puede ajustar el tratamiento o indicar medidas para controlarlos.
6. Terapia hormonal para el cáncer de próstata
La terapia de privación androgénica utilizada para tratar el cáncer de próstata reduce la producción o la acción de la testosterona.
Como consecuencia, puede causar bochornos, sudoración nocturna, disminución del deseo sexual, pérdida de masa muscular y cansancio.
Qué hacer: el tratamiento no debe suspenderse por cuenta propia. El oncólogo o urólogo puede recomendar medicamentos o medidas no farmacológicas para reducir los bochornos.
Los síntomas pueden mejorar después de finalizar el tratamiento, pero no siempre desaparecen inmediatamente.
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El hipertiroidismo ocurre cuando la tiroides produce más hormonas de las que el organismo necesita, acelerando diferentes funciones corporales.
Puede causar intolerancia al calor, sudoración excesiva, palpitaciones, temblores, ansiedad, cansancio, diarrea y pérdida de peso. Estas manifestaciones pueden confundirse con bochornos, aunque normalmente la sensación de calor es más persistente y menos episódica.
Qué hacer: se debe consultar a un endocrinólogo para realizar análisis de la función tiroidea. El tratamiento depende de la causa y puede incluir medicamentos antitiroideos, yodo radiactivo o cirugía.
Vea en el video a continuación qué comer para ayudar a regular la tiroides:
Alimentación para problemas en la tiroides
04:47 | 299.930 visualizações8. Embarazo y posparto
Algunas mujeres presentan bochornos o sudores nocturnos durante el embarazo y después del parto. Estos síntomas pueden estar relacionados con los cambios hormonales, el aumento del flujo sanguíneo y las modificaciones en la regulación de la temperatura corporal.
Qué hacer: se recomienda utilizar ropa holgada y transpirable, mantener los ambientes ventilados, beber agua y evitar duchas o espacios excesivamente calientes.
Si la sensación de calor se acompaña de fiebre, escalofríos persistentes, palpitaciones intensas, dificultad para respirar o malestar importante, se debe consultar al obstetra, ya que puede existir otra causa que necesite tratamiento.