Artrosis facetaria: síntomas, diagnóstico, causas y tratamiento

La artrosis facetaria es el desgaste de las articulaciones que se encuentran en la parte posterior de las vértebras y ayudan a sostener y mover la columna. Con el tiempo, estas articulaciones pueden sufrir alteraciones que causan dolor y rigidez.

Estos síntomas pueden empeorar al moverse o permanecer mucho tiempo en la misma posición y, en algunos casos, pueden extenderse a regiones cercanas, como los brazos, cuando se trata de artrosis cervical, o las piernas, cuando afecta la región lumbar.

El tratamiento debe ser indicado por el ortopedista y generalmente incluye fisioterapia y ejercicios, medicamentos para aliviar el dolor y, en ciertas ocasiones, infiltraciones u otros procedimientos para controlar los síntomas.

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Síntomas de artrosis facetaria

Los principales síntomas de artrosis facetaria son:

  • Dolor en la columna, principalmente en el cuello o la región lumbar;
  • Rigidez en la columna, después de permanecer mucho tiempo en la misma posición;
  • Dolor que empeora con algunos movimientos, como inclinar o girar el cuerpo;
  • Dificultad para mover la columna;
  • Sensibilidad en la región afectada.

Los síntomas varían según la región afectada y no siempre están presentes. Cuando aparecen, lo más común es que el dolor sea localizado o se extienda a regiones cercanas, como los hombros, la espalda o los glúteos.

¿La artrosis facetaria es grave?

La artrosis facetaria generalmente no es grave, pero puede causar dolor y limitar los movimientos de la columna, principalmente cuando está más avanzada.

Sin embargo, cuando el desgaste contribuye al estrechamiento del canal vertebral o de los espacios por donde pasan los nervios, pueden aparecer síntomas más importantes, como dolor irradiado, hormigueo, entumecimiento o debilidad.

Tipos de artrosis facetaria

Los principales tipos de artrosis facetaria incluyen:

1. Artrosis facetaria lumbar

La artrosis facetaria lumbar afecta las articulaciones de la parte posterior de las vértebras de la región lumbar y puede causar dolor y rigidez en la parte baja de la espalda.

El dolor puede empeorar al mover o extender la columna y, en algunos casos, puede extenderse a los glúteos o los muslos. Conozca otras causas de dolor lumbar.

2. Artrosis facetaria cervical

La artrosis facetaria cervical afecta las articulaciones de las vértebras del cuello y puede causar dolor y rigidez en esta región, que puede extenderse a los hombros y la parte superior de la espalda.

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3. Artrosis facetaria bilateral

La artrosis facetaria bilateral ocurre cuando afecta las articulaciones facetarias de ambos lados de la columna, derecho e izquierdo, y puede presentarse en la región cervical o lumbar.

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico de la artrosis facetaria lo realiza principalmente el ortopedista, quien evalúa los síntomas y los antecedentes de salud y realiza un examen físico, observando los movimientos de la columna y los puntos de dolor.

Cuando es necesario, el médico puede solicitar estudios de imagen, como radiografía, tomografía computarizada o resonancia magnética, para identificar signos de desgaste en las articulaciones facetarias. Vea cuándo está indicada la resonancia magnética.

En algunos casos, puede realizarse un bloqueo diagnóstico, mediante la aplicación de un anestésico cerca de la articulación o de los nervios que transmiten el dolor. La mejoría de los síntomas después del procedimiento puede ayudar a confirmar el origen del dolor.

Causas de la artrosis facetaria

La artrosis facetaria puede estar relacionada con factores como:

  • Envejecimiento;
  • Sobrecarga o esfuerzo repetitivo de la columna;
  • Exceso de peso;
  • Lesiones o traumatismos en la columna;
  • Alteraciones en la estructura o alineación de la columna, como escoliosis.

Además, la artrosis facetaria también puede estar relacionada con el sedentarismo, que puede favorecer la pérdida de fuerza y estabilidad de los músculos que sostienen la columna.

Tratamiento de la artrosis facetaria

El tratamiento de la artrosis facetaria varía según la intensidad del dolor, la región afectada y la presencia de otras alteraciones en la columna.

Generalmente, el tratamiento incluye:

1. Fisioterapia

La fisioterapia puede ayudar a reducir el dolor, mejorar la movilidad y fortalecer los músculos que dan soporte a la columna.

El tratamiento puede incluir ejercicios de fortalecimiento del abdomen y de los músculos de la espalda, estiramientos, ejercicios de movilidad y entrenamiento de postura, adaptados a la región afectada y a la condición de cada persona.

También pueden utilizarse recursos como terapia manual y aplicación de calor o frío para aliviar los síntomas.

2. Medicamentos

Los medicamentos que pueden ser indicados por el médico incluyen:

  • Analgésicos, como el paracetamol, para aliviar el dolor, principalmente durante los periodos de empeoramiento de los síntomas;
  • Antiinflamatorios, como ibuprofeno, naproxeno o diclofenaco, para reducir el dolor y la inflamación, generalmente durante el menor tiempo posible.

En casos de dolor persistente, el médico puede considerar otras opciones de tratamiento en lugar de mantener los antiinflamatorios de forma continua.

3. Infiltración

La infiltración puede estar indicada cuando el dolor no mejora con el tratamiento inicial. El procedimiento consiste en aplicar un anestésico local, con o sin corticosteroides, cerca de la articulación facetaria o de los nervios que transmiten el dolor, lo que puede ayudar a aliviar los síntomas.

4. Ablación por radiofrecuencia

La ablación por radiofrecuencia puede estar indicada para personas con dolor facetario persistente que presentan mejoría después de un bloqueo diagnóstico.

El procedimiento utiliza calor para interrumpir temporalmente la transmisión de las señales de dolor por los nervios que llegan a las articulaciones facetarias. Vea cómo se realiza la ablación por radiofrecuencia.

5. Cirugía

La cirugía generalmente no es necesaria para tratar la artrosis facetaria de forma aislada.

Puede considerarse cuando la artrosis está asociada con otras alteraciones que causan compresión de los nervios o de la médula, como estenosis del canal vertebral o hernia de disco, y los síntomas persisten incluso después de otros tratamientos.

Dependiendo de la causa, pueden indicarse procedimientos como descompresión de los nervios o artrodesis de las vértebras.

¿La artrosis facetaria tiene cura?

La artrosis facetaria no tiene cura, ya que es una alteración degenerativa, es decir, que ocurre debido al desgaste progresivo de las articulaciones. Sin embargo, el tratamiento puede ayudar a aliviar el dolor, mejorar los movimientos y controlar los síntomas.