La angioplastia es un procedimiento médico utilizado para abrir arterias que están estrechas o bloqueadas, especialmente las arterias coronarias del corazón, con el objetivo de restablecer el flujo sanguíneo.
Está indicada en situaciones como infarto, angina persistente, isquemia o en casos de obstrucción arterial grave, ya que permite mejorar la circulación, aliviar los síntomas y reducir el riesgo de complicaciones.
Este procedimiento es realizado por el cardiólogo o el cirujano cardiovascular, y también puede emplearse para tratar obstrucciones en otras partes del cuerpo, como el cerebro, los pulmones, el cuello o los riñones.
Principales indicaciones
La angioplastia generalmente está indicada en las siguientes situaciones:
- Infarto agudo de miocardio;
- Angina inestable;
- Angina estable con síntomas persistentes a pesar del tratamiento con medicamentos;
- Isquemia cardíaca.
Además, la angioplastia también puede estar indicada para destapar arterias en otras partes del cuerpo, como los pulmones, el cuello, el cerebro o los riñones.
Este procedimiento permite eliminar la acumulación de placas de grasa o coágulos en las arterias y restablecer el flujo sanguíneo en la zona afectada.
Cateterismo y angioplastia
El cateterismo es un estudio utilizado para identificar alteraciones en las arterias y en las estructuras de los órganos, lo que ayuda en el diagnóstico de enfermedades como infarto, enfermedad coronaria, arritmias y problemas en las válvulas cardíacas.
Lea también: Cateterismo: qué es, tipos, esperanza de vida y riesgos tuasaude.com/es/cateterismoMientras que la angioplastia, es un tratamiento que puede realizarse durante el cateterismo para destapar arterias, generalmente mediante la colocación de un stent, con el objetivo de restablecer un flujo sanguíneo adecuado.
Diferentes tipos
Los principales tipos de angioplastia son:
1. Angioplastia coronaria
La angioplastia coronaria es un procedimiento realizado en las arterias del corazón, conocidas como arterias coronarias, para tratar estrechamientos u obstrucciones causados por placas de grasa o coágulos.
Es el tipo de angioplastia más común y tiene como objetivo restablecer el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco, lo que ayuda a aliviar síntomas como el dolor en el pecho y a reducir el riesgo de infarto.
El procedimiento puede realizarse de forma programada en personas con síntomas persistentes o enfermedad arterial conocida, o en situaciones de urgencia, como durante un infarto agudo de miocardio.
2. Angioplastia con balón
La angioplastia con balón es un procedimiento en el que se introduce en la arteria afectada un pequeño catéter con un balón en la punta, el cual se infla en el sitio del estrechamiento o la obstrucción.
Lea también: Angioplastía con stent: qué es, cómo se realiza (y cuidados) tuasaude.com/es/angioplastia-con-stentEl stent comprime la placa de grasa o el coágulo, lo que permite abrir la arteria y restablecer el flujo sanguíneo normal.
Este tipo de angioplastia rara vez se realiza de forma aislada y, generalmente, se utiliza como un paso previo a la colocación de un stent, ayudando a preparar la arteria para mantenerla abierta de manera más segura y duradera.
3. Angioplastia con stent
La angioplastia con stent es un procedimiento en el que, después de dilatar la arteria con un balón, se coloca un pequeño stent, una malla metálica, en la zona del estrechamiento.
El stent mantiene la arteria abierta, lo que permite que la sangre siga fluyendo normalmente hacia el corazón. Existen stents simples y stents farmacológicos, que liberan medicamentos para reducir el riesgo de una nueva obstrucción.
Este tipo de angioplastia es actualmente el más común y aumenta la eficacia y la seguridad del procedimiento a largo plazo.
Cómo es la preparación
La preparación para la angioplastia comienza con una evaluación médica completa, que incluye análisis de sangre, electrocardiograma y estudios de imagen como el ecocardiograma y, si es necesario, el cateterismo.
La persona también debe informar al médico sobre todos los medicamentos que utiliza, como aspirina, antiinflamatorios o anticoagulantes, para reducir el riesgo de sangrado, además de comunicar cualquier alergia u otra condición de salud.
Antes del procedimiento, generalmente se indica un ayuno de 6 a 8 horas para garantizar mayor seguridad durante la intervención.
Cómo se realiza
La angioplastia es realizada por el cardiólogo o el cirujano cardiovascular y sigue una serie de pasos, como:
- Realizar un acceso venoso para administrar sedación leve, si es necesario;
- Higienizar y aplicar anestesia en el sitio de punción, generalmente en la muñeca o la ingle;
- Introducir un catéter en la arteria;
- Guiar el catéter hasta la arteria bloqueada con ayuda de rayos X;
- Inyectar contraste para identificar el punto exacto del estrechamiento u obstrucción;
- Inflar un pequeño balón en la zona de la obstrucción para dilatar la arteria;
- Colocar un stent para mantener la arteria abierta en la mayoría de los casos;
- Retirar el balón y el catéter, y comprimir el sitio de punción para evitar sangrados.
Generalmente no se utiliza anestesia general, sino anestesia local en el lugar de la punción y, si es necesario, se puede administrar un sedante para ayudar a la persona a relajarse durante el procedimiento.
Durante la angioplastia se realiza una angiografía para confirmar si la sangre está fluyendo correctamente por la arteria tratada. Vea qué es la angiografía y cómo se realiza.
Además, suele administrarse un anticoagulante como la heparina para evitar la formación de coágulos, ajustando la dosis según el riesgo de sangrado y la condición de cada persona.
Después del procedimiento, la persona es llevada a observación y puede recibir el alta el mismo día o permanecer en el hospital durante algunas horas o hasta un día, dependiendo de su evolución clínica.
¿La angioplastia es peligrosa?
La angioplastia se considera un procedimiento seguro y ampliamente utilizado. Sin embargo, como cualquier intervención médica, puede implicar algunos riesgos, aunque las complicaciones graves son poco frecuentes.
El riesgo depende del estado de salud de la persona, de la gravedad de la enfermedad y de la presencia de otras condiciones, como diabetes o insuficiencia renal.
¿Cuánto tiempo dura la angioplastia?
En la mayoría de los casos, la angioplastia dura entre 30 minutos y 1 hora, dependiendo de la complejidad de la obstrucción y del número de arterias que se vayan a tratar.
Cómo es la recuperación
La recuperación después de una angioplastia suele ser rápida y, por lo general, la persona recibe el alta hospitalaria en 1 a 2 días.
Durante los primeros días, se recomienda evitar esfuerzos, como levantar objetos pesados, subir escaleras o realizar actividad física intensa.
También es importante usar correctamente los medicamentos antiplaquetarios, según la indicación médica, y mantener hábitos saludables, como dejar de fumar, llevar una alimentación equilibrada y controlar el peso.
Después del alta hospitalaria, se aconseja beber suficiente líquido para ayudar a eliminar el medio de contraste utilizado durante el procedimiento.
Las actividades más intensas, como el ejercicio o los deportes, suelen retomarse después de aproximadamente 1 a 2 semanas, dependiendo de la evolución de la recuperación y del sitio de la punción.
Posibles complicaciones
Aunque la angioplastia es más segura que una cirugía abierta, puede presentar algunos riesgos, como la formación de coágulos, hemorragia, infección o, en casos raros, daño renal debido al contraste utilizado durante el procedimiento.
Por ello, es importante buscar atención médica de inmediato si aparecen signos como sangrado, dolor, enrojecimiento o hinchazón en el sitio del catéter, fiebre, dolor en el pecho, dificultad para respirar, entumecimiento en un lado del cuerpo o dificultad para hablar o caminar.