La tomografía por emisión de positrones (PET) es un examen de imagen que permite evaluar la actividad metabólica de las células y tejidos del organismo. Se utiliza principalmente para ayudar en el diagnóstico, la estadificación y el seguimiento de diversos tipos de cáncer, además de evaluar la respuesta a los tratamientos oncológicos.
Este examen también puede ser útil en el estudio de algunas enfermedades neurológicas, como ciertos tipos de epilepsia y demencias. La PET suele realizarse junto con una tomografía computarizada (PET/TC), lo que permite combinar información funcional y anatómica para obtener imágenes más detalladas.
La PET es un procedimiento seguro que utiliza pequeñas cantidades de sustancias radiactivas llamadas trazadores. El más utilizado es la fluorodesoxiglucosa (18F-FDG), un compuesto similar a la glucosa que permite identificar áreas con mayor actividad metabólica. La indicación y la interpretación de este examen deben ser realizadas por un médico especialista.
Para qué sirve
La PET sirve para evaluar la actividad metabólica de diferentes tejidos y órganos mediante la administración de un trazador radiactivo, siendo el más utilizado la fluorodesoxiglucosa (FDG), un análogo de la glucosa.
Este examen puede utilizarse para:
- Ayudar en el diagnóstico de distintos tipos de cáncer;
- Determinar la extensión de un tumor y detectar posibles metástasis;
- Evaluar la respuesta al tratamiento oncológico;
- Detectar recurrencias o reaparición del cáncer;
- Investigar enfermedades neurológicas, como epilepsia y algunas demencias;
- Evaluar determinadas enfermedades inflamatorias o infecciosas.
Además de contribuir al diagnóstico, la PET puede aportar información importante sobre la evolución de la enfermedad y ayudar a definir la estrategia terapéutica más adecuada.
Otro tipo de estudio que puede detectar tumores o problemas neurológicos es la resonancia magnetica. Conozca más sobre la resonancia magnética y cómo se realiza.
Cuándo es indicada
La PET puede estar indicada cuando el médico necesita obtener información sobre la actividad metabólica de órganos o tejidos que no puede evaluarse adecuadamente mediante otros estudios de imagen.
Su uso es frecuente en el seguimiento de cánceres como el de pulmón, linfomas, cáncer colorrectal y mieloma múltiple, entre otros. También puede solicitarse para estudiar alteraciones neurológicas o algunas enfermedades inflamatorias.
La indicación del examen depende de la situación clínica de cada persona y debe ser evaluada por el especialista responsable.
Cómo es la preparación
Es importante seguir las indicaciones médicas antes de realizar la PET para evitar interferencias en los resultados.
Por lo general, se recomienda mantener ayuno durante aproximadamente 6 horas antes del examen, evitar realizar actividad física intensa el día previo y mantener una buena hidratación. También es importante informar al médico sobre todos los medicamentos utilizados, ya que algunos pueden requerir ajustes temporales.
Las personas con diabetes pueden realizarse este examen, aunque pueden necesitar una preparación específica para controlar los niveles de glucosa en sangre antes del procedimiento.
Cómo se realiza
La PET se realiza mediante la administración intravenosa de un trazador radiactivo, que suele ser fluorodesoxiglucosa marcada con flúor-18 (18F-FDG).
Después de la aplicación del trazador, normalmente es necesario esperar entre 45 y 60 minutos para permitir su distribución y captación por los tejidos del organismo. Posteriormente, la persona se recuesta en una camilla que se desplaza a través del equipo encargado de captar la radiación emitida por el trazador y transformarla en imágenes.
Las células con mayor actividad metabólica, como ocurre en muchos tumores, suelen captar más glucosa y aparecer con mayor intensidad en las imágenes obtenidas. Esta información ayuda al médico a identificar áreas sospechosas y evaluar la extensión de la enfermedad.
Tras finalizar el examen, se recomienda beber abundante agua para favorecer la eliminación del trazador del organismo. En algunos casos, puede aparecer una leve reacción en el lugar de la inyección, como enrojecimiento o molestia temporal.
Contraindicaciones
La PET tiene pocas contraindicaciones absolutas, pero su realización debe evaluarse cuidadosamente en algunas situaciones.
Por lo general, no se recomienda durante el embarazo, salvo que el beneficio esperado sea superior a los posibles riesgos. En mujeres en período de lactancia, pueden ser necesarias medidas especiales o la suspensión temporal de la lactancia, según el tipo de trazador utilizado.
Las personas con diabetes pueden realizar este examen, aunque es importante controlar adecuadamente los niveles de glucosa antes de la prueba para garantizar resultados precisos.
Asimismo, las personas con enfermedad renal pueden someterse a una PET, aunque pueden requerir una evaluación adicional cuando el estudio incluye el uso de contraste en la tomografía computarizada asociada.