Proteínas totales bajas y altas: causas y valores normales

A medida que las proteínas totales en la sangre reflejan el estado nutricional de la persona, y pueden ser usadas en el diagnóstico de enfermedades renales, hepáticas y de otros padecimientos. Si los niveles de proteínas totales se encontraran alterados, se deben realizar otras pruebas para identificar qué proteínas específica está alterada, para que pueda ser realizado el diagnóstico correcto.

Las proteínas son estructuras muy importantes para el buen funcionamiento del organismo, tomando una variedad de formas como la albúmina, anticuerpos y enzimas, desempeñando funciones como el combate de enfermedades, regulación de las funciones del cuerpo, elaboración de músculo y transporte de sustancias por el cuerpo.

Proteínas totales bajas y altas: causas y valores normales

Valores normales

Los valores normales para personas con edad igual o mayor de 3 años son:

  • Proteínas totales: 6 a 8 g/dL;
  • Albúmina: 3 a 5 g/dL;
  • Globulina: entre 2 y 4 g/dL.

Sin embargo, estos valores deben usarse como una orientación, pudiendo variar ligeramente entre laboratorios.

Para hacer esta prueba, la medición se realiza en el suero que se toma de la muestra de sangre, y normalmente son necesarias entre 3 a 8 horas de ayuno antes de hacer tomar la muestra, sin embargo, se debe consultar al laboratorio para obtener más información sobre la preparación para este examen.

¿Cuándo realizarse el examen?

El examen de las proteínas totales puede formar parte de un examen de rutina, o puede realizarse en casos de pérdida de peso reciente, cuando hay signos y síntomas de enfermedades renales o hepáticas, o para investigar la acumulación de líquidos en los tejidos.

También se puede realizar la medición de fracciones, que consiste en el fraccionamiento de las proteínas en dos grandes grupos, de albúmina y otro con las restantes, en que la mayor parte es de globulina, para hacer un diagnóstico más preciso.

Resultados del examen

La alteración de los niveles de proteínas pueden ser indicadores de varias enfermedades, dependiendo mucho de la proteína que se encuentra alterada.

1. Proteínas totales bajas

Las posibles causas que conducen a la disminución de las proteínas en la sangre son:

  • Alcoholismo crónico;
  • Enfermedades hepáticas, que perjudican la producción de albúmina y de globulina en el hígado;
  • Enfermedades renales, debido a la pérdida de proteínas en la orina;
  • Embarazo;
  • Exceso de hidratación;
  • Cirrosis;
  • Hipertiroidismo;
  • Deficiencia de calcio y vitamina D;
  • Insuficiencia cardíaca;
  • Síndrome de malabsorción.

Además, la desnutrición grave también puede conducir a una reducción de los niveles de proteína en la sangre. Conozca qué comer para normalizar los niveles de proteínas.​​​​​​

2. Proteínas totales elevadas

Las posibles causas que conducen al aumento de las proteínas en la sangre son:

  • Aumento en la producción de anticuerpos en algunas enfermedades infecciosas;
  • Cáncer, principalmente en el mieloma múltiple y en la macroglobulinemia;
  • Enfermedades autoinmunes, como artritis reumatoide y lupus eritematoso sistémico,
  • Enfermedades granulomatosas;
  • Deshidratación, debido a que el plasma sanguíneo se concentra más;
  • Hepatitis B, C y autoinmune;
  • Amiloidosis, que consiste en la acumulación proteica anormal en diversos órganos y tejidos celulares.

A pesar de que la disminución de los niveles proteicos pueden ser señal de desnutrición, una dieta alta en proteínas no eleva los niveles de proteína en la sangre.​​​​​​​

Causas de proteínas en la orina

Las proteínas también pueden cuantificarse en la orina, en casos de proteinuria, en que la cantidad de proteínas es superior a lo normal. Generalmente, las proteínas no logran pasar a través de los glomérulos o filtros renales, durante la filtración de la sangre, debido a su tamaño, pero es normal encontrar cantidades residuales.

Sin embargo, hay algunas situaciones que pueden causar un aumento temporal en los niveles de las proteínas, pudiendo resultar de exposición al frío intenso, calor, fiebre alta, actividad física intensa o estrés, sin ser motivo de preocupación, o un aumento que se prolonga por más el tiempo, pudiendo ser signo de la presencia de alteraciones como enfermedad renal, diabetes, hipertensión o artritis reumatoide, por ejemplo. Conozca más sobre la proteinuria.

¿Fue útil esta información?
Más sobre este tema: