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¿Qué necesitas saber?

Las mejores pomadas cicatrizantes

Las pomadas cicatrizantes son una gran forma de acelerar el proceso de cicatrización de varios tipos de heridas, ya que ayudan a las células de la piel a recuperarse más rápido, siendo una buena opción para tratar heridas causadas por cirugías, golpes o quemaduras.

Normalmente, el uso de este tipo de pomadas también ayuda a evitar infecciones, ya que cierran las heridas y reducen el dolor en la piel más rápido, evitando la formación de cicatrices feas.

Sin embargo, las pomadas sólo deben ser utilizadas bajo la orientación de un médico o enfermero, porque algunas poseen sustancias como antibióticos o antiinflamatorios, que no deben ser utilizadas en todo tipo de heridas y que, por lo tanto, pueden empeorar la herida si no son utilizadas adecuadamente.

Las mejores pomadas cicatrizantes

Principales tipos de pomadas cicatrizantes

Existen muchos tipos de pomadas que ayudan al proceso de cicatrización, sin embargo, algunas de las más utilizadas, de acuerdo con el tipo de herida, son:

  • Después de la cirugía: Neomicina-bacitracina ungüento;
  • Cesárea: Cicalfate;
  • Cortes superficiales: Nebapol, Redermic Hyalu [C] de la roche posay, Neomicina-bacitracina o Bepanthen/beducen;
  • Heridas en el rostro: Crema de cicalfate, Bepanthen/beducen o Cicatricure;
  • Tatuajes: Bepanthen/beducen, Neomicina-bacitracina o Pomadas de Aloe Vera;
  • Quemadura: Recoveron NC, Argentafil, Protosulfil o Furacín.

Estas pomadas normalmente se venden en las farmacias sin récipe médico, por lo que se pueden comprar fácilmente, sin embargo, es aconsejable consultar primero a un dermatólogo para evaluar cuál es la pomada adecuada para el problema a tratar.

Aunque las reacciones adversas como enrojecimiento, ardor o hinchazón son raras después de la aplicación de este tipo de pomadas, pueden ocurrir y, en estos casos, se recomienda lavar inmediatamente la zona y acudir al médico.

Cómo evitar que la cicatriz quede fea

Algunos consejos para que la cicatriz no sea muy evidente, no quede con tejido fibroso y volumen son:

  • Utilizar crema hidratante, mientras más espesa mejor, se debe colocar por encima de la cicatriz todos los dias para que ayude a hidratar la piel; 
  •  Masajear en forma circular y con movimientos hacia arriba y hacia abajo la cicatriz, se debe utilizar el dedo indice y medio. Este masaje puede ser hecho 3 a 5 días después de la cirugía, que es cuando normalmente la cicatriz ya tiene una costra y está seca, esto evita que se forme tejido fibroso y que no quede con volumen;
  • Utilizar protector solar con factor mínimo de 15, debe ser utilizado si el área donde está la cicatriz está expuesta al sol, y debe ser utilizado hasta por lo menos 3 meses después de la cirugía.

Además de esto si quisieras agregar que cicatrice más rápido puedes colocar gel cicatrizante con aloe de vera después de colocarse la crema hidratante, para que el proceso sea más rápido. 

Cuándo no se debe utilizar

En la mayor parte de los casos, las pomadas cicatrizantes vendidas sin récipe médico en la farmacia pueden ser utilizadas sin cualquier contraindicación, sin embargo, las mujeres embarazadas o personas con antecedentes de alergias y piel sensible deben consultar al médico antes.

Las pomadas cicatrizantes ya no hacen efecto después de que la piel está totalmente regenerada y sin costra, y por esto no se aconseja su uso en estos casos.

Cómo hacer una pomada cicatrizante casera

Las mejores pomadas cicatrizantes

Una excelente pomada cicatrizante casera puede ser hecha con una planta llamada persicaria,  ya que ella posee excelentes propiedades cicatrizantes y antiinflamatórias que ayudan en el proceso de cicatrización, y al mismo tiempo que reducen el dolor. 

Esta pomada cicatrizante está indicada para tratar diversos problemas de la piel como heridas cerradas, úlceras, varices y hasta las hemorroides.

Ingredientes

  • 2 cdas de hojas secas de persicaria;
  • 100 ml aceite mineral;
  • 30 ml de parafina líquida.

Método de preparación

Coloque las hojas secas en una olla y cubra con aceite mineral. Coloque a fuego bajo y deje hervir por 10 minutos, revolviendo siempre. A continuación, mezcla este aceite con la misma cantidad de parafina líquida hasta formar una mezcla homogénea. Coloque en un recipiente de vidrio y manténgalo tapado.

Para aplicar la pomada, lave el local con agua y jabón, seque y coloque un poco de la pomada de persicaria suavemente con movimientos circulares.

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