No. Si una mujer está embarazada y toma pastillas anticonceptivas, estas no provocarán un aborto, ya que estas píldoras no interrumpen una gestación ya iniciada ni deben utilizarse con esa finalidad.
Si se tomaron por error sin saber que existía un embarazo, la evidencia científica disponible demuestra que los anticonceptivos orales no aumentan el riesgo de malformaciones congénitas graves en el feto.
De hecho, la CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos) señala que no se conocen daños para el desarrollo fetal cuando se consumen accidentalmente al principio del embarazo, dado que el mecanismo de la píldora actúa principalmente previniendo la ovulación y no tiene efecto una vez que el óvulo ya se ha implantado.
Por lo tanto, ante la sospecha de un embarazo, se recomienda suspender la píldora de inmediato y realizarse una prueba casera de farmacia. Si el resultado es positivo, es fundamental acudir al ginecólogo u obstetra para confirmar que todo evoluciona correctamente.
Esta consulta con el especialista se vuelve especialmente urgente si se presenta algún tipo de sangrado vaginal, con el fin de evaluar la situación y descartar cualquier complicación médica a tiempo.